Música

Ariel Rot, íntimo en La Trastienda con su unipersonal Solo Rot

Por Santiago Jorge

Why use testosterone cypionate Ariel Rot es un verdadero extranjero en su propia tierra, en http://steroidsbesthgh.com/watson-testosterone-cypionate-ftm_vj/ Watson testosterone cypionate ftm Argentina sus discos no se editan oficialmente, sus canciones no suenan en las radios y su ultima presentación como solista había sido en 2004. Se lo conoce mas por ser compañero de ruta de Andrés Calamaro que por su vasta trayectoria.

Es en Blue sky peptides review España donde tiene el estatus de músico de culto, fue guitarrista de la banda pionera del rock ibérico luego del fin del franquismo, Are peptides legal in the us Tequila (1979/1983) y de uno de los grupos más populares de la historia española, Los Rodríguez (1990/1996). Como solista dio a luz cinco álbumes de estudio y otros tres de recopilaciones y versiones en vivo. En todos demostró que no solo es un excelente guitarrista sino que también relucen todos sus dotes de gran compositor.

Llegó a La Trastienda para presentar su unipersonal “Solo Rot”. Un telón rojo de fondo, sus guitarras acústica y eléctrica, un teclado y una consola de sonidos que él mismo maneja. Eso fue toda la puesta en escena y con eso le bastó para demostrar su talento.

Mientras su ex-cuñado Fito Paez y su hermana Cecilia Roth oficiaban de anfitriones de los 400 espectadores que dijeron presentes. Ariel apareció para empezar como ordena la escuela, Gibson colgada y rock & roll ortodoxo: “Debajo del puente”, “Lo siento Frank” y “Felicidad” con un guiño a Spinetta haciendo la introducción de “post crucifixión”. Para terminar el set eléctrico sonó el funk “Te busqué” y “Sin saber que decir”.

Se olvidó de saludar al público y lo hizo recién en el cuarto tema, adujo nervios por “estar toda mi familia, amigos de la primaria y secundaria”. Se pasó al teclado y con ello toda la fusión de estilos que adquirió en España, ir del rock y la balada a la rumba y flamenco. Pasaron “Bar Soledad”, “Una casa con tres balcones” y “Cenizas en el aire”.

La soledad de Ariel en el escenario permitió un dialogo de ida y vuelta con su público, con mucho sentido del humor aconsejó “no acostarse con chicas que tengan mas problemas que uno mismo” y contó sentirse viejo y lejos de ser una estrella de rock, de los excesos y groupies. Mostró la parte humorística de sus canciones con “Pólvora mojada” y “Manos expertas”. Hubo lugar para interpretaciones ajenas, “Rock de Europa” de Moris, “Eche veinte centavos en la ranura” poema de Raúl González Tuñon y también hubo tiempo para presentar un tema nuevo “La huesuda”.

Para el momento de la guitarra acústica, el clima en la sala era ideal, semejante artista sentado en una banqueta como en su casa, preguntándole a la gente que temas quería escuchar. Ante las cataratas de pedidos y sugerencias de que “vuelva más seguido”, ejecutó con sensibilidad sus mejores canciones: “Geishas de Madrid”, “Los tipos duros no bailan” y “Hoja de ruta”.

El final y los bises eran voto cantado, canciones de Los Rodríguez de su autoría para el delirio de la pequeña sala; versión tanguera de “Mucho mejor”, “Me estas atrapando otra vez” y “Milonga del marinero y el capitán” ejecutada en el teclado tal cual la compuso. Todos felices a sus casas después de un domingo a pura música en San Telmo.

Santiago Jorge

Comprador compulsivo de discos, escriba constante y Escritor ocasional. Abogado y docente en la Universidad Nacional de Jujuy.