El número dos del mundo, Rafael Nadal, confirmó su presencia en Córdoba para disputar una exhibición con el unquillense David Nalbandian en el Orfeo Superdomo el próximo 21 de noviembre.

Sin lugar a dudas es el evento del año. El hombre al que dieron por muerto, y pronosticaban su retiro del tenis a causa de sus graves problemas en sus rodillas, no se dejó doblegar y volvió a reinar el mundo del deporte blanco.

Desde hace unos meses atrás se comenzó a rumorear sobre la posibilidad de que el español Rafael Nadal, llegaría a la Argentina a disputar un partido ante nada más ni nada menos, que el Rey David Nalbandian; ese hombre que dejó todo por estar en cada presentación del equipo argentino de Copa Davis en cualquier parte del mundo y que supo mantener su nivel de top ten a lo largo de su carrera.

La semana pasada desde el US Open 2013, el último Grand Slam del año, el mallorquín finalmente afirmó su llegada a nuestro país para disputar una exhibición con Nalbandian, además chocará ante la raqueta número uno del ranking ATP, Novak Djokovic en Buenos Aires. Cabe aclarar, que Rafa Nadal no defiende puntos hasta fin de año, en cambio el serbio si, eso aumenta las posibilidades de que el español llegué a Córdoba siendo el uno del mundo.

“Argentina es uno de esos países con los que yo siempre he tenido buena conexión. Y es un país que entiende de tenis, que tiene gran tradición”, declaró Rafa en conferencia de prensa con periodista argentinos en New York . “Ir a jugar las exhibiciones con David me hace mucha ilusión por la amistad que tengo con David y por la buena conexión que siempre he tenido con Argentina, con el público argentino, con los jugadores. Era algo que tenía en mente hace mucho tiempo”, agregó el español en uno de los jardines de Flushing Meadows.

Volvamos a Rafa y a este año extraordinario que esta viviendo. Tras estar afuera del circuito por siete meses, a causa de una tendinitis en su rodilla derecha, el español volvió como una fiera a los principales torneos del mundo. Todo comenzó en el ATP 250 de Viña del Mar, donde cayó en la final ante el argentino Horacio Zeballos y encima en polvo de ladrillo, su superficie preferida. Luego escaló a Brasil, donde se metió en la final y derrotó a un cansado David Nalbandian en dos sets, quien venía de vencer al siempre complicado Nicolás Almagro.

El hambre de gloria que volvía a tener Nadal tras su inactividad, lo llevo a triunfar en Indian Wells, Barcelona, Madrid, Roma y conquistar por octava vez su torneo favorito, Roland Garros, en donde eliminó en la final a su compatriota David Ferrer, que no tuvo nada para hacer ante este competidor nato. Y este lunes pasado llegó la frutilla del postre: por segunda vez lograba obtener el último Grand Slam del año, al derrotar en un partido maratónico a Novak Djokovic, ante un Arthur Ashe repleto para observar a los dos mejores jugadores de tenis del momento.

Con Nalbandian, el español se cruzó siete veces en el circuito. El argentino ganó las dos primeras (los Masters de Madrid y París 2007); Rafa, las cinco últimas. En polvo de ladrillo chocaron soló en dos ocasiones y en ambos casos festejó el europeo; la más reciente, en la final del ATP de Brasil: 6-2 y 6-3 para Nadal en lo que fue su primer título en la vuelta a la acción en 2013. Nadal regresará al país que lo vio por última vez en 2005, cuando cayó en los cuartos de final del ATP de Buenos Aires, ante Gastón Gaudio por 0-6, 6-0 y 6-1.

El partido entre Rafael Nadal ante David Nalbandian, se disputará el 21 de noviembre en el estadio Orfeo Superdomo, con una capacidad para 10.000 personas. Las entradas están a la venta desde el 3 de septiembre a través de www.edenentradas.com.ar

Más haya del valor elevado de los tickets, es una oportunidad única para ver a dos jugadores que son admirados en los principales courts mundiales, además de ser muy queridos y respetados en nuestro país. El momento que atraviesa Nadal es extraordinario, y será muy emotivo ver a David Nalbandian, quemando sus últimos cartuchos en su tierra natal, pronosticándose como su despedida del tenis profesional.