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El País Vasco y su bilbo

Por Victoria Agulla Tagle

dianabol gyno symptoms Jeff Koons, Frank Gehry, Santiago Calatrava, César Pelli, Anish Kapoor, Norman Foster, Louise Bourgeois, Daniel Buren, Fujiko Nakaya, y de repente, download Adobe Premiere Pro Cs55 Bilbao se llenó de arquitectos.

Ciudad cosmopolita y moderna, en los últimos 30 años creció más que en sus anecdotal evidence example 300 años de vida. Ubicada en el norte de http://www.nursesnow.com.au/oem/purchase-autodesk-3ds-max-design-2014.html purchase Autodesk 3ds Max Design 2014 España, Bilbao es la capital de la provincia de http://narissadoumani.com/oem/download-delcam-featurecam-2014.html download delcam featurecam 2014 Vizcaya, y la urbe más poblada del natural prohormone País Vasco. Rodeada de montañas y desarrollada a lo largo de la dianabol gains permanent Ría del Nervión, la Ciudad se resalta por su colorida, moderna y majestuosa arquitectura, la cual se hace presente en cada una de sus señoriales mansiones que conforman el núcleo urbano.

Entre pasadizos y callejuelas, se encuentra el purchase Zonealarm Pro 9 Casco Viejo, integrado por la best price red giant trapcode suite 12 Catedral de Santiago, la Iglesia de best injectable steroids for women San Nicolás y la Iglesia de http://www.flexmail.eu/steroid/22/dianabol-cycle-side-effects.html dianabol cycle side effects San Antonio. Conocida por sus verdes y contemplados alrededores, sus originales e históricos mercados, sus espectaculares e infinitas vistas, sus emblemáticos y bellos palacios, y sus amplias y acogedoras plazas;  Bilbao concentra arte, arquitectura, diseño, elegancia, tradición, modernidad, industria y desarrollo que se hacen notar en cada pasarela que atraviesa la ciudad.

Pero acá, nada es al azar. Cada obra, muestra, pieza, o colección tiene su por qué en “Bilbo”. El crecimiento y sobre todo la movida artística es imparable desde aquel 1997, año en el cual el efecto Guggenheim surgió para no parar nunca más. Desde la creación de ese buque insignia del surgimiento cultural bilbaíno, conocido como Museo Guggenheim, Bilbao se hace oír en todo el mundo. Es que el diseño del gabinete de arquitectos de Frank Gehry es algo impresionante.

La escultura principal fue esculpida siguiendo contornos casi orgánicos, llegando a la total formación de una suerte de pez-barco elevado sobre la Ría del Nervión, para que así sus placas de titanio brillen y se visualicen desde diferentes puntos de la villa. Fue así, como Frank Gehry quiso hacer eternos aquellos recuerdos de esos paseos por el mercado comprando pescado con su abuela, eligiendo la Ría de Bilbao para hacer de su obra uno de los 12 Tesoros de España.

Sólo con percibir su colosal obra, uno se siente pequeño ante semejante edificio. Y una vez adentro, el museo se ilumina a través de sus techos vidriados y sus columnas altas de color blanco, que hacen resaltar la finura del diseño Guggenheim; sobre todo, si las exposiciones temporales corresponden al inigualable pintor, escultor y grabador francés George Braque.

El compañero y amigo de Pablo Picasso se hace presente en el grandioso museo hasta septiembre, para exhibir originales desde su época fauvista, desarrollándose como unos de los artistas más influyentes del arte moderno, llegando a crear nada más ni nada menos que el cubismo e inventar la famosa técnica de los papiers collés (papeles pegados) -más conocida como collage- consolidándose finalmente como un artista vanguardista que creció bajo un estilo genuino basado en figuras de gran tamaño y color.

Otra muestra transitoria es la de la célebre feminista, música y luchadora de la paz, Yoko Ono. Emergente artista de la década del 60’, e integrante del grupo Fluxus, Yoko aportó al arte conceptual, dibujos, peliculas, y piezas musicales totalmente experimentales. Compañera y fiel pareja de John Lennon, siempre tuvo como temas principales: la libertad, la paz, el amor y lucha contra cualquier acto discriminatorio tales como el racismo, sexismo, homofobia, etc. En la retrospectiva, Half-A-Wind Show, se pueden ver, entre objetos, películas, dibujos, fotografías, textos y audios, 200 piezas que conforman su documentación e historia en el rubro. Lo más valioso de su producción, es la invitación que Yoko hace al público. Casi todas sus secciones necesitan de la participación, real o mental, por parte del espectador para ser completadas.

