Moda Victimas del estilo

El Sporty Chic: En búsqueda del propio código

Por Paula Bosco

Sin dudas, si tengo que pensar en un estilo, el Sporty Chic es uno de mis predilectos, tanto al momento de pensar en diseñar una colección como así también a la hora de vestirme. Y hasta me arriesgo a decir que hoy por hoy estamos claramente ante la presencia del nuevo prêt-á-porterPara entender cómo es que esta moda se ha tornado en una tendencia crónica y pisa fuerte en las últimas temporadas, brevemente repasaré cómo ha ido evolucionando.

¿De qué hablamos cuando nos referimos al prêt-á-porter? El término, “listo para llevar”, hace referencia a aquellas prendas producidas en serie y a demanda. Es la moda que se ve en la calle, el famoso streetwear. Comenzó en los años ’50 a partir de una gran revolución a nivel internacional en la industria de la moda y un periodo de democratización, en donde la Alta Costura se vio desplazada por el comienzo de la fabricación de prendas a gran escala. Yves Saint Laurent fue el precursor en comercializar prendas en línea paralela a sus creaciones más exclusivas. Así fue que se fueron sumando otros diseñadores y se expandió este fenómeno.

Acercándonos más a nuestro tiempo, la industria de la moda tuvo como objetivo llegar a las masas a través de prendas de uso casual. Así se ve facilitada la producción y se optimizan los recursos. Ya introduciéndonos más específicamente en el Sporty Chic, me atrevo a decir que es, en parte, la consecuencia de este proceso, sumado a la constante evolución en la que nos vemos envueltos en estos tiempos. Desde que decidimos cómo vestirnos para nuestra vida diaria para lograr un balance entre lo elegante y lo funcional, hasta las últimas acciones “marketineras” y pro-ventas de las grandes firmas  de la moda, que logran cada día propuestas novedosas.

En 1984, la actriz Melanie Griffith se calzaba zapatillas deportivas en la película “Working Girl» («Armas de mujer” es su título en Latinoamérica) para completar su outfit. Rondando en las pasarelas desde el año 2012, este estilo cobra vigor gracias a los Juegos Olímpicos de Londres. Además, una de las más importantes agencias pronosticadoras de tendencias anticipó su llegada, dado que se comenzaron a fusionar marcas deportivas a diseñadores prestigiosos. Isabel Marant impuso el reinado de sus sneakers. Así fue que en el 2014 el Sporty Style llega a su climax, cuando vimos esas zapatillas salidas de un sueño en uno de los últimos shows de la firma Chanel.

Desfile Chanel

El Sporty propone básicamente conjugar prendas elegantes con prendas y/o accesorios de carácter deportivo. La clave está en elegir una sola prenda que le de ese twist al atuendo y lo transforme en un look informal, relajado, pero con un toque de estilo y sofisticación. Algunas de sus prendas clave son: buzos, camisetas deportivas, shorts de atletismo, camperas “bomber”, pantalones con puños o con rayas laterales y zapatillas.

En cuanto a los materiales que se destacan, encontramos el neoprene, la tela de red, telas impermeables y de acabados metalizados, algodones y géneros con lycra. Los accesorios que completan los looks para este estilo son fundamentalmente zapatillas, mochilas y gorras, pudiendo también encontrar gafas espejadas.

Colección “NO DRESS CODE ALLOWED” - Ares Do Giz

Mi predilección por este estilo tiene fundamentos: comodidad, versatilidad, adaptabilidad, atemporalidad y fácil de lucir. Creo que sobre la base de estas cuatro características me baso casi siempre cuando tengo que diseñar. En mi última colección, NO DRESS CODE ALLOWED, la propuesta tiene fuerte influencia y derivación de esta tendencia sporty chic y streetwear.

Conceptualmente hago hincapié en salirse de los estándares sociales al momento de vestirnos, liberarnos de las etiquetas y adoptar un código de vestimenta propio. Les puedo asegurar que una vez que prueben adoptar este style, no podrán desprenderse. ¡Vamos que el Sporty llegó y lo hizo para quedarse!

Paula Bosco

Licenciada en nutrición y modelista industrial en los papeles, diseñadora de indumentaria y creadora de moda por pasión. Fundadora de Ares do Giz, Paula es amante de la música, el cine, el movimiento de las grandes ciudades y la libertad que brinda pasear en rollers.