Система микрокредитования физических лиц сформировалась и получила широкое распространение всего каких-то 5-6 лет назад. Что это дало обывателю? Например, на данный момент вы легко можете получить займ на карту мгновенно круглосуточно без отказа 50000, а это, согласитесь, является очень серьёзным показателем успешности работы системы микрозаймов. Никогда раньше деньги в долг нельзя было получить настолько просто.
Entrevistas Sociedad

El legado del Che según Juan Martín Guevara

Por Carola Cinto

Siempre llevará esa marca. No es una cicatriz ni tampoco un recuerdo doloroso. Al contrario, es el recuerdo de una familia como la de cualquiera. »Mi casa era la casa del pueblo», dijo en algún momento mientras dejó que alguna de las tantas sonrisas arrugara su cara. Una insignia, una imagen, una marca que se repite en todas las remeras, en todas las mochilas, en alguna que otra piel. »Hoy su cara está en todas las remeras, es un muerto que no para de nacer» zumbó en mis oídos hasta hoy que decidí contar esta historia.

Juan Martín Guevara espera sentado en una salita al fondo del Museo Casa de Alta Gracia. El motivo que lo trajo desde su hogar, hoy en Buenos Aires, es la celebración del cumpleaños número 88 de su hermano Ernestito.

¿Cómo es ser hermano del Che Guevara?

Mi posición como hermano está fuertemente influenciada por mi posición como militante. Para mí no es solamente mi hermano. Para toda mi generación, la Revolución Cubana marcó un antes y un después en nosotros. Para mí también es mi referente, mi compañero.

A mí ya no me interesa hablar de mi hermanito, de Ernestito. Yo fui militante del PRT, estuve preso, entonces quiero hablar del pensamiento guevarista que es lo que tiene futuro. Porque el tema del museo, de mostrar a su familia y su casa, si bien es importante porque convoca gente y jóvenes como vos, el punto es intentar trasladar estas ideas a quienes son el futuro.

       En esa pequeña habitación del fondo, dos imágenes del Che acompañan nuestro diálogo. De a ratos Juan Martín levanta la vista y por unos segundos descansa sus ojos en ellas. Parece que hablan sin que yo pueda escucharlos. Quizás recuerdan algunas de sus hazañas de jóvenes o algunas de sus conversaciones. Quizás vuelan algunas piñas y luego, con un abrazo, arreglan todo. En definitiva son hermanos, son amigos, son compañeros.

¿Cómo ves a los jóvenes de hoy?

Nosotros en la década del ’76 vivimos una etapa en la que hubo desaparición forzosa de personas. Clandestinidad, secuestros, muerte. Y hoy hay desaparición forzosa pero de mente y de conciencia: están todo el tiempo metidos en sus celulares. La juventud tiene que entender que es fundamental para lograr una transformación. El mensaje a la juventud es importante. Pero junto con ese mensaje, es  fundamental el por dónde y cómo se llega. La juventud tiene que organizarse de alguna manera y está bien si es por redes sociales, pero hoy en día esas redes son puro ruido.

¿Qué creés que va a pasar con el capitalismo?

La Edad Media duró mil años y el capitalismo, cuánto puede durar. A lo mejor mil años, a lo mejor 800, no sé. Va a durar pero no para siempre, no va a ser eterno, no puede serlo. Va a haber algo que lo va a superar porque esta situación no puede continuar; va a llegar un momento en que la humanidad no va a resistir más. Hoy justamente leí un estudio que demuestra que 85 familias tienen la mitad del PB de todo el mundo. 3.500 millones tenemos la otra mitad pero no lo tenemos divido de manera igual. Esto no puede mantenerse así.

Los grandes poderes se aprovechan de esto. Cuanto más inútil seas, más imbécil seas, más estés pensando en cualquier gilada, mejor. Ellos apuntan a la juventud, porque es la etapa en la que hay que formar a las personas. El mismo Che decía que: “los jóvenes son como la arcilla”, es a quienes hay que moldear, formar. Pero son maleables, tanto para aquellos que quieren hacerlo con buenas intenciones, como para aquellos que no. Los poderosos están interesados en que los jóvenes estén en cualquier cosa con tal de que no se preocupen por hacer que la tortilla se de vuelta. Porque son ellos los que tienen la sartén por el mango.

¿Cómo ves a la sociedad hoy?

