Música

Benito Cerati, el chico que creció entre música y guitarras

Por Mariana Oyarbide

Parece ayer cuando ese niño, arrebatadamente, se infiltró en un escenario en pleno show de su padre y lloró en camarines cuando lo sacaron. Ese chico al que Gustavo Cerati lo definió como un “monstruito” al que estaba criando, se presentó en un show íntimo en Córdoba con su nuevo proyecto Zero Kill. Ya con 19 años, Benito está avanzando lentamente y a paso firme en la escena del rock local.

El lugar estaba lleno de público ávido de escuchar lo que el primogénito del clan Cerati tenía para dar. Desprovisto de presiones y sin el peso extra de su apellido, pudo demostrar su estirpe de rocker. Los ojos estaban puestos en él y de qué manera iba a poder diferenciarse de su padre. Finalmente, con un look esta vez más relajado, mostró que era posible vislumbrar su marca personal.

Una mención aparte tiene su manera particular de bailar en la que por momentos parece poseído por los acordes de la música. También hay una batalla permanente entre su interpretación, con su voz dulce y casi susurrada, y el sonido de la banda, la que algunas veces es ganada por los instrumentos.

Con un set list lleno de sonidos nuevos y poco comunes dentro del mundillo del rock criollo, sorprendió con varios temas que tienen aroma a hits como Dizzy y Verte Desaparecer. También se dio el gusto de hacer un cover de quien es su norte en su carrera además de su padre. De repente sonó “Battle For Britain” de David Bowie, de una manera muy fiel y respetuosa de la original. Otro de los covers de la noche fue “Bloodspor”, de Sneaker Pimps. Para el final dejó el primer corte “Automática Lunática”, momento en el que más de un fan tempranero se animó a corear la letra.

Con sonidos electro rock y unas pinceladas de melancolía, Benito nos muestra que sabe hacia dónde quiere ir. En el horizonte hay un futuro lleno de aprendizaje, crecimiento y búsqueda de nuevos sonidos. Él será el que elija el mejor camino para llegar a esa meta y convertirse en una nueva estrella en el firmamento del rock. A nosotros no nos queda más que esperar y dejarnos llevar por los acordes de su música.

Mariana Oyarbide

Mariana se declara cinéfila, amante de la música y del periodismo en todas sus formas. Además, está diplomada en Periodismo Político aunque también le gustan el arte en general y el teatro en particular. Las aristas de una chica que vive a full.