Viajes

Caviahue, el valle sagrado del Pehuén

Por M.Carla Oller

El pueblo nieve es un enclave natural al pie de la majestuosa Cordillera de los Andes, que invita a conocer la Patagonia de una forma diferente. El norte de la provincia de Neuquén tiene mucho para ofrecer al viajero y la relación con sus comunidades originarias está más viva que nunca.

Caviahue significa “Lugar sagrado de reunión” en mapudungun, la lengua que hablan los http://peralees.com/trenbolone-winstrol-cycle-results Trenbolone winstrol cycle results Mapuches, la comunidad originaria de este increíble pequeño pueblo patagónico, que ha sabido trabajar en pos de darse a conocer y posicionarse como una de las opciones que más  ha crecido dentro de la Equipoise start kick oferta invernal en Argentina.
Ubicado al noroeste de la provincia de Clenbuterol co to jest Neuquén y pegadito al límite con Chile, http://www.gestiona.es/high-lh-levels-in-men High lh levels in men Caviahue se erige a los pies del Proviron oral only cycle  Volcán Copahue, que es además, uno de los hitos fronterizo con nuestro país hermano. Al este, el Lago Caviahue; hacia el sur, el Cerro Pirámide y hacia el norte la villa de Copahue, pueblo que queda completamente sepultado bajo la nieve desde diciembre hasta marzo debido a la gran nevada.
Si hay algo que tiene esta zona que lo hace único en el mundo, es el árbol de la  Anavar weight loss Araucaria, el árbol sagrado de los Mapuches que con su fruto sagrado el “pehuén”, dan vida a la zona en todos los sentidos. Las Araucarias son milenarias, bellas, raras y muy fuertes, y como cuentan las leyendas, la base del alimento de los primeros pobladores de esta cadena montañosa. Conforman, junto a todo el ecosistema, el http://www.azamericasat.net/winstrol-cycle-for-baseball Winstrol cycle for baseball Parque Provincial Copahue.

El http://www.giftcards.sugarlandmall.com/where-to-inject-testosterone-in-leg Where to inject testosterone in leg Volcán Copahue, se para majestuoso como el líder indiscutido de la región, haciendo que todo gire a su alrededor. Su cráter, tiene una laguna con agua sulfurosa, en constante hervor y en la parte de atrás, tiene un glaciar colgante que la alimenta. En la última http://kenwoodliquors.com/testerone-pills-for-men Testerone pills for men erupción (diciembre 2012) la laguna se secó y tardó tres años en regenerarse, alimentándose del agua de lluvia y del agua del deshielo.
Tanto en invierno como en verano, una excursión a su cráter es una buena aventura y una buena forma de conocerlo, comprobar porqué su inmensidad domina el territorio visible. Una vez arriba, el Turinabol clen stack olor al azufre todo lo abraza pero la vista panorámica es tan imponente que el alma se siente reconfortada después de tanto esfuerzo. De este cráter tan particular nacerán los ríos, riachuelos y corrientes que inundarán al Valle, dotándolo de su particular anatomía. En el Río Agrio no vive ningún animal, y nada crece a su paso, pero los colores naranjas intensos que deja al bañar las rocas, provoca una rareza única de la naturaleza.
El Volcán Copahue es uno de los más activos de Patagonia Argentina, tuvo manifestaciones en el año ’92, ’95, ’97, en el 2000 y la última en diciembre de 2012 (en mayo de 2013 hubo una evacuación preventiva). Con estos antecedentes, el Volcán está monitoreado y controlado tras un acuerdo binacional con Chile, con imágenes satelitales para ver si se infla. Esto permite ver síntomas y en caso necesario, evacuar a la población, por lo que la localidad es más que segura y se puden ver carteles con indicaciones en todo el
pueblo.
La gente de la comunidad lo llama Pillán, el “espíritu”  o el que dio vida al lugar y visitarlo e interactuar con él es sin dudas una experiencia única. Cuando se lo sube en invierno, por la aerosilla, se pueden ver las pisadas de los pumas.
En el centro de Salud de la localidad y en la villa de Copahue -sobretodo en el verano-, se pueden hacer baños termales, una actividad que está bajo administración pública provincial que cuenta con excelentes instalaciones y servicios. Aguas verdes, aguas sulfurosas y fangos termales son las principales opciones además de productos cosméticos creados con estos materiales tan nobles y milenarios. Está también la llamada “laguna del Chancho”, una pileta gigante de barro termal que está a altas temperaturas.
Con un centro de esquí de última generación y la posibilidad de practicar varios deportes y actividades (paseos en trineos con perros, caminatas con raquetas, esquí de fondo, culipatín, esquí alpino, snowboard) Caviahue se va abriendo paso entre lo destinos más concurridos de los inviernos argentinos y turistas chilenos y uruguayos llegan cada vez con más asiduidad, pero sigue manteniendo algo muy valorado en estos tiempos: no tanta masividad. Como está a 1700 msnm. el lugar es propicio para haya todos los inviernos una gran cantidad de nieve, la cual perdura hasta mediados de octubre. Es el centro de esquí con mayor cantidad de nieve y que más tiempo dura: Caviahue es nieve asegurada.
El parque de nieve es muy familiar, tiene una capacidad para 7400 esquiadores- horas, con 23 pistas y 12 medios (de arrastre y elevación) lo que hace que no se tenga prácticamente espera. Hay vehículos oruga y motos de nieve para hacer distintas excursiones en la Laguna Escondida, la Cascada Escondida o el Salto del Agrio. También se puede acceder hasta la boca del cráter en las motos y después descender esquiando.
Los precios de los pases para este 2015 varían de acuerdo a la temporada. En temporada alta (julio) estaban alrededor de los $680 diario para adultos. En agosto están en $445 (temporada intermedia). Pueden consultarse los valores en el sitio Web de la localidad, que además es muy clara y entretenida. Los menores pagan a partir de los 12 años.
 El centro de esquí cuenta con escuela y guardería, donde se pueden dejar niños a partir de los 8 meses y a partir de los 3 años ya pueden aprender a esquiar. En el año 2000 se realizó la concesión del parque y comenzó a crecer a nivel de medios: hay dos telesillas dobles, más arriba hay una telesilla cuádruple y varios medios de arrastre. Dentro del centro de esquí se acaba de inaugurar un hotel de 5 estrellas, que aún falta inaugurar algunos pisos (la temporada que viene estará listo).
En relación al alojamiento, la villa cuenta con establecimientos de todo tipo, grandes hoteles frente al lago, el legendario Farallón, preciosas cabañas de madera con ventanales y chimenea y hasta hostels. Sin embargo, las hosterías son -a mi entender, la mejor elección. Una muy recomendable es Valle Patagón, atendida por una pareja encantadora que entre charlas y leyendas, te preparan unos chocolates calientes de película.

