Moda

Legado Cunningham, el fotógrafo que cambio la perspectiva

Por Florencia Actis Alesina

Según la teoría, cuando una tendencia nace en las clases más elevadas de la aristocracia goteando hacia las más inferiores que quieren imitarlas, dicho fenómeno se denomina http://steroidsbesthgh.com/modafinil-for-microsoft-exams_bz/ Modafinil for microsoft exams trickle-down effect. Si sucede lo contrario, es decir que se comienzan a adoptar símbolos y tendencias de los status más bajos, el fenómeno se hace llamar Clenbuterol what is better trickle-up effect. Beta hcg blood test levels Bill Cunningham supo fusionar ambas para crear su propia tendencia.

Confirmado por el diario http://steroidsbesthgh.com/taking-letrozole-after-period_ye/ Taking letrozole after period New York Times, el legendario fotógrafo de moda falleció, a causa de un paro cardíaco, luego de http://steroidsbesthgh.com/pcos-and-piggybacking-clomid-and-femara_fx/ Pcos and piggybacking clomid and femara 87 años de una visión única e innovadora. A través de su bicicleta, su campera azul, sus zapatos negros acordonados y principalmente, http://steroidsbesthgh.com/testosterone-enanthate-blood-levels-per-milligram_i2/ Testosterone enanthate blood levels per milligram su ojo, supo Is deca durabolin a nor 19 hacerse dueño del Street style ya por 1978. Año en el que comenzaba a publicar su columna On Street en el diario de Nueva York. Un iluminado al estilo Steve Jobs.

Todo un innovador y visionario para ese momento a la hora de contar historias. Porque si algo hacia Bill era relatar una historia a través de sus capturas. Tenía el ojo entrenado para saber que foto sacar, desde que ángulo y como mostrarlas, sin importar sexo, edad, status social o preconceptos. Recorriendo la ciudad con su bicicleta, camuflado entre autos y edificios, sin ideas preconcebidas y dejando que la calle le cuente la historia deseada, extraía los mejores personajes extravagantes que iban a ser tendencia seis meses después. Las fiestas de vanguardia de la alta sociedad, cualquier bar underground neoyorquino o alguna calle de Soho era la escena ideal para descubrir los futuros estilos que darían que hablar meses después.

Cunningham nació en Boston en 1929 en una familia de origen irlandés. Su pasión por la moda comenzó desde chico cuando en las misas de los domingos no podía concentrarse ya que sus ojos se dirigían a los sombreros y tocados de las mujeres menos discretas. A pesar de haber ido a la Universidad de Harvard, decidió seguir su pasión y abrió un salón de sombreros en la ciudad de Manhattan. Más tarde empezó su trabajo para el Chicago Tribune y el Daily News, terminando en el New York Times donde trabajaría durante 40 años.

Su austeridad y humildad lo convirtieron en el centro de la escena en cada evento de moda de la ciudad. “Todos nos vestimos para Bill”, declaró Anna Wintour, directora de Vogue. Su influencia se hizo sentir más precisamente en los últimos años donde la moda, el consumo y la gran revolución de la tecnología y las redes sociales sacaron a la luz nuevas “profesiones” como la del coolhunter, las it girls y bloggers siempre listas para ser capturadas.

A pesar de moverse en ambientes donde el lujo, el despilfarro y la ostentación eran moneda corriente, Bill siempre se mantuvo alejado de esa opulencia. Siempre vivió en el mismo piso en Carnegie Hall, un espacio muy pequeño con lo mínimo e indispensable para poder subsistir pero lo máximo para poder enfocarse en lo esencial: sus fotografías.

Quizás este fotógrafo oriundo de Boston, no sólo haya sido el precursor del Street style sino que también de lo que hoy denominamos como nuevo lujo donde lo verdaderamente esencial está ligado al disfrute, a la calidad de vida y bienestar que se alcanza cuando se cumple con el deseo, las emociones y proyecciones espirituales más allá de la privación y el privilegio aristocrático de tiempos pasados.

Florencia Actis Alesina

Entusiasta de la Moda. Periodista y Diseñadora de Indumentaria. Amante de los detalles y fiel a los clásicos.