Sociedad

Copenhague también fue verde

Por Lautaro Prata

Para un amplio sector de la sociedad argentina fue un día realmente importante el 14/06 cuando se aprobó en la Cámara de diputados la ley que promueve la interrupción voluntaria del embarazo. Muchas mujeres que se encuentran viviendo en Copenhague lloraron y festejaron pero lo hicieron en soledad. Por ese motivo quisieron organizarse y mostrarle al mundo la importancia de lo que se estaba debatiendo en nuestro país.

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Foto: Melina Remonda

Aunque uno se encuentre viviendo en otro país, no significa que se olvide de lo que sucede en Argentina. Seguramente las prioridades serán otras, los objetivos serán diferentes pero uno nunca deja de ser argentino. Está en la sangre, es nuestro ADN. Es más, creo que cuando uno se encuentra afuera se vuelve más argentino todavía. El 14/06/2018 se aprobó en diputados el proyecto de ley que permite interrumpir el embarazo hasta la semana 14. Varias mujeres argentinas que se encuentran viviendo en Copenhague, capital de Dinamarca, siguieron minuciosamente lo que ocurría a miles de kilómetros. Sin embargo, cuando los 129 votos verdes dieron el OK para que la Cámara de senadores decidiera finalmente la aprobación de la ley, muchas mujeres sintieron un gran vacío. No porque no estuvieran felices ni porque no se sintieran triunfadoras. El vacío fue festejar una victoria en soledad. No es lo mismo festejar en multitud rodeado de personas que sienten y tienen un pensamiento afín que en la vorágine del tren como Macu, en la soledad del cuarto como Rosario, o simplemente en el trabajo como tantas otras.

Ese vacío fue una chispa. Y después de que una chispa se enciende, las mujeres hacen el resto. Fácilmente y como sucede con la mayoría de los casos en la actualidad, las redes sociales fueron el factor fundamental para llevar a cabo la planificación. Primero fue en los grupos de Facebook de “Argentinos viviendo en Dinamarca”, y a medida que se iban consiguiendo nuevos adeptos se pasó a Whatsapp para lograr mayor orden. Este servicio de mensajería fue la plataforma al éxito. Un éxito que no necesariamente tenía que terminar con final feliz. El objetivo era reunirse y demostrar el apoyo a la distancia a todas las mujeres que se manifestaron en las ciudades argentinas. También era importante vivir el debate en compañía y demostrar que, más allá del lugar de residencia, uno es argentino, latinoamericano, o simplemente un ciudadano del mundo interesado en hacer un mundo diferente.

 

Noemy Orellana le contó a negrowhite.net cómo nació y fue tomando forma la organización del evento:

“Hace un mes surgió la idea de organizarnos y hubo mucha convocatoria. Varias personas se vieron interesadas. Queríamos empezar actividades mucho antes pero la vida diaria y la cotidianeidad nos ocupa bastante tiempo. La mayoría somos expatriados por así decirlo por lo que trabajamos y estudiamos aquí por lo que solo tuvimos tres días. Sin embargo pudimos organizarnos, conseguir el apoyo de varias organizaciones locales y de algunos ciudadanos daneses. Fue más que nada voluntad, ganas de activar y de hacer cosas”.

Por ese motivo, tres días antes de que el senado decidiera si se aprobaba la ley las chicas pusieron manos a la obra y se dividieron en comisiones. La primera, de prensa y difusión, se encargó de escribir los comunicados de prensa y ponerse en contacto con los medios locales así como también la realización de un video. La segunda comisión, la de artística, prepararon pañuelos, remeras, bijouterie y todo lo necesario para que sea realmente un día verde. La tercera comisión, logística, pidió el permiso a la comuna y reservaron un bar para poder ver la votación.

El evento en Facebook “Copenhague – Pañuelazo Internacional / Legan Abortion in Argentina” citaba a todos aquellos que querían participar a las 19, hora local, a sumarse a uno de los principales puntos turísticos de la ciudad. Las personas fueron llegando, en su gran mayoría eran argentinos, pero también otros curiosos que escuchaban los motivos de la movilización y se sumaban a la causa mientras el mate corría y el parlante ubicado en el centro de la ronda reproducía lo que ocurría en el senado de la nación. Luego de repartir volantes llegó la hora de la lectura de algunos textos en inglés y español. Los mismos explicaban la situación de cientos de mujeres que mueren debido a la realización de abortos clandestinos, por lo que exigen cambios AHORA para que la decisión de la mujer sea respetada más allá de la oposición de la iglesia católica y de la gente que se encuentra en el poder.

Luego de la lectura y algunas actividades artísticas, la movilización se trasladó a un bar en el que mediante una computadora, parlantes y proyector se vivía en vivo y en directo lo que sucedía en la capital argentina. Paula, otra de las argentinas que participó del evento comentó que se quedaron hasta las 12:30 pero finalmente tuvieron que retirarse:

“El bar trató de alargar lo más que pudo para bancarnos, y el chico argentino que trabaja ahí nos dijo que lo alargaron con mucho cariño y con mucha voluntad porque el lugar banca ideológicamente este tipo de actividades pero ya tenían un problema con la municipalidad y no tenían permiso para cerrar más tarde”.

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Principalmente por la diferencia horaria (la votación fue alrededor de las 07 de la mañana hora local) la mayoría de las mujeres tuvieron que, nuevamente, volver a ver la votación de forma solitaria. Sin embargo, esta vez ninguna se sintió sola. Todo el esfuerzo que realizaron y el apoyo que recibieron son una caricia al alma y les permite, más allá de la negatividad en la ley, seguir peleando y luchando. Y es que el último tiempo viene marcando una clara tendencia. Cuando las chicas quieren y se organizan logran cosas importantes. Más allá del resultado, ellas quieren seguir haciendo movilizaciones, contando y escribiendo para seguir visibilizando cómo viven desde Copenhague, lo que sucede en Argentina. El tiempo pasara más lento para algunos, más rápido para otros, sin embargo ellas están seguras de algo: tarde o temprano será ley.

Lautaro Prata

Hincha de River y del paladar negro. Amistoso y aventurero compulsivo. Cree en la religión del messias Lionel