Moda

@barbiestyle, la muñeca de carne y hueso

Por Florencia Actis Alesina

ben pakulski Un millón de seguidores en Instagram para un “individuo” que no habla, no piensa ni se mueve por sí solo. Un millón de seguidores para una Barbie. ¿Cómo es posible que tantas personas decidan ser parte del Street style de un objeto? Frente a tantas disputas y controversias sobre el estereotipo de mujer que se construye, ¿Por qué la seguimos eligiendo? ¿Por qué los diseñadores mueren porque tal muñeca lleve sus prendas y asista a Fashion Weeks mostrando sus diseños?

Semanas atrás, cuando entrevistaba a buy instagram likes for 1 dollar Romina Cardillo sobre su postura de no comprarle muñecas Barbie a su hija, (entre otras cosas), y luego de ver como buy 200 real instagram followers dicho objeto se transformó en una “it girl” de las redes, recorriendo las ciudades más importantes del mundo de la moda, no pude dejar de preguntarme que nos sucede como sociedad que mientras repugnamos posturas y acciones que crean estereotipos imposibles, seguimos una cuenta de Instagram de algo que no existe. sadik hadzovic ¿Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago?

Barbie nació un 13 de febrero del año 1959 en los EEUU cuando mark wahlberg net worth Ruth Handler y su esposo Elliot, fundador de buy real instagram followers with credit card Mattel Inc, observaron que su hija Bárbara no le gustaban los juguetes de la época y creaba los propios hechos de papel con una apariencia un tanto adulta. La pareja dueña de una las compañías más categóricas del mundo pensó que si creaba una muñeca similar a las de papel podrían estimular a las niñas a definir que querían ser cuando ellas fueran grandes. Importante punto de partida.

Frente a esta problemática llevaron a cabo un viaje a Alemania donde se encontraron con una muñeca llamada Lilli que en esencia era una sex doll comercializada solo para hombres. Interesante detalle. Sin embargo, tuvo tanta popularidad que las niñas la compraban del mismo modo y se divertían cambiando su ropa. Viendo este panorama, Mattel compro los derechos de Lilli, haciendo que la producción se detuviera y junto a un diseñador japonés la rediseñaron para que adquiera características puritanas de la sociedad Norteamérica.

Si pensamos en ese punto de partida, ya vemos como su esencia estaba constituida como un objeto sexual solo para hombres más la idea de ayudar a las pequeñas a formar su futuro. Una mujer individuo devenida en un simple objeto para la satisfacción machista, ¿alguna diferencia con la actualidad?

Barbie siempre significó una dicotomía. En sus comienzos con el auge del consumismo yanqui en los ´60 donde la mujer debía ser ama de casa, encargarse de la familia y asistir a misa, también existían fuerzas contra hegemónicas de movimientos feministas que se revelaban frente a esa situación y militaban no sólo por una liberación sino también por una nueva tarea que se le sumaba a la mujer: salir a trabajar.

Es por esto que en sus comienzos la muñeca “reflejaba” dicha situación como una mujer joven, modelo, soltera, femenina y sin ganas de casarse y tener hijos. Sumado a esto, Barbie debía quebrar ciertos roles maternos y ser pionera en un nuevo paradigma, siendo rubia, feliz y esbelta como una manera de conquistar, erróneamente, la libertad anhelada por este grupo de feministas que revolucionaron las calles.

En la actualidad, el eslogan oficial de Barbie grita “Sé lo que quieras ser”. Pero, ¿realmente te brinda esa libertad? Resulta un tanto paradójico que mientras la muñeca fomenta estereotipos de perfección, de consumo y sumisión y modelos a seguir, a la vez apueste por la “libertad” de cada niña. Una libertad encuadrada en medidas de 99-45-83, 1,70 de altura y 43 kilos.

Números que suenan muy atractivos para todo el mundo de la moda. En su cuenta de Instagram, @barbiestyle, la muñeca recorre las calles de las capitales de moda más frecuentadas vestida con las últimas colecciones de Cèline, Moschino o Chanel al mismo tiempo que se codea con figuras de la industria como Eva Chen o Chiara Ferragni, todas en su versión Barbie. También se encarga de visitar museos, editoriales de Vogue, semanas de la moda, atelier de diseñadores y un sinfín de lugares atractivos y concurridos por las it girls de carne y hueso.

De esta forma, yendo de sitio en sitio, de estar en la playa en Malibú a las galerías Lafayette en Paris en una milésima de segundo, Barbie construye una identidad que toda niña termina por aspirar siendo totalmente imposible en la realidad. Barbie no forma parte de la masa general, como si la forma quien juega con ella. Es así, como se genera cierta violencia simbólica entre las niñas. Más cantidad de muñecas tendré, más ropa, más zapatos, más autos, más Ken, más cerca del “estrellato” estaré y más me aceptarán. Una violencia que se traslada a la realidad en una imagen corporal de una mujer que debe ser joven, bella, feliz, superior (y competitiva).

Lo cierto es que esta necesidad de hacer y ser parte del mundo Barbie, no sólo se limita al mundillo de las niñas que terminan por querer todos sus productos (ropa, zapatos, accesorios, electrodomésticos) del mismo modo que consume su muñeca favorita evitando, de manera casi mágica, todas las tragedias y catástrofes que suceden a su alrededor. Karl Lagerfeld también lo quiere. A tal punto que lanzó junto a Mattel una Barbie vestida a imagen y semejanza de Karl pero de sexo femenino. Parece que tod@s quieren ser ella.

Del mismo modo operaron marcas como Forever 21, Wildfox,Lord & Taylor y Moschino, o 47street en nuestro país, al firmar contratos con la casa de juguetes para realizar sus colecciones inspiradas en la diva de los bajitos norteamericana. Demás está decir que las ventas fueran extraordinarias haciendo que las calles se vistan de jóvenes idénticas al fiel estilo Barbie. 1 millón de seguidores al grito de Barbie estampado en sus remeras.

Si decimos que la moda es un reflejo de la sociedad y por eso cambia y se amolda a las costumbres y necesidades de la época, ¿cómo es posible que Barbie no haya evolucionado en tantos años y siga vendiendo como el primer día? ¿no hemos crecido como sociedad? ¿seguimos estancados?

Entonces, si Barbie nació con la idea de ayudar a las niñas a que decidan que quieren ser de grandes, ¿queremos que todas sean altas, delgadas y rubias? ¿acaso deseamos que todas sean madres, amas de casa, trabajen fuera y también estén impecables las 24hs? ¿realmente anhelamos que en la adultez tengan una vida vacía donde lo que se aparenta es lo que vale?

Estoy segura que no todos creemos que las cosas deben ser así. Sin embargo, mientras miles de personas luchan por abrir nuestra mente hacia otras perspectivas y terminar con esa postura hegemónica de estereotipos imposibles, otras siguen construyendo desde un lenguaje y un código carente de sensibilidades, emociones y realidades. No pienso que este mal una colección inspirada en Barbie, una niña que juega con ella o un diseñador que quiere tener su propia replica. Lo que creo que no funciona es hacerles creer que eso es lo único que existe en sus posibilidades. Que es eso o nada. Que al igual que @barbiestyle, también existen otras personas de carne y hueso a quien seguir e imitar. Luego de eso, lo que uno elige será realmente libre.

Florencia Actis Alesina

Entusiasta de la Moda. Periodista y Diseñadora de Indumentaria. Amante de los detalles y fiel a los clásicos.