Música

13, el número de la suerte para Black Sabbath

Por Carla Ortiz

Luego de 34 años del último disco de Black Sabbath con Ozzy, llegó lo más esperado por los fanáticos del heavy metal: 13, el regreso. Un nuevo disco de estudio con su cantante original, después de Never Say Die de 1979.

En lo personal, siempre temí del material nuevo de bandas míticas, pero con este disco me sorprendí bastante. A pesar de que no sea la formación original, ya que Bill Ward no es parte de esta reunión por los ya conocidos desacuerdos económicos que existían por contrato y la escasa capacidad de soportar un recital entero, según declaró Ozzy, la banda cuenta con Brad Wilk (Rage Against The Machine) para la grabación del material. Iommi, Butler, Osbourne y Wilk grabaron de la mano del productor Rick Rubin (Slayer, Metallica, AC/DC).

El anuncio del material nuevo y un tour mundial nos deja con la imagen del mejor año para el metal, ya que su máximo exponente, lejos de los rencores del pasado, vuelve a deleitarnos con lo que los fanáticos buscábamos: Black Sabbathmodelo 2013.

Las expectativas fueron tan claramente superadas que no podemos encontrarle puntos específicamente negativos. Tony Iommi siempre supo conquistarnos con riffs inquietantes y un tanto terroríficos, acentuando el metal fundamentalmente. Geezer Butler no se queda atrás, dejando el sabor de sus acordes que acompaña a cada tema con su propio clima. Brad Wilk, con un espíritu más joven, llevó bien los zapatos de ser la ‘batería de Sabbath’ y sorprendió positivamente con su propio estilo sin dejar atrás la esencia. Ozzy, lejos de esa voz impresionante con la que contaba en los 70s, le agrega las voces conforme a lo que se necesita para un buen disco de Sabbath.

El Príncipe de las Tinieblas logró que el disco no sonara como sus últimos trabajos en solitario, diferencia que vale la pena destacar. El primer corte que la banda dio a conocer, ‘God Is Dead?’ nos pudo adelantar un disco que deja conforme a los mas exquisitos seguidores, pero que supera expectativas de cualquier fanático del metal pesado. El segundo corte, ‘End of the Beginning’ es la primer canción del disco y el comienzo acertado para este trabajo.

‘Loner’, ‘Age of Reason’ y ‘Live Forever’ contienen los riffs típicos de Iommi que nos lleva a discos como Paranoid y Sabbath Bloody Sabbath, con ritmos contundentes. El disco también cuenta con canciones como ‘Zeitgeist’ y ‘Damaged Soul’ que nos llevan a un clima especial, sin dejar de lado el poder de la banda pero son, sin dudas, más rebuscados.

‘Dear Father’ concluye el disco de la mejor forma posible, con efectos y contundencias que nos dejan con el sabor de haber pasado un buen rato escuchando el trabajo, alejando cualquier tipo de mínimas desilusiones.

Temas largos, oscuros, con riffs poderosos y melodías a la altura de las circunstancias, todo aquello que hace a ‘Black Sabbath con Ozzy’. Black Sabbath volvió, con un buen material, la gira por el mundo que afortunadamente los traerá a nuestro país en octubre y así seguirá construyendo su leyenda.

Carla Ortiz

Uno de sus sueños es ser periodista de rock y acá empieza a cumplirlo. Por su sangre literalmente corren rock y comunicación. Fanática de Mötley Crüe, el heavy y el hard rock.