Música Recitales

El Salmón y su Licencia para Cantar.

Por Andres Anda

Fotografías de Yorch Gómez

“Estamos ofreciendo conciertos acústicos, con un trío de piano, contrabajo y percusiones. Ofrecemos nuestra mayor elegancia posible, sensibilidad y un grado de intimidad. También queremos una cuerda de respeto que nos reúna en una misma dirección: celebrar conciertos y recitales para escuchar… sin interferir en la concentración de los demás entre el público ni distraer a nadie arriba y/o abajo del escenario: razón por la cual vamos a pedir lo que suele pedirse en teatros: guardar apagados los teléfonos celulares, abstenerse de sacar fotos y de filmar. De una vez por toda hay que recuperar el placer de escuchar un concierto por el que pagamos una entrada no necesariamente económica. Nosotros los músicos nos sentiríamos bendecidos con el respeto de un público que se dedica a escucharnos cómodamente sentados, sin otra intención que disfrutar un momento que podría ser inolvidable. Nandrolone derivatives Nada de lo que vamos a presentar resiste una fotografía furtiva ni filmarse; se pierde todo, la calidad, el sonido, el ambiente. La vivencia y la experiencia. Voy y vengo para cantar y ofrecer el extraordinario concurso musical de mis compañeros. No somos modelos de fotografías celulares ni estamos filmando un video en vivo de mala calidad. La euforia por capturarlo todo para compartirlo en las redes tiene que suspenderse por el tiempo que dure el concierto. Es nuestro reclamo y nuestro deseo. Y vamos a reaccionar en la medida del respeto y la atención que nos presten.” – Andrés Calamaro.

 

Con esa declaración pegada en paredes y pilares del teatro, Andrés daba la bienvenida a sus fans. De fondo, Masteron propionate dawkowanie Cerati sonaba con “Te llevo para que me lleves” y la gente la tarareaba, casi como un homenaje. Entre abrigos, chamarras y sacos por una noche fría y hasta a http://www.azamericasat.net/trenbolone-enanthate-and-sustanon-250 Trenbolone enanthate and sustanon 250 Xavier Velasco corriendo porque se le hacía tarde, se asomaban también algunas playeras albicelestes y taurinas; éstas últimas haciendo alusión a la fiesta brava y las albicelestes con el 10 en el dorsal pero con otro apellido, esta vez se leía “ Winstrol 10mg tablets dosage Calamaro” en la espalda.

Cuando entré al teatro, lleno por supuesto, la gente estaba al borde, expectante, esperando que los jugadores salieran a la cancha y salieron. Con diez minutos de retraso, que sirvieron para dar más nervios, apareció el trío comandado por su capitán: ese que en esa noche lucía un traje negro, sus gafas características y un pañuelo rojizo; era Preços de anabolizantes Andrés Calamaro. El mismo que, en efecto, publicó que el teatro estaría lleno y que, en un intento de ser más cercano y después de un encuentro con fans en la http://steroidsbesthgh.com/anavar-winstrol-stack-cycle_ci/ Anavar winstrol stack cycle Feria Internacional del Libro de Guadalajara apenas un día antes publicara: “Ya veo que en el concierto vais a ser un público digital imposible de desprender por dos horas del bendito celular …. Me compadezco.”

Auténtico, miró al teatro en dos segundos y entonces se sentó, colocó su atril a su derecha y con un leve movimiento en su mano diestra el magnífico pianista Boldenone testosterone cypionate Germán Wiedemer comenzó a tocar. Era Low testosterone natural treatment options La Libertadel primero de 25 temas y el mismo que enganchó al público para seguir de inmediato con Mct oil testosterone Bohemio“. http://www.gestiona.es/kuren-fitness Kuren fitness Andrés hacía pausas, experimentaba con la tonadas y seguía cantando como el quería, al paso que quería y a la hora que el quería.

Una pequeña pausa para un “muchas gracias” y continuar con la muy coreada “ Algo contigo” y “Plástico Fino“. Esta última sufrida, cada palabra bien dicha y con un sentimiento sin igual. Pasados mas de 5 temas, entre ellos la magnífica interpretación de “7 Segundos” ligada a “El día que me quieras“, el Salmón interpretó “Garúa“: un tango sentido, suficientemente bueno para transportarnos a cualquier rincón de la capital argentina. Entonces, Andrés se acercó al micrófono para dar las buenas noches al público que le respondió con un aplauso ensordecedor. También estuvo aquel que gritó que lo extrañaba y le daba gusto volverlo a ver.

“Ojalá que te vaya bonito, ojalá que se acaben tus penas..” coreaban mas de dos mil almas en un teatro a reventar. Era un homenaje a “Que te vaya bonito” del histórico cantante mexicano Jose Alfredo Jiménez y del que todos sabemos que el cantante argentino es fan. Entre tantos tangos y momentos sublimes de Wiedemer con el piano, Andrés canto “Los aviones” para finalizando, agacharse a besar suelo tapatío como lo hacen los Papas y como lo hizo él, hace algún tiempo, con Enrique Bunbury y agradecer al público de Guadalajara.

En “El tercio de los sueños” pañuelos blancos salían de los palcos poblados del teatro y alguno que otro “olé Andrés” y “torero, torero” se podían identificar en el público, a lo que por única vez, Andrés acompañaba con una sonrisa al compás de la letra. Inmediatamente después, hizo explotar una armónica con su máximo poderío para entonar “Carnaval de Brasil“. No tardó entonces el teatro en rugir cantando“Estadio Azteca“. Las paredes vibraron, la comunicación entre artista y público que tanto deseó la llegada de Calamaro se hizo realidad en minutos, el “para avalanchas” unió al cantante con el espectador para poder finiquitar su negocio.

La “Flaca” de esa noche fue bohemia, fue más pura. Fue una flaca cantada porCalamaro como si estuviera en su cocina, una flaca para ti y cuando el publico estaba aplaudiendo, Andrés hizo una señal para contener los aplausos y seguir tocando,  entonces fue el turno de”Paloma” y el teatro volvió a rugir en gritos y aplausos que nunca cesaron ante el inútil esfuerzo de Andrés por quererlos parar.

Al no ver reflejado su esfuerzo y no poder contener un teatro lleno, Andrés entonces se puso torero y actuó la mejor “Media Verónica” que ningún torero podrá realizar; la Media Verónica cantada. Con micrófono en mano y sus peculiares movimientos en la otra, Andrés Calamaro y otras dos mil personas cantaron la Verónica mitad en un estilo inigualable, ese que se escucha una vez en la vida. Cuando no sacar el celular en más de dos horas había valido la pena, se escuchó el último tema de la noche: “Crímenes perfectos“, en un piano que me llevará algunas noches poder olvidar y una sensación bohemia digna de expresar y sentirse parte de ella.

 


El Salmón llegó a Guadalajara en el marco de la edición número 30 de la Feria Internacional de Libro,  presentándose en el Festival Latinoamericano de las Artes, pidiendo una “Licencia para cantar“. Después de 2 horas, en un concierto como en la sala de tu casa, el público se puso de pie para agradecerle a Calamaro el haber transmitido tanto, en solo 120 minutos de música. Afuera nos despedía Fito Páez con “a rodar la vida“. Ahora, el público que horas antes leía el comunicado en un tono amenazador, estaba convencido de que Andrés no vino a pedir una licencia para cantar…Andrés vino a presumir que hace años se la dimos.

Andres Anda

Apasionado por los libros, a los 16 años Andres se convirtió en redactor y luego director de un periódico local, en Guadalajara, México. Conferencista y escritor