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#MetBall 2012: Aciertos, errores y delicias en la noche más glam

Por Eva Luna

La gala del Costume Institute en el Metropolitan Museum of Art de New York se preparó con anticipación para ser la alfombra roja más glamorosa del año. Más conocido como MET Ball, se trata de un baile que se celebra anualmente con motivo de inaugurar una exhibición que toma a la moda como una manifestación artística.

Así como en 2011 la trayectoria de Alexander McQueen fue homenajeada, esta vez han sido dos importantes diseñadoras italianas que, pese a no ser contemporáneas, aportaron grandes creaciones e ideas al ámbito de la moda. “Schiaparelli and Prada: Impossible Conversations” se titula la muestra, en la que la difunta Elsa Schiaparelli -que tuvo su época de gloria a principios del Siglo XX- y Miuccia Prada -una referente indiscutible en la industria actual-, entablan una conversación imaginaria que las une por sus numerosas similitudes, estéticas y personales.

Como era de esperarse, las escalinatas del museo se llenaron de lujo, audacia y mucho glamour, con invitados de lo más exclusivos. Personalidades el cine, la moda, el deporte y hasta la política, asistieron para disfrutar de la gala con atuendos que van desde lecciones de buen gusto hasta opciones arriesgadas.

Riccardo Tisci y Rooney Mara. Fuente: vogue.es

De cita con el diseñador

Riccardo Tisci, la cabeza creativa de Givenchy, se hizo presente con su chica favorita del momento: Rooney Mara. Con un vestido de completo encaje negro y de un solo hombro, la actriz siguió apostando, fiel a su estilo, por los colores neutros. Una de las favoritas de la noche, sin lugar a dudas.

A Sarah Jessica Parker se la vio muy romántica con un vestido de tafetán con estampado de flores, mangas largas y cuello cerrado, firmado por Pier Paolo Piccioli y Maria Grazia Chiuri para Valentino. Sin embargo, el mismísimo fundador de la casa, Valentino Garavani, fue su cita en el evento.

Emma Stone y Alber Elbaz. Fuente: vogue.es

De corto pero con delicada inocencia, Emma Stone llegó de la mano de Alber Elbaz. El diseñador de Lanvin vistió a la ex-pelirroja con un vestido rojo con flores transparentes y tridimensionales, al que combinó con pumps negros. Por su parte, Hilary Swank estuvo acompañada por Michael Kors y, por supuesto, lució uno de sus vestidos en color rojo, con escote halter y falda de seda. Muy elegante.

Lana del Rey sorprendió con un vestido de Joseph Altuzarra, que la acompañó, repleto de pailettes metalizadas, con escote corazón, al que combinó con una capa de seda negra que quizás estuvo de más.

Tom Ford y Chanel Iman. Fuente: vogue.es

El siempre elegante Tom Ford escoltó a la top Chanel Imán, quien lució un vestido blanco y negro del exquisito diseñador. Diminutas plumas blancas recorren el diseño, y transparencias negras en las mangas, cuello tortuga y en las piernas lo completan. Jason Wu, en cambio, se presentó al evento con la top model Karlie Kloss, que llevaba un vestido de base en encaje negro, seda fucsia por encima y lazo en la cintura, firmado por el diseñador.

Dio que hablar el dúo compuesto por la supermodelo Karolina Kurkova y la famosa estilista de Hollywood devenida en diseñadora, Rachel Zoe. Como no podía ser de otra manera, la primera vistió una ceñida creación de la segunda, elaborado con pailettes dorados, mangas largas y un sensual escote en la espalda, al que complementó con un turbante del mismo género. Por su parte, Rachel vistió también uno de sus diseños, pero de color marfil y cubierto de flecos.

Diane Kruger, la mejor vestida. Fuente: vogue.es

Para gustos, colores

Las revistas de moda más importantes del mundo señalan a Diane Kruger como la mejor vestida de la noche. Y tienen razón. La actriz alemana se decantó por un maxi-vestido púrpura de Prada, con finos tirantes, falda plisada y terminaciones de plumas. Impecable.

