Música

Coal Chamber: Rivales, no enemigos

Por Mauri Llaver

En una era musical en la que el volvió para robar es más común de lo que debería, cualquier retorno levanta polvo respecto a las intenciones y a la calidad musical que trae aparejada. Side effects of test e Coal Chamber, de vuelta en el torbellino después de Boldenone pl 13 años sin material nuevo, prueba que el regreso sincero es posible, y http://steroidsbesthgh.com/does-winstrol-make-you-retain-water_nr/ Does winstrol make you retain water Rivals deja en claro que la banda está en forma… http://kokinetics.com/anavar-only-cycle-pct Anavar only cycle pct tal vez en mejor forma que nunca.

Para contextualizar un poco: Oxandrolone nursing considerations Coal Chamber se separó en el 2003, un año después de lanzar su tercer disco, Clenbuterol cycle with Dark Days, por problemas entre el cantante, Female high testosterone level B. Dez Fafara y el guitarrista, Testosterona exogena Miguel “Meegs” Rascón, que incluyeron golpes en el escenario durante un show. Para sorpresa de varios, en 2011 se reformaron, tomando las cosas con calma (Dez Fafara dixit) con un tour que los trajo a la Argentina en septiembre del 2012 –comentario al margen: gran show, tuve la suerte de estar ahí–. Cerca de esa fecha anunciaron que estaban preparando nuevo material, que eventualmente evolucionaría en el trabajo que nos convoca hoy acá.

Liquid clen rui dosage I.O.U. Nothing da la patada -puntapié suena muy suave- inicial al disco evocando de forma irrefutable el ADN de http://jedaware.com/can-you-take-testosterone-pills Can you take testosterone pills Coal Chamber y empieza rápidamente a despejar dudas sobre el estado musical de la banda. Inmediatamente después, http://kenwoodliquors.com/steroid-description Steroid description Bad Blood Between Us, por momentos casi bailable y Testosterona enanthate Light in the Shadows, con un estribillo extremadamente simple pero efectivo (You don’t understand the gravity of the situation) y un ataque instrumental característicamente agresivo, dejan en claro que el pie se va a mantener en el acelerador durante el disco.

Más adelante, http://steroidsbesthgh.com/500mg-test-e-and-winstrol_gk/ 500mg test e and winstrol Suffer In Silence, con un Danabol side effects Al Jourgensen (Ministry) extremadamente filtrado como invitado y un puente instrumental que recuerda a Something Told Me de Dark Days sigue pavimentando el camino de destrucción. Eventualmente aparecen Orion y Dumpster Drive, dos instrumentales que sirven de buffer entre tanto ruido -del bueno, claro- y piezas como Rivals y Fade Away (Karma Never Forgets) que desde el título parecen indicar el espíritu despechado que flota a lo largo de todo el disco, aparentemente hay mucha tela para cortar después de tanto tiempo en silencio.

Si bien sobre el final el disco parece empezar a morderse la cola y ponerse un poco repetitivo, visto como un todo, Rivals es un trabajo bastante bien redondeado. La voz oscura y gutural, con el toque justo de melodía de Fafara se mantiene intacta después de tantos años, y cubre un rango que va desde estrofas casi rapeadas hasta estribillos en los que no se puede creer la resistencia de su tráquea ante tanta fuerza. La guitarra de Rascón es probablemente lo más pulido en estos años de inactividad sonando, en mi opinión, mejor que nunca. No solamente por el espectro de efectos que escuchamos durante el disco, sino por la precisión de la ejecución y el brillo del sonido que, en el contexto de un disco esencialmente heavy, parece una paradoja pero es muy real. Lo mismo corre para Mike Cox, quien desde la banqueta aporta una percusión notablemente más completa y compleja que en los trabajos anteriores. Última pero no menos importante, la vuelta a la banda de Nadja Peulen, bajista en vivo durante la gira del segundo disco de la banda, Chamber Music, sigue con la tradición del elemento femenino en Coal Chamber y, si bien el bajo se mantiene bastante tapado a lo largo del disco, cuando aparece, como en Another Nail in the Coffin, se nota que va al frente.

Si la vuelta de Coal Chamber era una excelente noticia de por sí, la aparición de Rivals como confirmación de que todavía están en el juego es la frutilla de la torta. Lástima que pasaron cerca nuestro hace apenas unas semanas con shows en Chile y Brasil -¿Qué les pasó a los organizadores del Monsters Of Rock que no los trajeron a la edición local estando tan cerca para esa fecha?- y nos quedamos con las ganas de ver algo de este nuevo trabajo en vivo. De cualquier manera, tenemos un gran disco para escuchar, tiempo para disfrutarlo y, por qué no, cabezas para agitar al tempo de una banda que, lejos de envejecerse, está más viva que nunca.

 

Mauri Llaver

Estudiante de Doctorado en Química pero amante de la escritura. Lleva el periodismo en la sangre y los pelos al ritmo de su playlist rockero.