Moda Victimas del estilo

El código Slimane: El diseñador que cambió la moda masculina

Por Valentin Ferreyra Yanzi

Revolucionario, único y apartado de la totalidad. Actitudes personales que influenciaron y, actualmente, lo continúan haciendo. Hedi Slimane surge como el resultado fallido del arte, disciplina que lo lleva a sus dos pasiones: la moda y la fotografía.

Dando origen a su existencia en una de las cunas de la moda, Paris, el diseñador tiene sus primeros contactos con la fotografía a los 11 años, época en que comienza a mostrar interés por diferentes tomas y estilos, dejándose llevar por la intuición y sus gustos personales. Más tarde, a la edad de 16 años, incursiona en sus primeras vinculaciones a la moda a través de la técnica DIY (hazlo tú mismo).

Mientras tanto, el arte se apoderaba de su conocimiento y así es como comenzó sus estudios en Ecole du Louvre, enseñanza que continuaría evitando reglas y opiniones para luego convertirse por unos años en aprendiz de Jose Levy (diseñador de moda masculina francés).

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De esta manera es como su primera aproximación con la moda sería un hecho y, en 1992, ingresaría a trabajar en la firma Louis Vuitton para su proyecto centenario, en el cual se reinterpreta el logotipo en una celebración a su permanencia.

Sin embargo, éste sería un comienzo que no tendría retorno. A  mediados de los 90 es recomendado para unirse a Yves Saint Laurent y es contratado como diseñador de la línea ready-to-wear masculina, puesto que dejaría en el 2000 por decisión propia al cambiar de dueño la marca parisina y tener que dar explicaciones a Tom Ford, el nuevo director creativo de la firma.

A pesar de haber comenzado con una de las principales firmas del mundo, el gran giro estaría dado por Dior Homme, marca en la que ejercería como director creativo y permitirá un recorrido por diferentes colecciones de la moda masculina sin antecedentes. Se mencionan Soliteaur. Visioner y Boys Don´t Cry, abanicos de looks que imponen una impronta difícil de premeditar para el imaginario colectivo de principios del siglo XXI.

De allí se desprenden rasgos característicos como los pantalones ajustados, las corbatas estrechas, chaquetas entalladas y zapatos abotinados, atributos que darían por llamar el Slimane style.

Decidido con sus acciones, el fin de la era «Dior Homme by Hedi Slimane» llegaría en 2007 con la propuesta de formar su propia marca bajo la órbita de la multinacional. Aquí es cuando vuelve a escena su primera pasión de la infancia, la fotografía, un espacio de expresión que lo vinculó a distintas publicaciones musicales y editoriales. En el primer campo de ocupación se destacan colaboraciones con la imagen de las bandas Franz Ferdinand o The Others. Por otro lado, en la moda, múltiples “cover magazines” se visualizan en la galería del diseñador con varias revistas distinguidas a nivel internacional.

De todos modos, su segundo foco en la vida no solamente se limitó a los campos anteriores. Hedi incursionó en variadas exposiciones, muestras que dejaban apreciar su libertad a la hora de captar rostros y cuerpos nítidos en un eterno universo dual de blanco y negro.

Luego de su intervalo, su segunda cita con la moda llegaría recientemente con su nombramiento en Yves Saint Laurent como director creativo, y los cambios a los que él nos tiene acostumbrados no tardarían en aparecer. Modificaciones que rediseñan la firma pasando a llamarse Saint Laurent Paris, justificándolas en el regreso a la esencia misma de la casa de alta costura. Ahora Slimane dejaría de diseñar exclusivamente para hombres para pasar a crear también para mujeres, y acercar aún más la moda hacia la música.

Algunos lo llaman la Biblia, otros el santuario que reinventó el mundo del vestir masculino. En conclusión, más allá de la etiqueta que recaiga sobre Slimane, la resignificación aportada a la moda menswear resalta un nuevo estilo que hasta finales del Siglo XX parecía impredecible. Logrando distinguirse de firmas reconocidas mundialmente, el diseñador genera un estereotipo que roza lo andrógino, pero mantiene el espíritu cargado de subrayar las características del hombre y promover sus virtudes, acercándolo al rótulo de seguridad y masculinidad, confianza e inteligencia.

Valentin Ferreyra Yanzi

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