 Yo veo cuestiones como por ejemplo el día del Orgullo Gay y pienso: mañana van a poner un día del orgullo heterosexual, un día del orgullo musulmán,  otro del orgullo de los solteros. Dividiendo todo en partes ya sabemos que no funciona. Yo no estoy de acuerdo con Ni Una Menos. Tiene que ser Nunca Más. Porque Ni Una Menos representa la muerte: ya se llegó a la piña, a la violencia, al abuso, a la barbaridad. Hay que frenarlo antes. Es como la medicina que tiene que ser de prevención no de pichicata o cirugía. Si vos tenés una medicina buena, no vas a tener tanta cantidad de enfermos. Si vos controlás la conciencia de la gente, no vas a tener la barbaridad de la violencia de género. Lo importante es ver cómo llegamos a la conciencia de los jóvenes y ver cómo los jóvenes pueden organizarse por una cuestión más amplia y total, más allá de lo circunstancial o aquello que le llega por una cuestión de cercanía. Eso es lo que yo creo que la juventud tiene que ir aprendiendo: a no bajar los brazos y luchar sabiendo que no se puede solos..

 En la entrada del Museo Casa hay una estatua. Es un niño inmóvil, sentado en la verja de su casa viendo qué sucede al otro lado de la calle. Difícilmente podamos imaginarnos al Che así: fijo, quieto, mirando cómo el resto de su alrededor se mueve. Pero quizás fueron esos momentos de calma los que le permitieron ver de qué iba este mundo. Quizás, sus atardeceres cordobeses fueron sus últimos momentos de quietud.

¿Cómo influyeron sus padres en ustedes?

 Los viejos influyeron en nosotros por la gran libertad que nos dieron. Es absolutamente mentira todo esto que se dice de la familia aristocrática u oligárquica. No había un mango ni tampoco éramos una familia estructurada, ni religiosa. Mi vieja era atea y mi viejo era un tipo rompedor de todas las reglas que te puedas imaginar. Yo fui el que más libertad tuvo porque mis viejos ya estaban grandes y, además, prácticamente separados. Hice lo que se me dió la gana. Incluso fui el único que no siguió carrera universitaria. Un día le digo a mi vieja: «Mirá, no voy a terminar el secundario». Me había llevado miles de materias y no quería terminar. Entonces ella me dijo:» ¡Ah bueno!, ¿No vas a terminar el secundario? Entonces vas a trabajar ¿no? -Sí, sí claro-» Pasó una semana y me dice: «¿Y, conseguiste trabajo?- No todavía no vieja-«. A la segunda vez que le dije que no, me dijo: «Bueno la semana que viene te vas. Agarrás tus cosas y te vas de casa». ¡Mamma mía! -pensé- parece que la cosa viene enserio. Así que terminé el secundario y le llevé mi informe de notas y busqué laburo, después de que ella se puso firme. Más tarde me anoté en la primera escuela que existía de periodismo en aquella época. No existía la carrera ni en las universidades ni terciaria. El que la dirigía era Jorge Abelardo Ramos -un trotskista de aquellos- y Spilinbergo. Todavía tengo mi carnet. Hice un año y pico, no llegué a terminar.

¿Por qué será que nos atrae tanto el Che? Por un lado, una imagen tan diocesana e incansablemente repetida. Y a la vez, un tipo que fuma habanos, toma mates y hace chistes. Quizás sea eso: una persona humana y extraordinariamente enaltecida, reunidas en un solo cuerpo.

Si hubieses tenido la posibilidad de elegir una vida más tranquila, ¿la hubieses elegido?

Por empezar, no debería haber tenido el hermano que tuve. Ya ese nos marcó a todos. Por suerte nosotros, mis hermanos y yo, nunca lo tomamos a mal. Incluso yo estuve preso durante ocho años. Tuve suerte: caí en el 75′ y safé de ser uno de los 30.000. Antes de eso tenía una librería a la cual venían los militantes de la época a buscar las revistas que hablaban de la Revolución. En esa época ya militaba. Nunca fui tranquilo, no había posibilidad de serlo. Pero, ¿cómo sería mi vida si no hubiese sido como fue? Es una pregunta complicadísima. Prácticamente una metáfora. No podría haber sido ajeno a la lucha de mi hermano.

La foto final fue una decisión suya. Dejando el patio y la pequeña sala atrás, camina hacia la puerta de entrada. Finalmente se detiene detrás de La Poderosa, junto a aquella imagen que muestra a su hermano, el Che, como a él le gusta recordarlo: sonriendo.

Carola Cinto

Algo que empezó como un pasatiempo, hoy ocupa la mayor parte de mi día. Me gusta escribir sobre Sociedad y disfruto de hacer Entrevistas. Soy Licenciada en Relaciones Internacionales