Moda Victimas del estilo

Crónicas de la Primavera Menswear

Por Valentin Ferreyra Yanzi

El protagonismo de la figura masculina en la moda contemporánea se pone de manifiesto en el que comienza a tomar el hombre como objeto fashionista. Ensamblando un recorrido por distintas sedes, las tendencias se plasman en la pasarela de ciudades como Londres, Milán y Paris, asentamientos que reúnen prestigiosas firmas y en los cuales se centra el foco de la atención.

Analizando cambios entre la propuesta del SS14 y de la siguiente temporada primaveral, se propone un viaje con ticket aéreo a las tres ciudades mencionadas anteriormente. Acompañados por el “buen gusto” de diseñadores renombrados, las colecciones sufren modificaciones, variantes que serán puestas en evidencia párrafo a párrafo.

Estilo Inglés

Comenzando por la isla nórdica, con aires británicos y clima inconfundible, la primera parada es Londres. Trasladandose a la Granja Lane, Burberry Prorsum llenaba una valija de emociones y travesías a recorrer y admirar.

Mientras que en el verano 2014 la propuesta establecía el gran contraste de su restablecimiento en tierras londinenses, la colección venidera alberga el estilo nómade con colores erosionados y profundos, constituyendo los básicos de un armario veraniego. Libertad, persistente naturaleza y contemporaneidad por sobre todos los aspectos.

En la otra orilla se encontraría Alexander McQueen, identificado con Robinson Crusoe, en su anterior presentación nos develaba la idea de la paleta monocromática, las capas y la aristocracia plasmada en sus prendas. En la nueva entrega, a pesar de su borrón y cuenta nueva, los outfits se animan a tonos puros como el azul y el rojo. La asimetría juega un rol fundamental en la confección de los conjuntos, haciendo de esta interacción un juego visual en el que se divisan capas inexistentes.  Una tradición en la cual Sarah Burton mantiene una historia libre de inspiración sin librarse del corte aristocrático.

El ultimo diseñador distinguido, por su diferenciación y contraposición con las demás improntas es J.W. Anderson. Particular creativo que mantiene la elegancia y la sutileza en las prendas, pero con una constante en crecimiento: la masculinidad. Contando rectángulos que desdibujan un dialogo entre el espectador y el expositor, la perversión de la normalidad confluye en un sobrevalorado hombre extrañamente clásico.

Sabor Milano

Cruzando el continente, la ciudad de la Alta Moda daría la segunda parada del viaje. Milano y firmas como Desquared2, Marc Jacobs, Dolce & Gabbana y Moschino dejarían contemplar un verdadero show al estilo ibérico.

Comenzando con Dean y Dan Caten, los diseñadores de la firma Desquared2, entablan una de las renombradas formas de mostrar sus prendas. Como si los exploradores se apropiaran de la escena, la historia transcurre en un campamento de montaña en el que los conjuntos se personifican en cada uno de los modelos. Puntos gráficos, grabados y grafitis de Andy Warhol descubren una colección con características sólidas. Un estilo de vida totalmente único y, por sobretodo, pop.

El que sigue la misma línea es el frívolo y aclamado Marc Jacobs, quien en la temporada pasada revivía a Elvis Presley con colores tropicales. En esta ocasión mantiene la temperatura del termostato y plasma helechos y flamencos en distintos looks. Clima rodeado de color llevado a un nivel  kitsch con la salvedad de sus diseños a medida.

Y si de contrastes se refiere, Dolce & Gabbana pone como color central de sus primaveras: el rojo, tono que reemplaza al negro de su entrega anterior. Con numerosos looks e innumerables modelos, las combinaciones se transforman en infinitas opciones para el closet masculino. Sartorialismo puro es reflejado en la mayoría de los outfits, rasgo que mantiene en su repertorio.  Además, comienzan a aparecer los tímidos lunares que serán un objeto en las propuestas entrantes.

Continuando la misma línea se genera la complementariedad total de los diseños. Colecciones que no siguen un hilo conductor y que estrechan lazos completamente distintos con el consumidor. Luego del 30 aniversario de Moschino, lo ridículamente exagerado se apodera de las pasadas y se convierte en una continua y paradójica ironía textil. Un punto de vista en el que el foco comercial se ve volcado de lleno en la juventud actual, una realidad que imprime un sello de capitalismo puro en los adolescentes cosmopolitas.

Sintonía parisina

El tour finalizaba pero aún quedaba mucho por descubrir. La última ciudad, pero no menos importante, sería la cuna de la moda: París. Ciudad de luces, brillos y elegancia por sus avenidas y pasajes.

Hedi Slimane toma el mando de Saint Laurent y sigue su propia línea. Pantalones angostos, con detalles que distinguen cada prenda definiendo un estilo único y dedicado al tiempo invertido en la moda. Excedentes del ejército, pantalones vaqueros bordados, amuletos, botas de piel de serpiente y black suite. Prendas que componen el glam rock del siglo XXI.

Luego se encontraría a Louis Vuitton, convencionalismo que marca la diferencia en sus terminaciones. Geometría y simetría amalgaman una colección de estructuras definidas y clásicas. Rememorando al hombre como objeto único y destituyendo la producción en masa en pos de un diseño particular y artesanalmente trabajado. Bolsos resistentes son acompañamiento de figuras puras y estilizadas que se desplazan por el espacio en busca de la situación fuera de lo común.

La penúltima colección que llama la atención, Balenciaga, mantiene la pureza antes mencionada y la lleva a un elevado nivel de minimalismo, interacción con el ambiente y estructuras formadas por superficies estratégicamente distribuidas. Tono bicolor entre el blanco y el negro, paleta que tímidamente se ve interrumpida por el azul. Azul profundo que interviene tapados y total looks.

Luego de un pequeño cambio y con intenciones de buscar su inspiración interior, los diseñadores de Kenzo temporada tras temporada enfocan sus esfuerzos en alejase poco a poco del estilo regente de la firma y llevan su visión a nuevos estadios de desarrollo.  Desde las pequeñas líneas y cuadriculados de la colección anterior, a los famosos lunares y estampados de la presente, se divisan cambios en el pensamiento de Humberto Leon y Carol Lim. Colores como el marrón, celeste, verde, rosa y azul se distinguen de estampas en prendas con propia personalidad.

En equilibrio con cada temporada

El cambio es un principio de la sociedad. De hecho la moda se fundamenta en la modificación de la forma de vestir. A pesar de crear un sistema industrial, las tendencias y las modificaciones en el estilo de vestir de las personas fluctúa con el paso de los años. Se pueden llevar diversas conclusiones de su razón de ser y su estructura variable. Sin embargo, la realidad convoca a los consumidores a un estilo de vida de constante adaptación.

Desde la interpretación explícitamente comercial de Moschino hasta el minimalismo de colecciones de Balenciaga. Tonos que rozan el anonimato como los elegidos por Marc Jacobs o inconfundibles historias de DSquared2. La vida se compone de momentos que surgen acompañados de la vestimenta que sienta bien a sus usuarios, a esas personas que disfrutan ocasiones regidas por su propia elección.

Valentin Ferreyra Yanzi

El continuo cambio en la moda es su verdadero impulso. Simpático y elocuente. Intrigante y sincero. Amante de la lectura y la actividad física.