Música

Me darás Mil Hijos y mil hermosas canciones

Por Gregorio Tatian

Me darás Mil Hijos comenzó a sonar en Buenos Aires hace 11 años. El quinteto camina al borde del precipicio de los géneros, amagando permanente con saltar para no volver. De eso parece tratarse el juego que propone esta banda: sonidos andinos, litoraleños, mexicanos, jazz, swing, con un trasfondo permanente de rock. Pero, como ellos mismos admiten, todo termina en la canción. Exacta, adornada, arreglada, maquillada, pero siempre canción. Cada una todita distinta a la otra. Destacan el buen gusto y la sutileza de los arreglos y las combinaciones instrumentales poco habituales, mezclando timbres que pocas veces se abrazan.

Ahora, la banda prepara un nuevo trabajo discográfico luego de 4 años y ya empieza a adelantarlo rodando por distintas geografías. En esa misión llegan a Córdoba, más precisamente a Cocina de Culturas, y por eso charlamos con Mariano Fernández, voz y guitarra de MDMH.

Pasó mucho tiempo desde la grabación del último álbum. Además cambiamos de formación. Este disco se hizo con lo que aprendimos de los anteriores. Trabajamos de la manera opuesta. Empezamos de a poco y fuimos intensificando. Todos los shows de este año fueron para grabar el disco de la manera que nosotros queríamos. Lo hicimos con el aporte de la gente.

¿O sea que el disco no va a salir por ningún sello?

Probablemente salga a través de un sello independiente que se encargue del lanzamiento y la distribución. Pero el disco es nuestro, lo hicimos de manera autogestionada. Estará listo en marzo. Son 13 canciones y estamos muy contentos con el resultado.

Si lo tuvieras que contrastar con los anteriores ¿qué dirías?

Cada disco fue hecho con una formación diferente. Eso ya le da un cambio al sonido. Este disco es muy diferente a los anteriores: no hay vientos, hay más predominio de guitarras, con mas guitarras eléctricas. La evolución es permanente y constante a medida que uno va creciendo y encontrando cosas que le gustan más. También las influencias internas y externas te llevan para un lado u otro.

¿No van a tener músicos invitados?

No, ese también es otro cambio. Nosotros siempre fuimos invitadores seriales. Este momento de la banda es de búsqueda de síntesis, de un sonido despojado, de silencios. Son cuestiones que estamos explorando y disfrutando de transitar.

Eso de los invitadores seriales me parece que tiene que ver mucho con la banda. Puede entrar un bandoneón hasta un berimbao o cualquier instrumento. La música que ustedes hacen se puede amalgamar a cualquier timbre.

Totalmente. Eso sucede, de hecho. También porque nosotros siempre hemos dejado que la canción nos lleve al arreglo y no al revés. A partir de eso incorporábamos nuevas texturas o nuevos instrumentos que nos sonaban acordes al camino que nos indicaba el tema.

¿El sonido particular que logran se lo deben a la instrumentación que eligen? Usan algunos instrumentos que no son tan usuales en las canciones o en el rock.

Siempre arrancamos desde un lugar predominantemente acústico y eso se mantiene. Con instrumentos que no son tan naturales al rock. Los arreglos de guitarras criollas, el contrabajo. En este disco también sumamos un trabajo fino de percusión, con la incorporación de Gaspar Tytelman. Pasamos de una batería un poco más rockera a un set mezclado de batería y otros instrumentos y accesorios que dan otro sonido.

Ustedes se presentan como músicos provenientes del rock. Yo creo que hay algo de engaño en eso. Se nota que ustedes provienen de muchos más géneros que sólo el rock.

Algo de eso hay. Pero lo que decimos es que el rock fue lo que empezamos tocando. Obvio que después fuimos incorporando un montón de ritmos. Este disco es más latinoamericano, de hecho. No podemos hablar tanto de géneros, porque nosotros les faltamos un poco el respeto. Todo queda en un “aire de…”. En este disco empezamos a hacer ciertas mezclas o fusiones, que es una palabra que no me resulta muy feliz.

Gregorio Tatian

Conductor del programa Cosecha Propia en Rock&Pop Córdoba. Está viendo como hacer para no terminar la carrera de Comunicación Social.