Sociedad

Hablar desde el corazón

Por Augusto Dericia

¿Se imaginan no poder decir lo que necesitas, lo que querés y lo que sentís?

Carlos, Héctor y Cristian son jóvenes cordobeses que unieron sus carreras y su vocación en OTTAA Project: primer sistema de transmisión aumentativo predictivo, que facilita la comunicación en personas que no pueden hablar por problemas neurológicos o de desarrollo. En otras palabras, un sistema avanzado de pictogramas (imágenes que representan acciones u objetos) para celulares y tablets. Sin esta aplicación, las personas con discapacidad se comunican a través de pictogramas impresos y, para armar una oración, necesitan señalar cada imagen.

Los hermanos Héctor y Carlos Costa comenzaron a trabajar en la aplicación debido a la enfermedad de su abuela, que le impedía comunicarse. Así fue que Carlos, licenciado en Comunicación Institucional en la Universidad Blas Pascal, y Héctor Costa, que realiza la tesis de ingeniero biomédico en la UNC, combinaron la enfermedad de su abuela con sus estudios, para resolver el problema que sufren millones de personas en el mundo.

“Cuando estudié los distintos métodos de rehabilitación para estos casos me quedé esperando algo que me sorprendiera, o me volara el cerebro. Nunca llegó. Entonces, motivado por mi hermano Carlos, comenzamos a desarrollar OTTAA Project. La primera vez que nos dimos cuenta que teníamos algo entre manos fue cuando fuimos a la expo de INNOVAR’14, confiesa Héctor sobre la rebeldía de animarse a ser los actores de este cambio.

¿Qué objetivos se plantearon con el proyecto?

El principal desafío, es nuestro lema: “Queremos devolverle la voz a todo aquel que la perdió”. Después otra meta es tratar de que sea accesible para todos, y que llegue aquel que la necesite. Son objetivos muy ambiciosos, pero también pensamos en cosas más prácticas, como conseguir financiación y usuarios.   

Junto a Carlos y Héctor, se sumó Cristian Gutiérrez para ayudarles en el soporte tecnológico. Ellos tres lograron que con OTTAA Project, las personas seleccionen diferentes imágenes en la pantalla y al final de la frase se pueda sonorizar. Lo particular es que la aplicación utiliza toda la información que un smartphone recolecta sobre lo que hacemos y nuestro entorno, para facilitar la búsqueda de pictogramas, y ayuda a comunicarte más y mejor.

¿Cómo fue la primera experiencia?

Llevamos la app que habíamos estado desarrollando por meses a una escuela de Carlos Paz y la probamos en Matías, un nene con parálisis cerebral que conocía los pictogramas. Lo mejor de esto fue cuando “habló por primera vez” todos sus compañeros se dieron vuelta y decían “Mati habló, Mati habló” fue emocionante, nos puso la piel de gallina a todos.

Por la comodidad y accesibilidad en el formato de aplicación para celulares y tablets, los jóvenes participaron de un programa de aceleración de empresas de base digital orientadas a la salud en Dubai.

OTTA Project

“Somos uno de los seis proyectos seleccionados entre los más de 70 que se presentaron de todo el mundo. El tiempo es por seis meses, la idea es que nos ayuden a potenciar nuestro desarrollo y hacer un proyecto global, la idea es llegar a todo el mundo. Esto significa redefinir el mercado, mejorar la app, buscar financiación, entre tantas otras cosas”.

El proyecto es el resultado de una mezcla esperanzadora que contiene inclusión, juventud y tecnología. Es pensar en el otro, creer en el futuro y adaptarnos y sacar provecho de las nuevas herramientas que tenemos a nuestro alcance para poder romper las barreras sociales, culturales y tecnológicas.

El viaje a Dubai es un mínimo premio, estos jóvenes demuestran que lo hecho con pasión siempre recolecta sus frutos. Su éxito no se debe sólo a la capacidad y el potencial; sino también a un corazón enorme y a las ganas de querer cambiar el mundo, facilitar y mejorar la vida de las personas que padecen estos problemas para comunicarse. Se pusieron en la piel de las personas con discapacidad, sus familias y su entorno. Lograron que un hijo pueda decir “mamá” o “papá”, porque aún siendo una máquina la que materialice ese sonido, es la voz del corazón la que lograron que se materialice en palabras.

Augusto Dericia

Periodista profesional y por vocación. Divertido, curioso, inconformista y de espíritu crítico. La música, su cable a tierra. Sueña por un mundo más justo.