Cómo llegar..

Al estar tan pegado a la cordillera de los Andes y no tener un aeropuerto operable cerca (hay tratativas para que en un futuro cercano comience a funcionar el de Zapala), la conectividad con la villa debe realizarse exclusivamente por vía terrestre.
Si bien Aerolíneas Argentinas tiene muchas frecuencias hacia la ciudad Neuquén, desde la capital provincial se debe continuar el trayecto ya sea en colectivo o en combis. El viaje dura entre 5 y horas dependiendo la modalidad elegida y el clima (son 380 kilómetros entre curvas y montañas). Las ciudades más cercanas son Loncopué y Las Lajas.

El milagro del Pehuén

El pehuén o araucaria es un árbol sumamente particular y crece casi exclusivamente en la zona cordillerana que abarca desde Copahue-Caviahue hasta el lago Huechulafkeñ (un lago muy hermoso que visité regularmente durante mi niñez). La rama de los mapuches que habitaban estas tierras recibieron el nombre de Pehuenches, precisamente por venerar dicho árbol.
Debajo de su copa de sombra generosa, junto al grueso tronco que les proporcionaba abrigo de los duros vientos cordilleranos, los grupos se reunían para sus camarucos y brindaban a los dioses sus ofrendas de carne, sangre y humo, y colgaban de sus ramas sus muestras de agradecimiento y devoción.
Cuenta la leyenda, que desde que se tenga memoria, Uenechén (deidad máxima mapuche), había hecho crecer el pehuén en los grandes bosques de la Mapu (la Tierra). Pero al principio, los reche que la habitaban no comían sus semillas porque lo consideraban sagrado y porque los animales no lo comen pues en su estado natural, recién caídos, son extremadamente amargos e indigestos.
Antes de la llegada del hombre blanco, hubo un invierno muy crudo y ante la situación crítica, el lonko (cacique) decidió tomar una medida desesperada: enviar a los cuatro vientos a sus konas más fuertes para que traigan alimentos: bulbos de amankay y de ñolkin, frutos de chakai y de ñire o carne de huemul, ñandú o guanaco.
Al cabo de un tiempo los konas regresaron, uno tras otro, con las manos vacías. Solo faltaba Ñehuén, cuyo nombre mismo simbolizaba su condición de ser el más hábil de la tribu. La angustia y la impotencia iba ganando terreno cuando un día lo divisaron a lo lejos. Ñehuén caminaba por la ladera nevada cargando una bolsa improvisada con su poncho de piñones de pehuén.
     -Esto será lo que nos salve a todos – dijo el guerrero y explicó: Después de andar durante días sin encontrar nada, cuando de la ladera surgió ante mí un anciano desconocido y se puso a caminar junto a mi.
    -¿Qué buscas por mis montañas, hijo? -me preguntó.
    – Alimento para mis hermanos -le contesté-, pero no he encontrado nada.
    – Sin embargo, con tantos piñones de pehuén que cubren el piso, no deberías pasar hambre.
    – Es que son los frutos sagrados, anciano -le contesté, un poco molesto-, son duros y la machi dice que son venenosos.
    -¿Tu crees que un regalo de Uenechén puede ser dañiño para sus hijos?
No, muchacho, no; solo tienes que hervirlos y luego tostarlos y podrán disfrutar de un manjar delicioso. Cada piñón es suficiente para alimentar a un hombre durante días, y pueden conservarlos durante el invierno enterrándolos en pozos de suelo blando. -Luego de decirme eso desapareció como había venido y me puse a juntar piñones para traerlos.
El consejo de ancianos interpretó que el anciano encontrado por Ñehuén no era otro que el mismísimo Uenechén en persona e hirvieron y tostaron los piñones traídos por el kona. A partir de ese momento, no hubo más hambre ni escasez de alimento y el árbol sagrado se convirtió en la principal fuente de alimento de los pehuenches, que cada día a la salida del sol, rezan con una pequeña rama en la mano, la siguiente canción:
A Tí, padre, que no permitiste que muriéramos de hambre;
a Tí, que nos concediste la dicha de compartir nuestro alimento;
a Tí, Uenechén, te pedimos que nunca dejes morir al pehuén,
cuyas ramas se tienden como brazos abiertos para protegernos.
M.Carla Oller

Periodista nómade con ganas de colaborar y contagiar su perspectiva turística y cultural. Viajó mucho y vive en Capital. Trata de estar activa y anda siempre buscando qué hacer.