Sociedad

¿Cuánto daño le causas al planeta?

Por Mariana Blanco

El desarrollo sostenible es cuestión de disciplina. Significa que la humanidad debe satisfacer las necesidades presentes sin comprometer la de futuras generaciones”, dijo Gro Harlem Brundtland. Esta frase cierra, junto a otras grandes citas, el final del Informe Planeta Vivo 2012, realizado por la World Wildlife Found (WWF). El objetivo: “analizar la situación de la biodiversidad global y la demanda de la población sobre los recursos naturales de la Tierra”.

Me llegó el informe hace unos días, (acá pueden leerlo) y sinceramente no pensé que para armar esta nota leería todas sus páginas. Valió la pena destinar un par de horas para conocer que le hacemos nosotros, “humanos”, al hogar que compartimos con millones de especies animales y vegetales. Y más me impactó leer una particular comparación: si todos en el mundo vivieran como un argentino promedio, necesitaríamos más de medio planeta adicional; como un norteamericano medio, nada menos que 4 planetas; y tomando la vida de un indonesio, 2/3 partes de esta Tierra bastarían.

Por lo tanto, ¿qué estamos haciendo? A estos cálculos la WWF les puso el nombre de Huella Ecológica, y compara el consumo humano con la capacidad regenerativa del planeta. “Se calcula el área requerida para producir recursos que se consumen, el área ocupada por infraestructura y el área de bosque necesaria para secuestrar el CO2 que no es absorbido por los océanos”, explica el documento.

En cuatro capítulos, el Informe pasea al lector por la situación actual de diferentes ecosistemas, tanto terrestres como acuáticos, basándose en números irrefutables. Por ejemplo, dentro de la disminución de la vida en la tierra, el agua dulce se lleva la peor parte: en 40 años disminuyó en un 37 por ciento las especies en tales ámbitos. Los mares están un 30 por ciento más ácidos, y en Latinoamérica el Índice de Planeta Vivo marca una disminución de la biodiversidad en un 50 por ciento respecto de 1970.

En resumen: los recursos se consumen más rápido de lo que pueden regenerarse; y a más humanos, más consumo.

Vos podés actuar ya…

WWF desliza dos posibles escenarios futuros, no muy lejanos: uno no muy bueno en el caso de que continuemos con el paradigma de producción-consumo actual; y otro más esperanzador si avanzamos en el cuidado del medio ambiente.

La combinación actual de los nocivos hábitos de consumo, con el aumento de la población mundial, la dependencia de los combustibles fósiles y la baja eficiencia en la prestación de servicios y en la generación de bienes, resulta insostenible. En cada uno de esos ámbitos, la WWF nos insta a actuar ¡ya! para no dejar a generaciones futuras escenarios típícos de las películas norteamericanas.

Entonces, ¿cómo cuidamos esta naturaleza limitada? Algunas opciones que tenemos a mano son reducir el consumo de energía eléctrica al mínimo necesario, promover la prestación de servicios públicos con eficiencia que bajen la huella de la ciudad, producir mejor reduciendo desechos e insumos y promoviendo la energía renovable; y consumir mejor prestando atención al origen de los objetos y al costo que le genera a la misma naturaleza.

En tan pocas palabras es difícil reflejar el caudal de información que este Informe nos presenta. Solo queda en cada uno la decisión de leerlo, y la responsabilidad de no seguir el camino que nos llevó hasta aquí. Creo que en eso recae todo: una vez que uno toma conocimiento del daño que genera la forma de consumir elementos que no son nada más que banalidades, no queda otra que cambiar el foco y cuidar lo que realmente importa.

Mariana Blanco

Periodista y orgullosa docente. Contagia frescura y parece incansable. Confía en que su profesión puede aportar un poco de claridad y entendimiento a la sociedad. Hace mucho enamorada y hace poco casada. Se preocupa por cada ser vivo y es vegetariana.