Música

Everything Now de Arcade Fire: Madurar es para la fruta

Por Gervasio Guiñazu

Arcade Fire es la banda más grande de nuestro tiempo, es esa banda que otra generación va a mirar como nosotros miramos a Pink Floyd o Led Zeppelin”, hace exactamente tres años, cuando arrancaba a escribir para Negro&White, hice esa afirmación. Hoy, 2017, con la llegada a mi corazón de Everything Now su quinto disco de estudio, puedo decir que lo sostengo más que nunca. Arcade Fire es magia pura, ¿saben por qué? Acá abajo les cuento.

Ha corrido mucha agua debajo del puente de esta banda que han hecho todo lo que se les ocurrió. Hace exactamente 13 años escuchábamos por primera vez ese himno hipnótico llamado “Wape Up” y probablemente la música no volvería a ser la misma. Hay ciertos momentos que marca un antes y un después, creo que la última vez que eso había sucedido fue en 1997 con Ok Computer (Radiohead) y en 2004 sufría un nuevo cambio radical. Arcade Fire fue siempre una banda compleja, difícil de escuchar y engorrosa, que alcanzó un éxito masivo sin la necesidad de vender su música al oído de la gente sino haciendo el camino inverso, educando el oído de las personas a su sonido. El cuarteto perfecto conformado por Funeral (2004) Neon Bible (2007) The Suburbs (2010) Reflektor (2015) marca el fina de una era en la banda. Estos cuatro discos giraban en torno a un eje conceptual (cada uno diferente). Eran discos muy pensados, que si no sabíamos su trasfondo se podían disfrutar pero no entender completamente el por qué de lo que estaban haciendo. Arcade Fire demostró con estos cuatro discos ser una banda que se tomaba muy en serio el hecho de hacer un disco y nos lo entregaba de la manera más sincera posible.

arcadefire

Ahora bien, ¿Qué pasó con Everything Now? Después del cambio de sonido radical de Reflektor y volverse la banda más grande del mundo, se encerraron dos añitos y se juntaron con algunos personajes más que interesantes (James Murphy de LCD Soundsystem y Thomas Bangalter de Daft Punk, WTF). El resultado de todo esto es un disco sincero, crítico y a la vez INMADURO. A simple vista parece que Win Butler y compañía se cansaron de ser grandes, de sumarle seriedad y oscuridad a su música y se fueron en busca de un sonido más Taylor Swiftiano. Pero no, todo está ahí, la magia de Arcade Fire tiene vuelo propio en 13 canciones que ya son históricas. Porque lo que genera Arcade Fire es que cada lanzamiento sea un suceso que manyiene al mundo en vela.

De entrada Win Butler nos habla directamente bajo el loop de Thomas Bangalter “Every song that i’ve ever Heard, it’s playing at the same time, it;s absurd”, dice en el primer corte de difusión que le da nombre al disco. Este tema, una mezcla perfecta entre Dancing Queen de ABBA y el mejor libro de sociología que encuentres en la librería, sea probablemente la mejor manera de ver y explicar a los AF de hoy. Una letra oscura y crítica, pero que denota positividad de la mano de probablemente el beat más lindo de nuestro tiempo.

A partir de aquí el disco arranca bien arriba. Le siguen Signs of life y Creature Confort y de nuevo la fórmula funciona a la perfección, lloren o entréguense de lleno al vudú africano, al beat haitiano y a la voz de Regine Chassagne gritando (ella no canta) en Creature Comfort, uno de los temas más lindos de lo que va del año. En Peter Pan y Chemistry se ponen más inmaduros que nunca. No es que no hayan mostrado esta faceta antes pero creo que nunca de esta manera. Aun así encontramos en Chemistry probablemente uno de los puntos más altos del disco. Toda esa idea de re direccionar su sonido que habían probado en Here comes the night time (2015) se ve glorificada en tres minutos y medio de pura épica donde pasamos del beat haitiano a un riff escondido al mejor estilo Walk this way.

“EN” continúa su periplo de manera mágica. Nos regalan dos versiones de un mismo tema Infinite Content y Infinite_Content son un experimento que sólo a ellos les puede funcionar. Good God Damm y Put Your Money on me, nos dan una nueva muestra de que AF siempre logra hacer triunfar a la música y de una manera desorbitante nos encierran en un groovy difícil de olvidar. Sobre el final, We don’t deserve love, baja el volumen de nuestro corazón con una balada que de verdad nunca me esperé.

Everything Now va a incomodar a muchos fundamentalistas de Arcade Fire, y ojo, esto no quiere decir que yo no lo sea. Si me preguntan prefiero escuchar Funeral. Pero no puedo dejar de negar que el legado que esta banda de mamarrachos está dejando en el mundo de la música es histórico, y con este disco lo logran de manera definitiva. Lo único que queda preguntarnos ahora es lo mismo que nos preguntamos cada vez que se lanza un disco de Arcade Fire, ¿Qué harán la próxima vez? Salud!

 

Gervasio Guiñazu

Nada en el mundo es más lindo que encontrar a tu próxima banda favorita. No quiero ser tu amigo si no llorás al menos con tres de tus canciones preferidas. Si no hay Pink Floyd, que no haya nada.