Música

Currents, el lugar hermoso al que se fue Tame Impala

Por Gervasio Guiñazu

¡Buen viaje! Clenbuterlene clenbuterol hcl side effects Kevin Parker, al verse superado, decidió irse. ¿Hacia dónde? A un lugar hermoso.

Y, es que después de ser el abanderado de todo el revival, Winstrol depot efectos secundarios Parker y el resto de los Primobolan hcg cycle Impala, le dan una vueltita de tuerca a lo que parecía ser una fórmula aburrida y poco versátil y nos invitan a viajar hasta el final del arco iris. Es ahí donde nos muestran la cara más linda de Nandrolone functional groups Tame Impala.

Desde aquel debut estridente e intoxicado con http://kokinetics.com/haloperidol-depot Haloperidol depot Innerspeaker y la post conquista planetaria con Anadrol purchase Lonerism, mucho salió debajo de la piedra que levantó Anabol tabletten Tame Impala. ¿Una copia?. No necesariamente. Desde Australia, también llegaron Winstrol equipoise cycle Pond y Testosterone undecanoate drug test Jagwar Ma, los primeros idealizados por las composiciones de Low shbg Parker y los segundos con una estilística diferente, pero idealmente similares. Más adelante, Temples, desde Inglaterra, revivió la fiesta popular de nuestros padres. Y en el año 2014, Jungle, nos regaló una nueva forma de entender la música (disco).

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Ahora bien, ¿cómo hizo Kevin Parker y compañía para separase del resto?. Al parecer, se metieron a un estudio y después de ver varios recitales de Jungle, desconectaron algunas guitarras, prendieron varias luces y crearon una atmósfera de frescura, lo cual era precisamente lo que el género necesitaba, ya que la repetición hasta a ellos mismos les quedaba mal y, aunque los queremos mucho, nos estaban aburriendo un poco.

Para empezar a hablar de Currents, debo decir que más allá de ser un gran disco, es un GRAN tercer disco.
El tercero, desprendete o morí ahí. Seguí siendo la banda que fuiste o volvete mundial. Ellos lo entendieron a la perfección.

Currents es el disco que tiene que ser. El que les abre un camino nuevo, los saca de ser la bandita de culto (¿bandita? Ok, no), y los mete en el hype (en el verdadero hype). ¿Cómo?. Currents está lleno de vida. Let it Happen (primer single y tema que abre el disco), nos da el pie para que los dejemos entrar y para quienes van a entrar, los lleva a buscar más de lo anterior; les repite al oído: “dejá que pase”. Si lo dejamos pasar, el resto tiene luz propia.

Como hoy todo es compartir, llegaron tres adelantos más. Disciples, el segundo, esa cancioncita de 1’ 50” que nos despertó más dudas que certezas. Pero (gracias, muchas gracias). Después de ese traspié nos regalaron dos viajes hermosos: Eventually y Cause I’m a Man. Éstas presentan dos escenarios diferentes.

La segunda se sostiene sobre una sensual base de bajo que no descansa en 4 minutos. Es una canción cachonda de amor hecha por los Impala (standing ovation), en donde Kevin Parker le dice a su chica que se equivoca solo por el hecho de ser un hombre. ¡Que cabrón! Pero cuando canta, le creemos todo. Su voz se acerca más al Dream Pop de Beach House y logra dejar en claro que él no tiene la culpa.

Eventually viene por un lado parecido, pero acá suena más convencido. “Eventualmente voy a ser más feliz y sé que vos también” dice Parker fríamente, y se sostiene sobre los cinco minutos más lindos de sus tres discos. La melodía se mueve entre una base de bajo que es suplantado por momentos por un piano victoriano que da lugar al Eventually en loop, momento donde todo parece iluminarse.

Después de esto, y dos semanas antes, llegaría un trailer (después descubriríamos que era Nangs, segundo tema del disco), en donde se lo ve a Parker alejándose de las distorsiones y componiendo tranquilo con vista a la montaña, un claro mensaje de lo que estaba al caer.

Como dije anteriormente, Currents entiende a la perfección el disco que tiene que ser. El del quiebre, el del cambio conceptual, el que los lleva a subir un escaloncito más. Y como todo disco de quiebre, está lejos de la perfección. Por momentos suena muy parecido; no sabemos si estamos escuchando el mismo tema que recién. Lo que sí sabemos, es que queremos más. Pero todo esto no molesta. Currents nos está mostrando una idea, y sabemos que a partir de aquí todo va a ser mejor.

De entrada, Parker nos canta The Moment, y bajo una pista bailable y pegadiza, nos explica que es SU momento. Donde creemos que está el cambio en ese momento, nos equivocamos, y llega Yes, I’m Changing, una canción de cuna en donde se nota el quiebre y con dos frases mágicas nos da la mano para que lo acompañemos en su viaje mágico. “And if you think it’s a crime you can come along with me” “There’s a world out there and it’s calling my name”.

Es después de esto, que el disco se vuelve algo muy similar a lo que ya hemos escuchado previamente.
Más allá de los adelantos que rescatamos arriba, al ser un disco con un cambio tan radical, no debemos esperar más de lo que ya escuchamos. Aunque siempre hay un As bajo la manga. Y en este caso, ese As se llama: The Less I know The Better, la mitad perfecta de Currents. Esta canción un adictivo himno disco con una base de bajo y batería que ya de por sí son lo mejor del año. Pero, más allá de todo esto, esta canción es la muestra de que los australianos son músicos contemporáneos concentrados en el hoy con aspectos del ayer, para entregarnos algo mejor.

Ya hay muchas voces hablando acerca de que es lo mejor del año. Hay que esperar y ver qué logra. Lo que efectivamente ya lograron, es hacer triunfar a la música, como lo hizo Jungle en su momento. Y mientras estos jóvenes entusiastas sigan tras ese camino de gloria, hay “discos del año” para rato. ¡Salud!

Gervasio Guiñazu

Nada en el mundo es más lindo que encontrar a tu próxima banda favorita. No quiero ser tu amigo si no llorás al menos con tres de tus canciones preferidas. Si no hay Pink Floyd, que no haya nada.