Música

La vuelta de la realeza, Queens of the Stone Age

Por Mauri Llaver

Tuvieron que pasar http://steroidsbesthgh.com/taking-clomid-period-stopped-on-4th-day_0c/ Taking clomid period stopped on 4th day 6 años. Desde el lanzamiento de Best post cycle therapy supplement Era Vulgaris, allá por junio del 2007, esperamos para tener entre manos (o en nuestras playlists, hablando en términos más “modernos”) algo nuevo de 200 mg testosterone cypionate per week QOTSA. La espera terminó, y como 6 años es mucho, no te digo que
“valió la pena”, pero sin duda … Strength gains from winstrol Like Clockwork va a dar que hablar, y por las mejores razones.

El disco arranca con High test low tren Keep Your Eyes Peeled, generando una atmósfera oscura y misteriosa, pero de alguna forma seductora, que no se termina de disipar nunca a lo largo de las 10 canciones que lo conforman. Alejado –aunque no demasiado- de la agresividad de otros trabajos, … Like
Clockwork muestra a QOTSA en mejor forma que nunca, increíblemente compactos.

Acompañado por un gran trabajo de la batería, cuya banqueta fue ocupada en 6 de las 10 canciones por nada menos que Dave Grohl (responsable también de la percusión en el glorioso Songs For The Deaf, de 2002) el timón del disco lo llevan sin duda los riffs distorsionados de guitarra cuasi-metronómica marca registrada del líder Josh Homme, cumpliendo a la perfección con sus declaraciones de que “Con este disco vuelven los robots”.

Lógicamente, sin psicodelia y stoner-rock no sería un disco de Queens Of The Stone Age. Smooth Sailing, I Appear Missing y el single If I Had A Tail (que tiene como invitado a Alex Turner, de los Arctic Monkeys) son algunas de las pruebas de que el espíritu impulsor de Homme y compañía sigue ahí, intacto. Imposible no destacar al track 6, Kalopsia, un viaje a través de la mente perturbada de Homme, cuya evolución como autor es muy marcada en este trabajo, poniéndose el traje de adulto reflexivo por sobre el de macho rocker hedonista que prevalece en gran parte de las anteriores grabaciones de la banda.

Por si la presencia de Alex Turner no es suficiente, en el disco hay varios cameos. Se destacan la participación de Trent Reznor (Nine Inch Nails), y de *redoblantes* Sir Elton John, que colabora con el piano en una de las mejores canciones del disco, Fairweather Friends. No es despreciable el hecho de que el mismo John se contactó con la banda para participar, argumentando que necesitaban “a real queen” (Una reina de verdad) en el disco. Eterno respeto a
Sir Elton.

El cierre viene de la mano del tema homónimo al disco, que tiene tintes de balada (considerando lo que puede ser una balada para una banda con la vertiginosidad de QOTSA) psicoochentosa. No adelanto mucho de My God Is The Sun, pero las guitarras van a dejar a más de uno con la boca abierta. Dudo que el disco aclare que “no instruments were harmed during the making of this record”

Justamente My God Is The Sun fue el elegido como único anticipo de lo nuevo en el show del 2 de abril de este año en el festival Pepsi Music, en el embarrado y maltratado predio de Costanera Sur, en Capital Federal. Con un Josh Homme bastante seco en sus interacciones con el público, pero con una potencia tremenda, QOTSA sacudió a Buenos Aires con una demostración de contundencia, fuerza y precisión perfectamente balanceadas.

Mención especial para Jon Theodore, el ex The Mars Volta y flamante baterista en vivo de la banda, uno de los mayores responsables de la intensidad constante de la presentación. No fue poca la sorpresa cuando se anunció la fecha y se reveló que el acto principal no iban a ser los californianos, sino Catupecu Machu (cuyo show de cierre fue realmente espectacular), pero poco pareció importarle a la banda que, tras las presentaciones de Passion Pit, Kaiser Chiefs y Massacre, recorrió de punta a punta su historia, pasando por los aclamados Go With The Flow, No One Knows y I Little Sister entre otros, redondeando un set de 14 canciones que, si bien no dio respiro, dejó a la gente con ganas de aunque sea un poco más.

Queens Of The Stone Age vuelve con todo. Está claro que pasó mucho tiempo, pero también está a la vista (y al oído), que la química sigue ahí. Basta con escuchar el disco (a la venta desde el 3 de Junio) para darse cuenta que con proyectos alternativos, cambios de formación y todo entre medio, la energía sigue ahí, inamovible. Si alguno llegó a considerar que la banda estaba muerta, siento mucho decepcionarlos… están más vivos que nunca.

Mauri Llaver

Estudiante de Doctorado en Química pero amante de la escritura. Lleva el periodismo en la sangre y los pelos al ritmo de su playlist rockero.