Una de las top models de los 90 y ahora actriz, Amber Valleta, encantó a todos con su vestido de Prada estilo años 20, de silueta clásica con falda plisada en blanco y combinación de colores (negro, rojo y morado) en el bustier.

Jessica Alba en Michael Kors. Fuente: vogue.es

Golden girls hubo muchas, empezando por Jessica Alba en Michael Kors. Su vestido de lamé dorado canalizaba el glam de los 70. Carey Mulligan fue aún más lejos con su vestido de escamas doradas en la parte de arriba y plateadas en la falda, de Pradaof course.

La sexy modelo Kate Upton, por su parte, optó por un vestido de lamé dorado, creación de Michael Kors. En cambio, Camilla Belle eligió el plateado, con un vestido de Ralph Lauren ceñido al cuerpo y escote pronunciado. Hermosa como siempre se la vio a Sofía Vergara con un vestido de gris perlado y apliques de cristales, cortesía de Marchesa.

Stella McCartney firmó el vestido repleto de pailletes color champagne de Cameron Díaz, que además de ser ajustado y tener mangas largas, cuenta con un pronunciado escote en la espalda. De un dorado más intenso, combinado con negro, vistió la protagonista de la serie The Vampire Diaries, Nina Dobrev. Su vestido de un solo hombro y larga cola es de Donna Karan.

Cate Blanchett en Alexander McQueen. Fuente: vogue.es

El negro también se dio cita en la gala. Cate Blanchett fue una de las más alabadas con un delicado vestido de Alexander McQueen repleto de plumas. Por su parte, la bella Marion Cotillard estuvo correcta con un diseño de Dior, con apliques, escote palabra de honor y falda transparente en degradé de color berenjena.

Firme asistente al MET Ball, la espectacular Gisele Bundchen sobresalió con un vestido de tirantes, aplicaciones de pedrería y apertura en la parte delantera, perteneciente a Givenchy. Otra que estuvo preciosa fue Kate Bosworth, con un mini-vestido de Prada con plumas e impresionante escote en la espalda. Una de las más elegantes de la ocasión.

Una sensual Rihanna optó por un Tom Ford ajustado al cuerpo de piel de cocodrilo y espalda descubierta. Rosie Huntington-Whitley, sexy como siempre, fue acompañada por el fotógrafo Mario Testino y lució un modelo de Burberry, la firma para la que es imagen.

Amy Adams en Giambattista Valli. Fuente: vogue.es

Amy Adams, maravillosa en un Giambattista Valli blanco con detalles negros. Larga cola, amplia falda, hombro descubierto y lazo dorado, son las características de un vestido que la embelleció aún más. Jessica Biel estuvo elegantemente hermosa, con un Prada blanco con incrustaciones verdes. También se decantó por Prada la siempre impecable Gwyneth Paltrow. Si bien esta vez estaba más sexy que de costumbre, el mini-vestido corto por delante y largo por detrás, con pailletes plateadas bordadas en los bolsillos, la hizo lucir fresca y sofisticada.

Lea Michele se decantó por un vestido de pailettes azules, de Diane von Furstemberg, con escote de infarto y gran abertura en la falda. January Jones, en cambio, eligió un vestido de líneas rígidas de furioso amarillo para caminar la alfombra roja, de Atelier Versace.

Kirsten Dunst en Rodarte. Fuente: vogue.es

En la gala del MET hubo un boom del anaranjado. Kirsten DunstGinnifer Goodwin  fueron dos de los mejores ejemplos, en modelos de RodarteMonique Lhullier, respectivamente. Mientras que la blonda lucía vintage y moderna a la vez con un look de los 50, la actriz de Once Upon A Time estaba correcta y elegante.

En colores rojos lucieron Milla Jovovich y Mia Masikowska. La modelo y actriz rusa eligió una pieza de Prada con tiras y pedrería negra, de aires romanos. También de esa firma decidió vestirse la joven actriz australiana, aunque el más bien el tono del vestido era granate. La cintura y el cuello, con cristales negros.

