Moda

El #Graffiti: la conquista de la moda

Por Rocio Lago

Durante mucho tiempo el graffiti estuvo relegado a paredones grises y cuadras oscuras. Una marginalidad que se desprendía de su propia prohibición e ilegalidad nacida en los años 80. Pero, sabiendo el amor de la moda por las subculturas, es que el graffiti fue ascendiendo de la calle al Prêt-à-porter y a las galerías de arte, donde nuevos artistas se hacen ricos y famosos con las obras sobre lienzo que antes decoraban trenes y paredes.

Pero esta relación graffiti-moda parece ser no más que una necesidad de las grandes firmas por elevar sus colecciones a través del empoderamiento del fenómeno urbano. Ya en los primeros años de la década del 80 Vivienne Westwood contrato a Keith Haring para colaborar en su colección “witches”. Más tarde, en 2001, sería Louis Vuitton quien lanzaría la colección denominada “Graffiti”, en la que el icónico monograma se vería reducido a tag de aerosol. Pero sería Alessandro Michele, tomando las riendas de Gucci, quien al unirse a Trevor Andrew lo convertiría en elGucci Ghost”.

Conocido por su últimos diseños en el FW17, Andrew debutó con una reinterpretación del famoso logo de la doble G, acompañado por pac-man, platos voladores y la palabra REAL grafiteada en bolsos y remeras. ¿Pero cuán real es la construcción de una imagen creada bajo un mandato de marca, que nada tiene que ver con su nacimiento en el hip-hop?

La respuesta está en el marketing, un elemento tan preciado, perfecto y homogéneo que apunta a romper límites para tener prensa. Las marcas se interesan por la relación con los artistas urbanos porque buscan inyectar algo de modernidad y tejer un movimiento de rejuvenecimiento. Una sinergia que hace algunas décadas no era fácil, pero ya empezaba a seducir a algunos; y que en pocos años pasó de la sombra a la luz.

 

Todos sabemos que especialmente en medios creativos las supervivencia es necesaria, pero a pesar de los éxitos, solo para unos pocos el cambio de rebelde a masivo es señal de maduración y éxito. Una cosa es segura: desde hace ya una década, el graffiti y el arte urbano en general están experimentando un auge de popularidad, y esa cultura que se alzó en un principio como marginal, hoy ha trascendido la pobreza que lo rodeaba.

 

Rocio Lago

Diseñadora Industrial convertida en redactora. Fan de los 80´s, los viajes, el cine, la moda y el street style. Fotógrafa ocasional y contadora de historias full time.