Música

#MCHG, la Obra de Arte de Jay Z

Por Franca Garat

Luego de que Kanye West lanzara su nuevo álbum Yeezus, llegó el turno de Jay Z haga un poco de su magia. Finalmente 4 años después de lanzar su último álbum solista, The Black Album, y en el medio Watch The Throne este año nos ofrece Magna Carta Holy Grail. Fanáticos y no fanáticos del Hip Hop seguramente disfrutaran de esta nueva propuesta donde hay un nuevo Jay Z por descubrir.

Siempre hubo cierta competencia entre Kanye y Jay Z, ambos siendo parte de los grandes del momento en el Hip Hop; hagan lo que hagan va a estar en boca de todos. Cantaron juntos en algunas colaboraciones, pero unieron sus fuerzas y crearon Watch The Throne, una obra maestra. A pesar de esto, la rivalidad y las diferencias siempre estuvieron presentes. El primero, mantiene en una total privacidad la identidad de su hija North West con Kim Kardashian, negando ofertas millonarias a medios para publicar alguna foto de ella. Por otro lado, Mr. Carter no tiene problemas en demostrar a su hija Blue Ivy y a Beyoncé, siempre lo hace con una sonrisa en el rostro cargado de orgullo. Asimismo, el día en que Kanye lanzó Yezuus, Jay Z le quito el brillo y anunció que pronto saldría su nuevo álbum.

Con respecto a la parte musical, el arte de tapa es uno de los elementos sumamente importante a la hora de lanzar un nuevo álbum y Kanye fue criticado por desvalorar esto al hacerlo de la manera más sencilla posible. Seguramente haya algo detrás de eso, pero su permanente ego le juega en contra. Por otro lado, Jay Z hizo lo contrario. Le dio una gran importancia, siendo una escultura que remite al Renacentrismo, dos cuerpos representando la perfección pero son tachados con una línea gruesa y su nombre JAY Z. No caben dudas que se trata de distintas personas. Por suerte uno puede elegir cual prefiere.

Magna Carta Holy Grail cuenta con 16 canciones y diversas colaboraciones pasando por distintos matices musicales. Si bien es un álbum bastante personal, trata también temas de política como el racismo que se vive en Estados Unidos a través de la canción Somwhereinamerica. Al escucharla seguramente que solo quedara en las mentes la parte más catchy de “somewhere in America Miley Cyrus is still twering, twerk, Miley, Miley, Miley, twerk”. Él mismo se declara fan de Miley y concluyó:

“She represents an old world’s worst nightmare … black neighbor, and the daughter not seeing color.”

Con Jay Z Blue, el rapero repasa como es ser padre primerizo y lo que es serlo en el ambiente del rap, este sin lugar a dudas es uno de los temas más personales del MCHG. La canción Oceans, donde colabora Frank Ocean, es una de sus canciones favoritas del álbum y fue grabada dos años atrás que le da al álbum una pincelada de relax mental, que a veces es necesaria. Holy Grail junto a su compañero Justin Timberlake, trata sobre las cosas puestas en juego, la relación amor-odio ya sea en la vida cotidiana o con respecto a la fama. La misma relación se remite en la base de la canción.

Mr Carter llevó la canción Picasso Baby a su forma literal de arte, realizando una performance artística en un la Pace Gallery de New York. La misma duró 6 horas siendo grabada y el producto final consistió en un documental que HBO tuvo la primicia de transmitirlo. El documental consiste en Jay Z cantando Picasso Baby mientras intervienen junto a él artistas como músicos, actores, escritores, niños. Entre ellos, la nieta de Picasso y su fuente de inspiración para realizar esta obra de arte, Marina Abramovic.

Pasan los días y Magna Carta Holy Grail ocupa las mejores posiciones en las charts. En esta ocasión vemos a un Jay Z hablándonos de sus pensamientos como padre, de las cosas que lo inquietan como el racismo y el arte, nos divierte hablando de Miley Cyrus y su forma de perrear. Por suerte, en el disco no intervino Kanye West pero comienzan a circular rumores de que pronto habrá un Watch The Throne 2. Las fuerzas sean unidas. Jay Z ya dio lo mejor de él.

Yo opino

Por @georgeblanco

Si con Yeezus Kanye West viró de manera brusca hacia sus caprichos artísticos personales -por momentos sin sentido-, Jay Z apela a la fórmula que tanto resultado le ha dado en su prontuario como uno de los mejores MC de la historia del hip hop. MCHG tiene lo mejor de su currículum, recuerda a lo oscuro de Reasonable Doubt, cuando Carter, que todavía no era Mr., contaba batallas ganadas en los mejores clubes de Nueva York, a la maquinaria hitera de The Blueprint; y también posee todo el roce artístico, estético y emocional que le ha dado su vida como empresario y magnate de la música, centrándose en un hip hop menos ortodoxo y crudo; y con mucho arreglo. Su coqueteo no fue más allá de Watch The Throne, aunque sirvió para sembrar respeto entre los más nuevitos (Hola, soy Jay Z y puedo hacer lo que quiera).

Precisamente, Magna Carta contiene ese aparato estético tan alabado por propios y ajenos, una consagración en la relación música-moda que hasta no hace mucho estaba mal vista. Y es que Jay Z fue uno de los primeros raperos en pasearse por una front row, además de haber creado Rocawear, línea de ropa de la que participa no sólo como CEO sino como director creativo. Amigo de los notables del mundillo fashion, no tuvo pudor en llamar a una canción de MCHG Tom Ford, un homenaje en vida a su amigo, uno de los mejores diseñadores de los últimos tiempos. Que se entienda, la canción detrás factura millones en branding y, como para no perder el hilo, es una impresionante estrategia de publicidad. Todo un guiño al gran Tom, que se desvive por vestirlo -los que conocen a Ford saben que no viste ni a su madre si no se ve maravillosa con sus modelos- y le invita a sus exclusivas fiestas.

El otro parámetro de Magna Carta es Fuck With Me You Know I Got It, una verdadera obra de arte junto al histórico Rick Ross, devolviéndoles a los fanáticos del genero una joyita de una de las mejores colaboraciones en el hip hop por estos tiempos, y como para que los de la old school no se asusten. Jay Z es contemporáneo, está iluminado y hay que celebrarlo como propio.

Franca Garat

Es curiosa por la música, divertida y se deja llevar por lo que le gusta para escribir. Estudia periodismo y tiene un amor platónico con varios raperos.