No sólo Emily Blunt estuvo preciosa con un ajustado vestido rosado de Calvin Klein Collection, sino que también fue el color con el que resaltó la jovencísima actriz Hailee Steinfeild. Su vestido de Miu Miu, la marca juvenil de Miuccia Prada, es de organza y presenta flores bordadas con cristales de distintos colores.

Kristen Stewart y Nicolas Ghesquiere. Fuente: vogue.es

La que arriesga no gana

Un diseño bastante discutido es el que escogió Kristen Stewart, de Balenciaga. Con toques rockeros, el mini-vestido se compone de un bustier de corte asimétrico y estampado de figuras geométricas, en negro y camel, y una falda de corte lápiz hasta las rodillas en azul, negro y rojo. Los zapatos, mejor ni mencionarlos. Asistió junto con el director artístico de la firma, Nicolas Ghesquière.

Leighton Meester (Blair Waldorf en Gossip Girl) y Scarlett Johansson compartieron no sólo el dorado como color elegido, sino también las críticas por sus vestidos. La primera llevó un vestido nude de Marchesa con pedrería doradas y terminaciones de tul, que no termina de favorecerle por su corte princesa. El exceso de autobronceador es otro tema. Por la misma razón se la señala a Scarlett y su vestido Dolce & Gabbana, que posee incrustaciones de cristales y una falda de tul que la acorta de estatura. La melena suelta tampoco la benefició.

Beyoncé en Givenchy. Fuente: vogue.es

Beyoncé reapareció en la alfombra roja luego de dar a luz y lo hizo a lo grande, con un vestido transparente de Givenchy con cristales bordados y terminaciones de plumas negras y violetas. Sin embargo, no consiguió encandilar a la fashion police. Mientras, Alexander Wang llegó del brazo de Azealia Banks, la rapera sensación del momento, a la cual también vistió con un diseño en cuero negro hasta las rodillas, con cortes en la zona de la cintura y escote corazón con dos tiras cruzadas.  Poco apropiado para la ocasión.

Por otro lado, Shailene Woodley asistió al evento con Christopher Keane, vistiendo un diseño floreado con cuero y lazo en la cintura que no termina de convencer . Interesante, pero sobrio para su edad. Lo mismo pasó con Lilly Collins, que siendo tan joven escogió un diseño de Valentino de tul, transparencias, encaje y flores. Además de ser mucho, le sumaba años.

Con un vestido Alexander McQueen de amplios volumenes fue vestida la cantante Florence Welch, conocida por su gran gusto por la moda. Sin embargo, para esta vez se excedió del límite.

Christina Ricci en Thakoon. El diseñador, delante de ella. Fuente: vogue.es

¿En qué estaban pensando?

De la misma manera, una de las más audaces fue Christina Ricci, que no sólo optó por una creación de Thakoon, sino que también asistió con él a la gala. El vestido en cuestión es muy comentado, principalmente por su lazo rosa XXL que lo hace excesivo. La parte de adelante es de encaje negro.

Chloé Sevigny fue demasiado lejos con un vestido calado, patchwork, de cristales geométricos firmado por Miu Miu. Y ni hablar de la top model Coco Rocha, que apostó por un conjunto vintage de dos piezas en enérgico amarillo, de Givenchy, que alguna vez perteneció a Elizabeth Taylor. El problema fue que lo combinó con un top fucsia haciendo juego con las puntas de su cabello. Too much.

Pero el que más llamó la atención fue un hombre. Marc Jacobs dijo haberse cansado del esmoquin y para homenajear a Miuccia Prada porque se caracteriza por ir “over the edge”, el diseñador de Louis Vuitton se calzó un ¡vestido! camisero de encaje transparente negro, con shorts blancos por debajo. Una locura.

Mirá las elegidas de  Louis Vuitton para el #MetBall 2012

Eva Luna

Editora de la sección Moda. Se mete de lleno en el universo de las marcas más prestigiosas del mundo y con estilo personal -único- viste de gala las páginas de N&W.