Música

La música del 11-S, la necesidad de escuchar verdad y una historia de vida

Por George Blanco

|Por George Blanco @georgeblanco

La industria musical norteamericana nunca fue más relevante en su historia. Siempre amoldada a los intereses del consumo en el país, incluso se vio parte de movidas globales, desde venta de discos hasta shows masivos y conciertos a beneficio. Hoy, a diez años, http://steroidsbesthgh.com/cancer-patients-on-arimidex-for-2-years_nk/ Cancer patients on arimidex for 2 years The Hollywood Reporter saca un interesante artículo que secuencia aquel día en que la música tuvo que salir a interpretar un show nefasto. O mejor dicho, a poner la cara por él.

La nota destaca los álbumes conmocionados por el http://steroidsbesthgh.com/test-booster-that-works_lc/ Test booster that works 11-S y lanzados, casi como una estrategia de marketing inesperada, desde The Blueprint de Jay Z hasta Love and Theft de Bob Dylan. Un neoyorquino de pura cepa como Z se convirtió en abanderado de los artistas que salieron a bancar la parada (y aumentar sus ventas). iTunes había visto la luz el mismo año y la música estaba en un periodo de prueba, parte de esa transición que hoy es normal. Los shows tributo a las víctimas, los discos y las canciones que hablaban del atentado ocuparon todas las radios.

Desperté a las 10 am. Abro el iPad, entro a una aplicación y, casi como una alerta, el 11-S aparece en las noticias. De un lado, quienes a 10 años se lamentan por lo sucedido aquella mañana. Hacen sus tributos en un tuit, en una nota. Los periodistas echan a andar sus plumas con la misma velocidad del United Airlines que impactó en la torre norte. Por otro lado, los criticos que aprovechan estos actos de recuerdo para adentrarse en un terreno político siempre difícil, egoísta, que arroja ideologías, siempre respetadas, pero que olvidan aquella primera, que es la vida. En el medio, los ácidos y sus chistes siempre a la orden del día.

Las sensaciones, las mías estando en mi cama a 10 mil kilómetros de la Zona Cero, fueron muy distintas esta mañana. Aquella del 11 de septiembre, incluso, se confundieron en mi pre-adolescencia para darme certezas que tenían destino de número telefónico. Hace un año, en el noveno aniversario, escribí una nota sobre esa historia. 

“What’s Going On?” fue el emblema, el himno de aquel atentado. Jennifer Lopez, Bono, Christina Aguilera, Alicia Keys y Britney Spears, entre otros, le pusieron su voz a una canción que originalmente formaba parte de un proyecto para recaudar fondos para víctimas del SIDA. El clásico de Marvin Gaye, re versionado por estas estrellas, rapidamente ocupo el tope de Billboard.

Al hit le siguieron los mega conciertos para recaudar fondos, con un flyer tan nacionalista como impactante por sus artistas. Desde los Who hasta Keith Richards y Paul Mc Cartney, pasando por Destiny’s Child y David Bowie.

eith Richards, Pete Townshend, Mick Jagger, John Entwistle and Roger Daltrey

La industria musical había cambiado para siempre con la irrupción de la tecnología digital pero tenia reservados sus últimos cartuchos convencionales. Millones de discos vendidos y una recaudación monstruosa. Cada año el obituario se refleja sin tanta intensidad, mientras las victimas del 11-S aún no descansan en paz y Bush se da la mano con Obama.

Las investigaciones, aplacaron la ansiedad (con la presunta muerte de Bin Laden) frente a la desesperación y arrojaron los autores materiales aunque lejos están, al menos en las intenciones, de contar la verdad. Ni la de aquella mañana ni la de las tantas siguientes en Afganistan e Irak. Aquello que probablemente tampoco sepan las estrellas de la música. O no quieran cantarlo.

 

George Blanco

Pura pasión y puro ingenio. Creativo, pacífico y amante de la vida. Escribe por naturaleza. Atleta, fondista. Rocker fascinado y fascinante. Además de socio fundador, George Blanco es la impronta de N&W hecha persona. Lecturas épicas.