Música

#Lollapalooza15 Día 2: Sólo nos queda el recuerdo de la buena música

Por Matías Montoya

El segundo día del Lollapalooza nos dejó con los oídos llenos de dubset, rock criollo, géneros eléctricos, rock de los noventa y mucha gente alegres (y tristes por el fin de la música) de tanto show brindado.

Pharrel Williams puso el papel picado y Skrillex desplegó el arsenal eléctrico

Los logros son obtusos, pero también sabe cómo acomodarse en la escena de la música electro pop. Así le sucede a Pharrel Williams, quien visitó por primera vez los escenarios de Buenos Aires y logró con creces superar la expectativa de la gente. Si bien el setlist se basó en su última placa ( terry crews height GIRLS), el público quería bailar y superar el frío otoñal con temas más conocidos. Williams tiene ese problema con sus presentaciones en vivo: mucho humo pero poco para el público. Tal es así que por momentos al escuchar las interpretaciones de Frontin, Hunter y Marilyn Monroe la gente no se sintió cómoda y por lo bajo pedía las conocidas.

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El show levantó a medias gracias a la ayuda de sus bailarinas que interpretaron un excelente cover de buy my followers instagram Gwen Stefani, Hollaback Girl, Pharrel se acopló enseguida haciendo cantar y bailar a los presentes. Pasadas las 23, el recital tuvo un vuelco de 180 grados, gracias a los temas que lo catapultaron como el productor más importante de la escena dance del Mundo. Blurred Lines de buy followers on instagram uk Robin Thike, Get Lucky (tocada dos veces, sí señores el muchacho hizo tiempo cantándola nuevamente una vez que terminó) y Lose Yourself To Dance de clenbuterol dosage Daft Punk. Con papelitos de colores Pharrel cerró su set con la esperada Happy y todos contentos pero si no fuera por los excelentes músicos que tiene en sus espaldas, la música hubiera sido superada ampliamente por otros artistas.

Defraudó y no gravitó como se esperaba.

Por suerte para cerrar el Lollapalooza estuvo Skrillex, quien sacudió las bandejas a puro ritmo y dub para el deleite de los jóvenes presentes. Si bien el público se retiró en su mayoría con el final de Williams, muchos se quedaron a disfrutar de más música. Y gravitó y pesó. Detrás de las bandejas Sonny John Moore hizo delirar a toda una multitud que con sus electrohouse devenidos de ultratumba y sus set maravillosamente bien interpretados, hacen que cualquiera quiera seguir con la fiesta. Basado en Recess, un disco con vértigo propio y con vestigios de bailables e hipnótica consagrada, Skrillex supo salar la herida abierta que dejó Pharrel Williams. Temas como All Is Fair In Love And Brostep, Recess y Ragga Bomb hicieron delirar a toda una multitud que no se despedía del Lollapalooza. El broche de oro fue la llegada al escenario por parte de Damian Marley quien cantó su clásico Welcome To Jamrock.

El cierre fue increíble y dejó a la muchedumbre con ganas de más.

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Los noventa y lo alternativo vigentes gracias a Kasabian, Alt-J y The Smashing Pumpkins

Alt-J captó en perfectos términos los oídos de los presentes. Supieron y lograron llevar su música al clímax más alto que este género puede lograr.

Luego de tan increíble espectáculo musical, ¿cómo iba a hacer Kasabian para no bajar la adrenalina del público? Obviamente con excelentes interpretaciones con bases noventosas. Basados en su último trabajo discográfico llamado 48:13 (un telón de fondo nos presagiaba lo que sería la noche), los muchachos comandados por Tom Meighan y Sergio Pizzorno deleitaron al público con temas como bumblebeee, eez-eh, treat y stevie todas de su más reciente placa. Un gran guiño a Fatboy Slim estuvo a cargo de tres grandes interpretaciones: Praise You, Empire y L.S.F. (Lost Souls Forever). Con estos temas, más un final a toda orquesta con Fire (cerrando la noche a capela con el tema de The Beatles, All You Need Is Love) el público despidió a los Kasabian como se lo merecían: vitoreando y perjurándose que vuelvan a pisar suelo argentino.

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Billy Corgan y The Smashing Pumpkins saben lo que es tocar en los escenarios del Lollapalooza. Plantaron raíces sólidas durante el transcurso de su estadía arriba del Mainstage 2. Cherub Rock, Tonight, Tonight y Ava Adore soltaron a la gente a que arengue y siga bailando con temas como 1979 y United States. Sin lugar a dudas los años noventa brotan en las venas y en la voz de Corgan, que si bien no es un frontman que le agrade hacer saltar a la gente, lo logra con su música. Para despedirse con mucho ritmo realizaron un excelente acústico del tema Today, para finalizar bien arriba con Zero de su emblemático disco Mellon Collie And The Infinite Sadness.

La misión fue cumplida y la música de los Pumpkins dejó volutas de humo con los olores a esos noventas que siempre extrañaremos.

Simplemente perfecto: Pedro Aznar en la cumbre del rock argentino

Si bien lo que nos brinda con sus cálidas interpretaciones, Pedro Aznar se subió al escenario 2 para hacer lo que mejor sabe: dejar que el público viaje con sus armoniosas melodías. Temas que llegan al alma como Quebrado, Fugu (así se los denomina a los Pez Globo, considerado un manjar en el Japón pero que si no se corta de la forma correcta puede ser el más mortal de todas las comidas, aquí transformó ese concepto en una oda al peligro que estamos expuestos), Ahora y Rencor Aznar nos deleitó con un set corto pero lleno de música. El punto más alto fueron las interpretaciones de Mientes, Tu Amor y Fotos de Tokio.

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Cabe destacar que sus músicos son magistrales, saben cómo generar interpretaciones de otro planeta y siempre con ese swing y tempo acorde a lo que pide el gran Pedro. Coqui Rodríguez en guitarras, Julián Semprini en batería, Alejandro Oliva en percusión y Tomás Fares en teclados son el cuarteto ideal para el acompañamiento que Aznar necesita. Para el final Pedro regaló dos hermosos covers: Ya No Hay Forma De Pedir Perdón (de Elton John) y A Primera Vista (de Chico César), en el primer tema sentado frente al piano y en el segundo con su criolla a cuestas, ambas canciones acompañadas magistralmente en los teclados de Fares. No sólo hubo grandes interpretaciones, a cada tema iba acompañado por proyecciones que ilustraban los conceptos que el gran bajista quería expresar. Aznar es sin lugar a dudas uno de los músicos más grandes de la historia de nuestro tiempo, seguiremos deleitándonos con sus exquisitas interpretaciones.

El Lollapalooza cerró su participación con buenos momentos. Debemos esperar unos meses de este año para conocer no sólo las fechas sino las bandas que harán de las suyas en el 2016. Pero para eso falta, sólo nos quedamos con los acordes y las melodías que más de 50 bandas nos hicieron disfrutar y bailar.

Matías Montoya

Periodista Deportivo. Secretario en @AACurling. Melómano. Fanático del Deporte. Colaborador en @AARevista. Redactor en @agrupaciondepor