Música

Él Mató a un policía motorizado y nosotros lo vimos

Por Santiago Jorge

El under platense llegó al exclusivo teatro de La Trastienda, lejos de los entrañables antros porteños, la previa tenía más glamour que el habitual: borcegos de moda, calzas negras y vestidos de ocasión para ellas, mientras que los chupines, anteojos de marco negros y cortes de pelo europeo eran figurita repetida en ellos.

Se abrió el telón y todo eso pasó al tercer plano, porque El Mató a un Policía Motorizado hace un culto de la contra estética. Su líder Santiago Motorizado es el mejor reflejo: jogging y remera XXL bien desbocada, con sus 100 kilos a cuesta y barba desprolija, da toda la impresión de ser el antihéroe perfecto. Sonaron “Navidad de reserva”, “Vienen bajando” y “El héroe de la navidad” para que el delirio de los presentes se trasforme en un pogo que sería permanente durante toda la noche.

Con varios años en la mochila, El Mató ya disfrutó de su gira latinoamericana y buenas noches por el interior de Argentina. Han conseguido editar su disco con un sello de Brasil y días antes de este recital editaron Mujeres bellas y fuertes, disco de corta duración, adelanto del nuevo álbum.

Siguieron “Chica rutera” “El ultimo sereno” y “El dia del huracán”. La banda va desde el pop al trash y del punk al indie sin escalas. su fórmula se repite en la mayoría de las canciones, un comienzo con arpegios que se convierten en riffs distorsionados y progresivos.

Los 500 asistentes que oscilaban entre los 25 y 30 años corearon absolutamente todas las canciones y se dieron el gusto de subirse al escenario cuantas veces quisieran, no había ningún tipo de seguridad y ellas aprovechaban para besar a sus músicos y ellos para tirarse de cabeza al agitado pogo.

Promediando la noche se escuchó “Amigo piedra”, “Mujeres bellas y fuertes”, “Escupime” y “Dos galaxias”.

Es difícil hacer entender como una banda puede sonar bien y tener un estilo propio cuando el bajo casi no hace arreglos, las guitarras no salen de las notas vulgares o escalas convencionales y sus letras son tan simples como tres o cuatro oraciones. La belleza de lo simple.

Para el final llegaron los siempre pedidos “Sábado”, “Diamante” y “Mi próximo movimiento”. El Mató ha sabido hacer mucho de lo poco, buenas e ingeniosas canciones a pesar de no ser grandes compositores ni virtuosos de los instrumentos. El éxito de los antihéroes.

+ Info en la web de Él Mató a un policía motorizado

Santiago Jorge

Comprador compulsivo de discos, escriba constante y Escritor ocasional. Abogado y docente en la Universidad Nacional de Jujuy.