Música

Lollapalooza trae el rock que hacia falta en Argentina

Por Maxi Tell

Fotos oficiales de Lollapalooza

Lollapalooza pateó el tablero, el formato de festival quizás de más renombre en el mundo tuvo su versión local. Para la alicaída escena porteña, con festivales locales que se venden como cerveza o gaseosas pero hace años perdieron el sabor distintivo y hoy se desarrollan “sin gas”, será sin dudas un desafío empatarlo. Para la creciente escena del interior de Argentina, quizás sea un buen guiño. El reciente http://www.giftcards.sugarlandmall.com/sustanon-250-preloads Sustanon 250 preloads Cosquín Rock demostró como seguir creciendo y evolucionando camino a las dos décadas y de acá seguramente podrá apuntar varias ideas. Nos permitimos marcar esto porque conocemos, los hemos vistos y por eso mismo podemos asegurar que hacia falta un http://peralees.com/dosage-de-clenbuterol Dosage de clenbuterol Lollapalooza Argentina.

Clásicos para reconocer, emergentes para conocer y novedades locales es el gran combo que generó What type of hormone is testosterone LollaAR y que se replica con igual éxito en Chile y Brasil. Latinoamérica necesitaba una nueva experiencia de esta magnitud que se agregue al How to treat low testosterone in males Rock in Rio. De esta forma las plazas se posicionan y perfeccionan, ganan las capitales que reciben las grandes grillas y aprenden las ciudades que les siguen para captar nuevas oportunidades. Que Lolla suceda en nuestra región es la continuidad de un avance, el crecimiento sostenido y el desafío creciente.

Jake Bugg, el malo muy bueno

Lo de “malo” sólo apunta a su onda, el joven inglés tiene ese personaje de Ec stack weight loss Little Liam Gallagher y lo lleva a la perfección. Sencillamente porque no entrega muchas palabras al público ni mucho menos muestras de conexión o afecto. Lo bueno es que se brinda a través de su música haciendo bailar, motivando abrazos con baladas y agita el rock con sus acordes. Tres etapas con tres guitarras. Empezó con una electro acústica y su tono más Drostanolone synthesis Dylan de la presentación, atrayendo a los rockeros vespertinos a descubrirlo. Ritmo, cadencia de clásico y simpatía bien disimulada. Eléctrica de hits y otra oscura para sus baladas al tono. ADN de un Brit rocker inconfundible. Como bien lo definió Quantum sustanon 350 Gracia Zamblera en la reseña de su Álbum: http://www.gestiona.es/tudo-sobre-anabolizante Tudo sobre anabolizante Jake Bugg, un inglés de sólo 20 años logra amalgamar perfectamente el Country folk americano y el Brit Pop

El exorcismo de Lorde

Envuelta en el tsunami que ha producido su primer disco, Lorde logra poner los pies sobre la tierra y mostrarse tal cual es. Más allá de la multipremiada http://lindasfinefoods.com/stanozoland-depot-ciclo Stanozoland depot ciclo Royals, la joven neozelandesa demuestra calidad y calidez en el escenario. Tímida y aniñada en sus interacciones con el público, conecta a partir de las inseguridades y temores de una adolescente típica. Sólo la música la despoja de aquellas cuestiones y la liberan, para convertirla en una nueva criatura dominada por los beats. Con ciertos pasos de baile espasmódico que acompañan su calidad vocal, demuestra que será más que una http://www.azamericasat.net/testatorone Testatorone One hit wonder. Como bien la definió Federico Castello en la reseña de su Álbum: Su estilo, su inconfundible voz, su simpatía y bajo perfil, hacen a Lorde única e irrepetible.

Reyes en un mar de fans

Dan Reynolds y Thomas Mars sin dudas se ganaron a todo el público que pudieron. Ninguna de las 55 mil personas que pasaron por el Hipódromo de San Isidro en Buenos Aires podrá dejar de recordarlos. Los Imagine Dragons apuraron el atardecer con su energía e iluminaron el Main Stage 2 ya entrada la noche. Sin dudas una perla de #LollaAR, por ser el debut de la banda frente al público argentino pero además porque el show fue demoledor. El frontman de la banda sencillamente fue un Tritón en medio del mar de fans. Las melodías como brisas, las manos como olas y su fuerza en cada golpe de percusión. A su vez, el encanto de los dioses, sus pasos de baile que por medio de su metro noventa nadie le podrá negar el adjetivo: sexy. Cayeron bien y sonaron mejor, sin guardarse nada podrán volver tranquilos que han enamorado a la tribuna. Entrega física y calidad.

Por su parte, Phoenix abrió la noche del Main Stage 1 y lo hizo a lo grande. Una presentación de las más esperadas terminó por ablandar del todo el piso del evento haciendo bailar a cada uno. Todos los hits y todo lo nuevo, los franceses estuvieron impecables. Un exquisitamente desquiciado Thomas Mars saltó al público en varias ocasiones y terminó nadando literalmente entre la gente, mientras la seguridad desesperada intentaba agarrarlo como a quien se cae al mar. Increíble habilidad para manejarse entre un público que tenía mucha expectativa por su performance y que cautivó completamente. El distinto, con su mejor ritmo.

Elegidos de @MGraciaZ

Los Arcade Fire estuvieron impecables, corriendo los límites un poquito siempre. La imprevisibilidad hecha perfección. Nine Inch Nails es la furia contenida Reznor hecha música. Electrónica oscura al servicio del rock, con aspiraciones metaleras.

