Los rankings abundan. Y aburren. Es decir, ponen las cosas en una arbitraria escala de posiciones objetivamente imposible de universalizar. Hace algunos días, ví en la TV un “top ten” de las mejores historias de amor del cine y aunque no soy una romántica empedernida, debo confesar que me enganché. Y que tengo sugerencias, también.

Porque en los tres primeros puestos estaban Romeo y Julieta (1),  Notting Hill (2) y Ghost (3). La sombra del amor, la ilusión de un cualquiera que se enamora de una estrella, y la versión de Leo Di Caprio de la exquisita obra de Shakespeare coparon el podio. Lo que el viento se llevó (5) y Los puentes de Madison (4) ocuparon otros dos puestos.

Después, en la lista seguían películas como Moulin Rouge (9), Cuando Harry conoció a Sally (8), Pretty Woman (7) y la inolvidable Casablanca (6).  -¿Sabías que Wikipedia te googlea dos resultados para la palabara Casablanca? El primero hace referncia a la mítica obra maestra del cine y la segunda definición tiene que ver con la geografía, claro, Casablanca, mucho antes de ser una buena peli, es la ciudad más importante de Marruecos. De eso ¿te cordabas?-.

Mientras tanto, Dog Biter (10), un triller asiático, se llevó el último escalón. Para mi gusto, lo importante más allá del órden, era ESTAR, haber marcado inborrablemente en el espectador esa escena inmortal. Siendo así, faltaron algunos íconos clásicos como Titanic, por ejemplo. Aunque en lo personal voto por guiones que increíblemente tampoco estaban en el conteo: voto por el amor de “Propuesta indecente”, el de “Perdidos en Tokyo”, el de “Match Point” y “Midnight in Paris” y el de “My blueberry nights”! Ahora sí. Se hizo justicia.

Algunas de las escenas que marcaron a fuego la industria cinematográfica:

http://www.youtube.com/watch?v=-aKnF2VFByk&feature=related

¿Qué historia de amor que te dió el cine sumarías al conteo?