Espectaculos Música

Avril Lavigne hizo gritar al Malvinas Argentinas

Por Romi Bonetto

Casi 6 años después de su primera visita en nuestro país, en septiembre del 2005, la canadiense se presentó este domingo 24 de julio en el Estadio Malvinas Argentinas. Miles de fans desfilaban de un lado a otro haciéndose un lugar en las filas para ingresar al estadio, en su mayoría pre-adolescentes acompañados por sus padres/madres; también, aunque en minoría, estábamos los que superaban las dos décadas de edad.


A eso de las 18hs, se abrieron las puertas y los fans ingresaron excitados a buscar el mejor lugar correspondiente a su entrada, por supuesto. A medida que pasaba el tiempo y el estadio se iba llenando, el grado de ansiedad y excitación por parte del público era notable. Coreando cada tanto: “¡Avril! ¡Avril!” o algún que otro tema de la cantante para pasar el tiempo.

Cerca de las 20:15hs salió a escena la banda soporte oriunda de Buenos Aires, Cirse, también encabezada por una mujer. Al parecer, la banda la viene pegando porque en febrero de este mismo año también teloneó a Paramore en el Luna Park. El público se portó bien y acompañaba gritando y saltando al ritmo de su música. Cerrando su aparición, la cantante, Luciana Segovia, agradeció a la gente por la buena onda y el respeto.

Ya la gente no podía esperar más. Por mi parte, me sorprendí de mi tranquilidad. Hace unos 3 o 4 años atrás, mi fanatismo por Avril Lavigne estaba a flor de piel. Tal vez fuera porque el disco anterior no era lo que esperaba; por su ausencia prolongada, no sé. Pero apenas pasadas las 21hs finalmente se apagaron las luces y la gente gritó eufórica. Las pantallas laterales mostraron un clip recopilatorio con imágenes de los videos musicales de Avril, mientras sonaba su cover de “Bad Reputation”, de la inigualable Joan Jett. Fue en ese momento que mis nervios y ansiedad aparecieron. A continuación, le siguió la intro inconfundible de “Black Star” acompañada de una maquina de humo en el escenario. Y después de tantos años de espera, el momento por fin había llegado. Una figura de pequeña estatura, cabello rubio y rostro de muñequita apareció de entre la niebla y el Malvinas estalló a gritos. Cuando la ví, fue como si volviera a aquel día en el que me “enamoré” de ella por primera vez. La adolescencia es una de las etapas más importantes de nuestras vidas, y yo la viví junto a Avril y su música; es por eso que siempre estuve convencida de que no podía perderme este show por nada del mundo.

Durante las casi 2hs que duró el show, Lavigne ofreció todo lo que el público quería ver. Repasó tanto temas de su nuevo disco, como los clásicos hits de los anteriores. Para algunos temas, tocó la guitarra y el piano. Se mostró sorprendida y contenta jugando con el público, haciéndolo cantar y gritar. El típico “Olé, olé, olé, olé, Avril, Avril” no estuvo ausente, y fue uno de los momentos en que la cantante (al igual que en el 2005), sentada sobre el piano y riendo, intercambiaba miradas de sorpresa con los integrantes de la banda.

Entre los temas del repertorio se encontraban: What The Hell, seguido de Sk8er Boi, He Wasn’t, I Always Get What I Want y Smile, el último single de su nuevo álbum. Mientras sonaba una versión instrumental renovada de Alice (Underground), banda sonora de “Alicia en el País de las Maravillas” de Tim Burton, en la pantalla pasaban imágenes del video, y que al finalizar, Avril interpretaría el tema original. Entre las baladas se encontraron I’m With You, When You’re Gone, Nobody’s Home, Wish You Were Here y Keep Holding On. Como venía haciendo en sus shows previos, la cantante interpretó la intro del tema Airplanes correspondiente a Hayley Williams (Paramore) y que canta junto a B.o.B. Seguida de My Happy Ending, sin duda una de las favoritas. Al momento del bis, Avril se incorporó en el escenario interpretando nuevamente What The Hell a capella junto al público, Keep Holding On, Hot, Push y el infaltable himno que la catapultó a la fama, Complicated.

Mientras la canadiense desaparecía del escenario para algún que otro cambio de vestimenta, le cedía lugar a su banda, integrada por Jim McGorman (guitarra), Steve Fakete (guitarra principal), Rodney Howard (batería), Steve Ferlazzo (teclado) y Al Berry (bajo), que se lució con un compilado instrumental de Unwanted, Freak Out y Losing Grip (favorita personal de quien escribe, por ende me quedé con ganas de escucharla en su versión original).

Para algunos fans que se encontraban en el campo VIP, en el lugar correcto y momento correcto, fueron afortunados cuando Lavigne se bajó del escenario para permitir el acercamiento con ellos. Más de uno deseó que su brazo fuera elástico para lograr aunque sea rozarla.

Así es como se vivió el show de Avril Lavigne, por lo menos desde mi punto de vista. Y algo me dice que no tendremos que esperar otros 6 años para que pise nuevamente nuestro país.
Quizás muchos de ustedes no entiendan la razón del fanatismo, y tampoco pretendo que lo hagan, pero cuando uno admira tanto a alguien como en este caso, a Avril (y a muchas otras personas, por supuesto), no importa si tus gustos musicales cambian en un futuro, si surge otra persona a la que admirás mucho más; siento que siempre va a haber un lugar para esa que alguna vez te marcó la vida, y en ese momento recordarás lo que realmente significó para vos.

Agradecimiento especial a Tomás Correa Arce (@rockmetommyboy) por darnos permiso para usar sus fotos.

Romi Bonetto

Soñadora, cool y espectadora sensorial ya sea de la música o el cine. Amante de NYC y de la fotografía, de los buenos recitales, las sagas y los viajes. Misteriosa, Romina te va a atrapar en la primera línea.