Música

María Creuza, la primera dama del bossa nova

Por Lu Molina

El movimiento del bossa nova, originado en Río de Janeiro allá por los años ’60, desde sus principios estuvo marcado por una gran cantidad de hombres. Y ella. Participó de La Fusa, una reunión con Vinicius de Moraes y Toquinho realizada en 1970 que quedaría en la memoria de todo aquel que ame la música. Condujo programas de televisión, cantó en ingles, castellano y portugués, y aún hoy sigue cantando regularmente en Río, la ciudad que vio nacer la estrella.

María Creuza nació en 1944, y con dos años de edad se mudó a Salvador de Bahía. Allí participó en programas de radio, televisión y en un conjunto musical llamado Es Girl. A mediados de los ’60, María giraba de festival en festival, haciendo certámenes y dándose a conocer en el ambiente musical. Es aquí cuando comienza sus grabaciones en discos simples, lo cual no dejaría de hacer hasta nuestros días.

En 1970, María es invitada por Vinicius de Moraes para realizar una gira por Uruguay y Argentina. Durante la estancia en Argentina, la cantante bahiana junto a Vinicius y a Toquinho realizan el mejor disco grabado en vivo de la música brasilera. La Fusa es una grabación de las mejores interpretaciones en vivo de los éxitos de estos grandes compositores. Una de las canciones en la que Creuza participó deja entrever una pequeña parte de la filosofía brasilera.
…»Tristeza nao tem fin, felicidade si»…

Durante el año siguiente, edito el que muchos consideran su mejor trabajo discográfico.  Yo… María Creuza fue un éxito rotundo, y entre sus grandes interpretaciones contenía la siguiente, compuesta por Jobim, en la cual recuerda a Río de Janeiro como cuna de este gran movimiento musical.

A partir de esta etapa, María Creuza acentuaría su producción discográfica, acrecentándola todos los años con la colaboración de su fiel maestro Vinicius de Moraes. Luego de hacer giras por Francia, Italia y Japón, la bahiana vuelve al estudio y nos deja esta canción.

Treinta años pasaron desde ese momento, y tanto su música como su espíritu siguen intactos. Con lapsos que variaban entre 1 y 3 años, Creuza cosecha un sinfín de discos, plagados de colaboradores exquisitos, que con su música nos llevan a recorrer el gran territorio brasilero. Actualmente, María Creuza sigue presentándose con regularidad en el Vinicius Bar, en la ciudad de Río de Janeiro, donde mantiene vivo el legado de su maestro; mientras alterna estas actividades con conciertos a lo largo y ancho de Europa.

Lu Molina

Meticulosa e incansable, siempre firme cuando se necesita una opinión. Fiel por sobre todas las cosas a su estilo y argumentos. Sabia conversadora y simpática dancer de rock clásico.