Dia 2: Vampire Weekend; Bermudas y actitud relajada para un show que desde prinicipio a fin no hizo mas que hacernos bailar y cantar. Después de todo a eso fuimos a Lolla. Pixies: Acá hubo un factor emocional que primó por encima de otras bandas que estuvieron en el festival. Sí, faltaba Kim, pero nuestra Paz supo ocupar su lugar sin demasiadas ostentaciones. Pixies en el Lolla era mas para aquellos que disfrutan de estas bandas mas alla de todo y disfrutan canción a canción sin demasiadas expectativa.

 

 

 

 

Una energizante Goulding please

Ellie convocó, bailó e hizo bailar. Encendida, iluminada y más que eso también. Ganando en clímax, la joven revelación inglesa, construyó la efervescencia con un setlist que fue de menos a más. Pasada la primera media hora, Goulding ya había conquistado a los fans de los Peppers que comenzaron escuchándola con indiferencia. Para el cierre llegaron sus movedizos / pegadizos Burn, Any thing could happen y I need your love. Lo sexy puede tomar el cuerpo de una caucásica imperfecta y simpática, el rock tiene ahora quien le haga un baile sensual. Como habíamos anticipado en la reseña de sus discos, las canciones de Ellie Goulding son reconocidas por la peculiaridad de atacar directo el sistema nervioso e imposibilitar la tranquilidad, obligando al oyente a bailar y cantar.

Elegidos de @MauriLlaver

*Vale aclarar que al autor le gustan también bandas que usan Wayfarers y skinny jeans.

Sí, había muchos nombres grandes. Sí, muchas bandas modernas supercool con sus Wayfarers y skinny jeans, pero el show de AFI el Día 2 del Lolla lo fue todo. Sin ahorrar energía, actitud, ni fuerza, los californianos nos deleitaron con un set sin fisuras de una hora -una lástima tan poco, pero bueno, es la vida de festival-. Con un Davey Havok impecable, con movimientos que por momentos parecían más propios de una bailarina de teatro de revista que de frontman de una banda producto de la escena punk californiana de los 90, y un setlist excelente en mi opinión (obviamente no faltó el clásico “no tocaron casi nada de lo viejo”), AFI redondeó una tremenda primer visita a suelo argentino y nos dejó expectantes ante la duda de si los volveremos a ver por acá. Por ahora es solo un sueño, pero mientras soñar siga siendo gratis, acá vamos a estar esperando.

 

Clásicos cada vez más clásicos

Pixies y Soundgarden fueron el banquete clásico con presentaciones clásicas del Día 2. Correctos, contundentes y recorriendo su discografía en algo más de de una hora, entregaron lo que veníamos a buscar. Con la fuerza que los caracteriza, Black Francis, Joey Santiago, Dave Lovering y la compatriota Paz Lenchantin, desbordaron el Main Stage 1. Quizás la banda a perdido un poco de rebeldía, como apunta Maribel Díaz Romero en su reseña de los últimos EPs, pero su legado ya sucedió y fue ofrecido en gran forma al público argentino. Desde el escenario parecía izarse una gran bandera sonora que decía: somos la influencia profunda de las bandas que suenan en los demás escenarios.

El Main Stage 2 tuvo su colapso energético con la entrada de Chris Cornell y su banda (nadie recuerda al resto de los integrantes y hasta había cartones con la impresión: “Vine a ver a CC y a los otros tres”). Soundgarden brindó su homenaje sonoro al grunge que representan. Ya con más de 50 mil personas expectantes, Cornell se erigió en el rey animal que presentaba su escenografía y fulminó con Black Hole Sun. Mucho rock muscular, potentes riffs y la gran voz de Cornell, como fórmula desde su último disco que reseñó Ale Yunes y que se reflejó en #LollaAR.

Vampire Weekend y equilibro festivo

La banda liderada por Erza Koening fue la merienda perfecta para la patria indie que se había acercado a la última tarde de Lollapalooza. Aromas de atardecer y colores de armonía en la música de Vampire Weekend. El pogo de adolescentes que, como dice @gron, no califican para comprar una Cerveza. Igualmente hay que respetar la energía de una banda que con tres discos se ha posicionado como un referente radial para un target específico. Agradable y espléndido para completar la postal de un festival al que le sienta bien el sol cayendo detrás del mangrullo y centenar de parejas recostadas en el pasto con Step de VW sonando de fondo.

RHCP: Los próceres nunca pasan de moda

Ahí están, son ellos, llegan y suben directo al escenario. El cierre del primer #LollaAR tuvo el condimento simbólico del espíritu alternativo que debía: Red Hot Chilli Peppers. Anthony Kiedis es el dinamismo de la narración, Flea el interminable artista que será citado en los libros de historia, Chad Smith pura potencia serena y Josh Klinghoffer buscando (y logrando) su lugar en la legendaria banda. Anthony tiene la cabeza envuelta en Argentina y mantiene una pata en ese concepto incansable del joven rockero que lleva dentro. Los solos entre las cuerdas son un knocaut danzante. La conexión con el público empezó con Snow y no se detuvo hasta la explosión de Under the bridge. Un setlist acertado, tuvo el mix perfecto para unir a la parcialidad que los conoce como los Red Hot y aquellos que los reconocen como Los Peppers. La conclusión perfecta para un gran festival que esperamos se repita, siga creciendo y mejorando. I’m with you Lollapalooza Argentina!.

Maxi Tell

Sagaz, lector, divertido y emprendedor. El cerebro de Negro&White y el mentor de muchos temas que marcan nuestra agenda. Un momento para leer algo diferente.