Música

27: La consolidada madurez de Andrés Ciro

Por Santiago Jorge

Alejado de los celos, egos y la presión de ser el líder de una de las bandas más convocantes del rock local; Andrés Ciro Martínez encontró, en Los Persas, a sus secuaces ideales para este gran momento personal y artístico. “27” su último trabajo discográfico, que tiene su sello e impronta de rock rioplatense y algunos coqueteos con otros géneros, viene a demostrarlo y confirmarlo.

La primera impresión de “27” es que Ciro parece tener la llave y clave del éxito, su nuevo álbum está habitado por posibles y seguros hits radiales, pero que a viagra canadian sales su vez no pierden la esencia de rock barrial. “Astros”; “Mírenla”; “Tal vez” y “Me gusta” combinan a la perfección su vieja fórmula, ya utilizada con Los Piojos, de sencillos y pegadizos estribillos, repetitivos y de pocas palabras, pero que su melodía y armonía calan bien hondo en el hemisferio musical del oyente, que aun escuchándolas por primera vez, está en condiciones de corearlas. El mismo patrón se repite del comienzo al final del disco.

En “27Ciro no reniega de su pasado y le guiña el ojo en varias oportunidades, “Caminando” y “Mi sol”, con poderosos riffs de guitarra y excesivas pero geniales armónicas bluseras, bien podrían integrar cualquier disco recopilatorio de Los Piojos y confundirse entre las canciones de la gran banda disuelta.

Pero a su vez Ciro expone y deja ver su lado versátil; así es como se anima a jugar con el tango en “Tango del diablo” (música de Charly García), con el ska en “L.V.R” y con la murga en “Fácil” y “Murgueros”. En “Héroes de Malvinas”, un emotivo homenaje a los ex combatientes, que empieza con un crudo y contestatario recitado, Ciro, como pocas veces, se mete en política y deja ver su mirada del pasado y de la última dictadura militar.

La figura de Juanchi Baleirón (Los Pericos), consagrado como el nuevo gran productor argentino, le da a “27” la sutileza que la incorporación de los vientos traen consigo, logrando ese tinte melancólico y de suspenso que le estaban faltando a las clásicas baladas stones que Ciro acostumbraba a incluir en su repertorio. “Curtite” y “La flor en la piel” son una muestra de dicha excelente nueva combinación.

Andrés Ciro Martínez, voz inconfundible del rock nacional, incorpora a su discografía un buen disco que confirma su posición de privilegio en cuanto a ventas y convocatoria; y es que “27”, de detalles perfectamente terminados y versatilidad absoluta. Bien podría sonar (y no desentonar) en alguna discoteca refinada del país, como también en cualquier esquina de algún barrio de laburantes, mientras unos muchachos vestidos de

negro toman cerveza del pico.

Santiago Jorge

Comprador compulsivo de discos, escriba constante y Escritor ocasional. Abogado y docente en la Universidad Nacional de Jujuy.