Música

Diego El Cigala, cantor de tango y flamenco para los pueblos

Por Santiago Jorge

¿Nos hubiéramos imaginado que un español llegaría al Rio de la Plata para cantar e interpretar tangos a su manera y que sería recibido como la gloria misma? Diego El Cigala llenó dos noches seguidas el mítico Teatro Gran Rex e inauguró su gira por “Sintiendo América” a pura ovación y cariño de un público rendido ante su canto.

Diego fue niño mimado de Javier Limón, el productor artístico de flamenco más exitoso de España. Con él editó su primer disco “Entre vareta y canasta” en el 2000 y al año siguiente “Corren tiempos de alegría”. Recién alcanzaría repercusión internacional en el año 2003 cuando sacó a la calle un álbum doble, “Lagrimas Negras” (un millón de copias vendidas en todo el mundo) con el cubano Bebo Valdés y fusionó por primera vez el flamenco con los ritmos latinos; desde esa incursión la carrera de El Cigala ha ido en forma ascendente y hoy toca a sala llena en los complejos mas importantes del mundo.

En el medio de ese éxito se animó para el año 2010, a lanzar “Cigala&Tango”, involucrándose de lleno con nuestro protegido repertorio nacional y logrando una consagración con su público y una aceptación entre los tangueros, entre ellos el mismísimo Juanjo Domínguez.

El rojo telón del teatro se abría al compás impuesto por un sobrio y solvente trío –piano, contrabajo y percusión- que daba inicio a la velada con una improvisación cargada de estilos y ritmos que luego serian una constante durante toda la noche: acompañamientos de boleros, milongas y afro-jazz, que se mezclarían con las bulerías y el flamenco intrínseco que Diego El Cigala trae consigo.

El personaje se apareció de impecable traje oscuro, sentado en una banqueta y con tres vasos de jugo de naranja al costado para arrancar a lo grande: “Garganta con arena”, “Las cuarenta”, “Soledad” y “Alfonsina y el mar”. Luego de la cuarta interpretación saludó al auditorio y agradeció “el respeto y la estima que le tienen los argentinos” antes de invitar al guitarrista Diego García con quien se animó a una versión ranchera del clásico de Atahualpa Yupanqui, “Los hermanos”, para seguirla luego a puro tango con “Nieblas del riachuelo”, “Naranjo en flor”, “Tomo y obligo”, “Los mareados” y “Nostalgias”.

El Cigala logró captar una conexión musical absoluta, nadie en el público coreaba las conocidas canciones ni gritaba pedidos absurdos en el intermedio de los temas. Se comprendió que concurrir a un concierto es principalmente para escuchar música y no para que los espectadores tomen un protagonismo innecesario.

Promediando la noche convocó a Diego Torres para despacharse a dueto con “El día que me quieras” y “La última noche” en la que El Cigala se olvidó la letra, único instante desprolijo del show. Para el momento de los boleros cantó “Veinte años”, “Historia de un amor”, “Corazón loco” e “Inolvidable”. En las todas las interpretaciones, su tonada rara, la voz gitana cargada de emociones y el registro altísimo al que llega, le dan su sello propio y característico. Ese es su mérito, porque no solo interpreta grandes canciones, sino que las re-versiona a su manera, dejando su impronta inconfundible de vestir a los tangos o boleros con su flamenco – jazz.

Se despidió con “Vete de mí” y “Se me olvidó que te olvidé”, pero nadie se movió de sus asientos. No hizo esperar ni perder tiempo, a los treinta segundos regreso para tocar la cubanaLagrimas negras” y demostrar todo su talento al cantar con aires gitanos “La bien pagá”. Cuando muchos desalojaban la sala, apareció con Diego Torres para cantar nuevamente y sin pifies lo que seria el epílogo perfecto: “La última noche”.

Sobre los pasillos vacíos del Gran Rex, Andrés Calamaro, su “compadre”, se deshacía en elogios un tanto exagerados pero que bien podrían sintetizar lo que había ocurrido horas atrás: “El Cigala es el Messi del flamenco, si este gitano hubiera nacido en Argentina seria un arrabalero sin dudas. Es el cantaor mas grande del mundo”.

> Ver fechas de la gira “Sintiendo América”

Santiago Jorge

Comprador compulsivo de discos, escriba constante y Escritor ocasional. Abogado y docente en la Universidad Nacional de Jujuy.