Espectaculos Música

Festivales de 2010: Creamfields Buenos Aires, diez años

Por George Blanco

Todo estaba listo, el lugar elegido era el indicado, las entradas se vendían como si fuera uno de los eventos más esperados del año, los foros explotaban de buenas vibras y mucha expectativa y los Djs eran todos de un nivel superlativo. Todo hacia indicar que estos clenbuterol before and after 10 años de Creamfields serian inolvidables, una de las grandes fiestas de la década.

La entrada fue rápida, sin ninguna cola que atrase el ingreso. El lugar fue perfecto, cómodo y bien distribuido. La gente muy bien predispuesta para pasarla bien -obvio que estaban los ya tristemente célebres “ninjas” (gente que va por figurar, un verdadero insulto para aquel grupo de mercenarios originarios del Japón)- pero esta vez eran los menos… o tal vez eran los más, pero el ambiente era tan festivo que estaba todo bien.

Nadie hubiera pensado que lo único que a mi modo de ver fallo en esta Creamfields, lo único que dejo un sabor agridulce en una de las fiestas más importantes del mundo fueron justamente sus estrellas, las personas por la cual más de how to buy facebook likes singapore 50 mil personas pagaron una entrada bastante barata si tomabamos en cuenta los nombres que iban a tocar. Aunque bastante cara a eso de las seis de la mañana, luego de escuchar lo que terminaron haciendo los DJ’s.

Voy a hacer un repaso por los artistas que logré escuchar, empezando por lo que menos me gustó. (De rocky johnson and dwayne johnson Sasha no voy a opinar porq sólo escuché media hora, y la verdad, en ese poco tiempo no me pude conectar nunca con la música de uno de los mejores DJs en la historia de la música electrónica). Uno de los artistas de los cuales más esperaba personalmente era buy 2500 instagram followers Steve Lawler, y fue justamente el que más me desilusionó: fueron dos horas de un mismo sonido repetido una y otra vez, parecia un track loopeado continuamente, absolutamente nada de su tan afamada “conga” y tribal fiestero que suele hacer, me fui 10 minutos antes de que terminara para poder ganar un lugar cómodo y escuchar a matt ogus height Fatboy Slim, lo cual fue el peor error de la noche. Cuatro tracks duró mi estadía ante este personaje que, por lo menos la noche del 13 de noviembre, sólo se dedico a hacer mímicas y arengar al público. De música ni hablemos: un estilo totalmente gastado, viejo, anticuado, muy exitoso hace 5 años atrás, pero desagradable para el oído de algunos (obviamente me incluyo) en la actualidad.

El remate que decidió mi huída de allí fue una version del tema de la película “La balada del pistolero” con la voz de Antonio Banderas distorsionada. Al volver a la buy twitter followers and facebook likes Cream Arena, ya estaban tocando las estrellas principales de esa carpa: Nick Warren b2b Hernan Cattaneo. La música obviamente mucho más fina que el mamarracho de FBS. Clásicos por doquier que el amante del buen progre alentaba y bailaba sin parar, pero que al público con otro paladar no lograba deleitar por completo. A mi entender, Cattaneo ya había tenido su momento de gloria allá entre las 22 y las 00 hs de la noche cuando tocó sólo, y Warren definitivamente no se sentía cómodo compartiendo cabina.

En la vereda del frente, estan los tres artistas que abrieron mi noche en el Autódromo: Paul Kalkbrenner fue el primero q hizo vibrar al público de verdad, fue el primer artista “groso” que comenzaba a tocar, “Belleza Pura” diría un famoso Director Técnico. Ni los problemas en el sonido pudieron opacar la fineza de este señor, EXCELENTE. Horas más tardes, en la carpa mejor ambientada de la Creamfields (Cocoon Arena), Loco Dice dio clases de techno fiestero. Cabe destacar que además del gran set de Dice, la gente y el clima acogedor que había en esa carpa, hacían imposible que uno no bailara con una sonrisa de oreja a oreja. Muy bueno tambien lo que de este muchacho.

Y al último vamos a dejar a quien fue la que para mi fue la gran estrella de la noche, el artista que completa la frase que usé más arriba sobre los dos mejores DJ’s de la historia, el único artista que se dió cuenta que estaba en la Creamfields más convocante de todas, que se festejaban 10 años del festival más importante del mundo, y que tenía que hacer bailar a todos como si esto fuera lo que en realidad es: una fiesta, un aniversario, una Creamfields.

El señor Paul Van Dyk, de 22 a 23:30, demostró y dió clases de cómo se tiene que tocar en un festival de estas características. Tiró toda su experiencia, todo su renombre en unos escasos 90 minutos. Si, escasos, pero sobraron para demostrar porque este señor, nacido en Alemania, tierra de minimal, fue, es y será, uno de los mejores DJ’s de trance del mundo. La Creamfields había terminado en un horario record! A las 23:30 hs PvD había bajado el telón y dió a entender que nadie estaba a la altura de su música, y definitivamente tal soberbia tenía donde sustentarse.

Así termina mi informe sobre lo que fueron los 10 años de Creamfields. Como fiesta valió cada uno de los $220, pero la música quedo debiendonos el vuelto.

*Pato Russo

George Blanco

Pura pasión y puro ingenio. Creativo, pacífico y amante de la vida. Escribe por naturaleza. Atleta, fondista. Rocker fascinado y fascinante. Además de socio fundador, George Blanco es la impronta de N&W hecha persona. Lecturas épicas.