Sociedad

Fractura en la Quinta Avenida

Por George Blanco

Cuando Erin enumeró las razones por las que Trenbolone acetate formula Hillary Clinton ganaría la noche del martes, no hubiese esperado ni en una mínima chance lo que pasaría después. Pero, ¿Qué ha cambiado en los primeros días de Clenbuterol and anavar Donald Trump como presidente electo? La realidad es que se suceden una a otra las Alphabolin methenolone enanthate 100 mg ml protestas en las principales ciudades de Estados Unidos, que las minorías están cargadas de Nandrobolin nandrolone decanoate incertidumbre y que la economía tanto nacional como internacional están Anadrol nolvadex cycle expectantes.

 

La Quinta Avenida, 24 horas después de que Trump adquiriese los Winstrol side dosage 270 electores necesarios para llegar a la Casa Blanca, se inundó de manifestantes anti Trump. La mayoría de ellos son http://www.gestiona.es/testosterone-boosters Testosterone boosters jóvenes, de distinta clase social o condición de género, aquellos que hicieron frente, sin éxito, al llamado cinturón agrícola-industrial de Estados Unidos, a los «White Trash» y a la clase adulta, hartos del establishment de Washington. ¿Acaso lograrán algo con esas manifestaciones? En la práctica de ninguna manera. Aunque quizás Trump comience a mirar de reojo a todos los sectores para los que tiene que gobernar. Si bien hasta la campaña su discurso fue agresivo, populista y sectario, ahora se acabó el show y en enero comenzará el trabajo en serio.

La situación económica está cambiando frenéticamente en la región y cruzando el Atlántico, con el Test decanoate profile Brexit y la posible elección de la conservadora http://peralees.com/testosteron-präparat Testosteron präparat Marina Le Pen en Francia. Pero sobre todo, la política ha cambiado ciento ochenta grados y sin aviso. Ya no se necesitan políticos ortodoxos o con experiencia, tampoco demagogos. Por más que sean crudas las palabras, funciona la Primobolan for women sinceridad a cualquier costo. Todo lo que no fue Clinton en su historial político, laureado y potencial para una presidencia en cualquier momento de la historia. Claro, menos en este. Trump, carismático e intempestivo, supo interpretar al viejo electorado y lo que él quería, aún despreciando a las minorías. Y le alcanzó. Se peleó con los medios, cambió de manager de campaña tres veces, agredió públicamente a figura que se le cruzara, pero sin embargo en la noche del martes supo cómo hacerse de la victoria.

El enojo, aunque Obama y Clinton se esfuercen por dar clases de educación y corrección política en sus discursos de aceptación, ahora es de aquellos a los que Trump antes ha despreciado. Y aunque tendrá el control del Senado, a Trump no le será fácil gobernar con el descontento de la mitad de la sociedad, una especie de grieta ya conocida por democracias latinoamericanas en los últimos tiempos. Los que tendrán que transformar ese enojo en una posibilidad son los demócratas, que echan casi a la basura ocho años de Obama y asumen una oposición igual de imprevisible.

¿Acaso lograrán algo con esa manifestación? En la práctica, de ninguna manera. Aunque quizás Trump comience a mirar de reojo a todos los sectores para los que tiene que gobernar.

Los casi cuatro kilómetros que separan Union Square de la Trump Tower de la Quinta Avenida, recorrido que hicieron el miércoles 10 los manifestantes, es apenas una muestra de un país que asoma fracturado y con rumbo incierto. Es la brecha simbólica entre una sociedad cambiante y moderna y la ostentación, la verborragia, la arrogancia y la intolerancia. En el medio hay miedo pero también expectativas de lo que vendrá. Para Estados Unidos y para el mundo.

George Blanco

Pura pasión y puro ingenio. Creativo, pacífico y amante de la vida. Escribe por naturaleza. Atleta, fondista. Rocker fascinado y fascinante. Además de socio fundador, George Blanco es la impronta de N&W hecha persona. Lecturas épicas.