La muestra principal, o mejor dicho, la colección permanente, integra los fondos pertenecientes a la Fundación Guggenheim, ya que cada institución de ésta posee una colección única y complementaria de las demás. En Bilbao, la instalación permanente lleva el nombre de Richard Serra. En torno a la fiscidad del espacio y la naturaleza de la escultura, el artista constituye su obra llamada “La Materia del tiempo“, integrada por siete esculturas encargadas por el mismo museo. La sensación, al atravesar las enormes dimensiones de la sala mayor del edificio, es la de sentir el espacio en movimiento.

Más allá de las importantes muestras que se exponen día a día en el museo, lo magnífico es ver sus plataformas decoradas con imponentes esculturas, de las cuales se pueden resaltar: “Puppy”, un amoroso cachorro West Terrier a base de flores, realizado por el estadounidense Jeff Koons; “Mamá” (foto), la mega araña, de la sensible Louise Bourgeois, quien a través de su obra, busca resaltar como la anatomía y psicología de este animal están finamente relacionadas con las del ser humano. Otro importante artista “amigo” del museo es el japonés, Fujiko Nakaya, inventor de la Fog Sculpture”, la cual se encuentra también en las afueras del Guggenheim. Y por último, pero no por eso menos importante, la surrealista obra de Kapoor: “El Gran Árbol y el Ojo”.

Pero en Bilbao, el arte no termina en los museos; sino que continúa en sus monumentos, esculturas, medios de transporte y circulación, como son el estético y controvertido puente de Santiago Calatrava, y su perfecto diseño en el Aeropuerto que lleva su nombre en Bilbao; o el moderno y auténtico subte diseñado por el honorable arquitecto oriundo de la ciudad de Manchester, Norman Foster; como también la altísima y azulada Torre Ibardrola del tucumano Cesar Pelli.

En las afueras de Bilbao, saliendo por el vistoso puente de la Salve, atravesando el llamativo pórtico rojo ideado por el artista francés, Daniel Buren, y continuando por el túnel Artxanga, se llega a la deportiva y animada ciudad de Getxo, “una localidad fuera de serie en cuanto a su calidad de vida se refiere“. Reflejada en sus elegantes palacetes o sus lujosas viviendas, resultado de pasados éxitos cosechados por la alta burguesía de la industria del siglo XX, Getxo es una villa con bonitos paseos, largas playas y notables clubes.

Lo más lindo de Getxo son sus puertos en la costa de la Ría del Nervión, desembocadura del Océano Atlántico, que se topan con altas y majestuosas montañas que generan unas vistas sublimes. Cada puerto tiene su agradable paseo, como por ejemplo, el Paseo del Muelle de las Arenas, el cual conduce a Neguri, núcleo del poderío y la realeza vasca. En esta zona, los palacios no dejan a nadie indiferente, sus construcciones se erigen robustas llamando la atención de cualquier persona que camine frente a ellos. Y no todo es nobleza en Getxo, la ciudad es también, manifiesta de importantes campeonatos de surf, vela, natación, o golf. No en vano la comunidad cuenta con un puerto deportivo, un campo de golf, una asociación de fútbol y dos clubes marítimos.

Pero el País Vasco no termina acá. Del otro lado de la ria, se encuentra la medieval y linda villa de Portugalete. Para llegar a ésta, hay que cruzar una reliquia: el Puente de Vizcaya, puente transbordador más antiguo del mundo, Patrimonio de la Humanidad y joya arquitectónica del pasado industrial, que actualmente funciona a la perfección y merece la pena conocerlo.

Por todo esto y quizás un poco más, el País Vasco es una linda comunidad para recorrer, especialmente en la estación preferida de los vascos: el verano.

Victoria Agulla Tagle

De sangre creativa e inquieta. Con una sensibilidad especial para la fotografía, descubre al mirar y narra al capturar. Lectora social con gran futuro periodístico.