Moda

Michelle Obama: de Primera Dama a Fashion Icon

Por Soledad Avila

Sabemos desde hace tiempo que la Primera Dama de los Estados Unidos se ha convertido en un ícono de la moda mundial. Así que se puede llegar a ver y analizar cómo sus apuestas a diseñadores emergentes, y también consagrados, hacen que la depositen en la lista de las mejores vestidas del planeta.

Pero no sólo la elección de artistas nuevos hacen que FLOTUS (así se conoce a la Primera Dama en el país del norte) sea tema de conversación y notas en las revistas alrededor del mundo, su estilo, la elección de los colores, su peinado y las marcas utilizadas, han hecho que sea la Primera Dama más admirada en su forma de vestir desde Jackie O, teniendo sus notorias diferencias, pero marcando tendencias que quedarán en la historia. Los ojos del mundo estarán en ella y parece que el desafío le ha gustado a Michelle, ya que no se ha achicado frente a él; sino al contrario, ha sabido jugar con ello para sacarle provecho a su imagen y, por qué no, a la de su marido.

Consagrando diseñadores emergentes

Hablar hoy de Jason Wu, Thom Browne y Tracy Reese es diferente que hablar de los mismos diseñadores antes que Michelle Obama haya usado sus creaciones. Es que la Primera Dama se ha convertido en una “Reina Midas” para ellos, luego de que sus diseños se vieron alrededor del mundo siendo usados por ella.

La historia del vestido blanco de Jason Wu es conocida en el ámbito de la moda. En el año 2009, Michelle eligió su vestido para el baile inaugural y cuatro años más tarde lo ha hecho de nuevo, usando un sensacional vestido rojo brillante que dejaba ver sus esculturales brazos. Jason se fue de su Taiwán natal junto a sus padres cuando tenía 9 años, y en el mundo de la moda lleva sólo siete, por lo que en 2009 llevaba tres años en la industria. Pero claro, al elegir su diseño la Primera Dama, la fama del diseñador trepó a niveles inesperados hasta por él mismo.

Tracy Reese es otro de los claros ejemplos del efecto Michelle Obama. Es que atrás en el tiempo, en septiembre de 2012, el vestido rosa con azul grisáceo que lució cuando dio el discurso en la Convención Demócrata, hizo que todos vuelvan a hablar de ella y la diseñadora en cuestión.

Otro de los momentos inolvidables para el mundo fashionista fue la jura de Barack Obama en enero. Los ojos estuvieron puestos en Michelle y nos dejó sin aliento una vez más. Es que el abrigo y vestido de seda diseñado por Thom Browne, premio nacional del diseño en 2012 y diseñador de moda masculina, nos ha dejado boquiabiertos a todos. Sencilla pero elegante a la vez, Michelle sabe a quién encargarle las prendas en los días más importantes de su vida, y los diseñadores no la defraudan (ni a ella ni a nosotros).

En febrero, el elegido fue Reed Krakoff, cuyas creaciones (cardigan y vestido azul) se pueden ver en el retrato oficial de la Casa Blanca. El presidente también vistió un traje de Krakoff en la toma de posesión de su nuevo mandato, en enero. Si bien Krakoff tiene su historia en el diseño de moda, al vestir a la pareja más importante de Estados Unidos le da un plus a su carrera que no muchos pueden darse el lujo de tener.

Modelos asequibles

Ahora bien, la Primera Dama tiene ofertas de diseñadores emergentes y consagrados de todo el mundo, desde Narciso Rodriguez hasta Alexander

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Mc Queen.

Pero ella también puede utilizar indumentaria y accesorios que usaría cualquiera de nosotros. Michelle no teme mezclar y unir prendas valiosas con marcas como J-CrewTarget. Es que sabe que es vista por los ojos del mundo y da un claro ejemplo de austeridad y dejando el lujo detrás. Puede llevar un vestido carísimo y de renombre, pero al otro día puede presentarse con un sweater de J-Crew y dejar hablando a más de uno sobre su elección.

Desde zapatos para la Convención Demócrata hasta cinturones y guantes, Michelle ha elegido a J-Crew este último tiempo y ha dado un ascenso inesperado a la marca. El cinturón de 20 dólares que utilizó junto al abrigo de Thom, ha hecho que se agotara al instante en las casas de la marca. Sin embargo, por respeto a la Primera Dama, no han realizado una segunda edición de dicho cinturón. “La gente se siente muy conectada con nosotros a través de Michelle Obama”, dijo a AFP Jenna Lyons, directora creativa de la firma.

Clásica y elegante

Hablar del look de Michelle es poder decir que estamos al frente de una de las personas mejor vestidas del mundo. Con un look siempre clásico y elegante, se anima a lo que no muchas Primeras Damas pueden demostrar, y no sólo a través de la historia de Estados Unidos, si no también del mundo.

Es totalmente visible la debilidad por las cinturas ceñidas y las siluetas clásicas entre sus gustos, si bien puede que los vestidos estén diseñados así o con un cinturón a esa altura de la cintura. Además, la mezcla con colores llamativos y diseños de vanguardia en cada una de sus presentaciones.

En cuanto a mangas, sin ellas los vestidos a Michelle le quedan perfectos a su cuerpo, ya que con sus esculturales brazos trabajados, la realzan mucho más que cuando usa vestidos con mangas. Además, los estampados, cuellos adornados, faldas largas son los must en el armario de la FLOTUS.

Posando para Vogue

Por segunda vez ha posado para la revista más importante del mundo. La primera fue en el año 2009. Esta vez, en su vestido azul violeta de sus diseñadores favoritos, Reed Krakoff, para la fotógrafa estrella Annie Leibovitz. En declaraciones para la icónica revista, Michelle ha dicho: “Cuando te sientes bien en tu ropa te resulta también más fácil tratar con los demás”. Ella cuenta cómo hace para poder realizar tareas de madre, esposa y Primera Dama. Su principal lucha es contra la obesidad infantil, mal que crece día a día en el país del norte. Es por eso que también se la puede ver con Jimmy Fallon bailando, para que quede claro que de cualquier forma se puede realizar ejercicios.

“Nuestro trabajo, antes que todo, es asegurarnos de que nuestra familia está completa. Ya sabes, tenemos niñas pequeñas; ellas están creciendo cada día. Pero creo que nos hemos mantenido firmes a lo que nos propusimos desde el principio: ‘Nuestra prioridad número uno es asegurarnos de que la familia se mantenga íntegra”. Así ha hablado la Primera Dama de sus hijas, Sasha y Malia, que tienen ya 11 y 14 años respectivamente.

Es así que una de las personas de color más influyentes del mundo (luego de Oprah) se ha convertido en un role model a seguir, no solamente por su elecciones de vestuario claro está, si no por la lucha que sigue día a día. Ya sea en convenciones, reuniones, cenas de gala o bailando para un programa de televisión, Michelle Obama es una muestra de cómo se puede combinar prendas del diseñador que sea, reconocido o no, y marcas accesibles para todas las personas que no poseen el poder adquisitivo de la Primer Dama.

Michelle demuestra a diario que el buen gusto está en las pequeñas cosas y el saber cuál prenda es la indicada para cada ocasión. Esperamos que siga por esta senda, siendo un modelo a seguir como fashionista y por sus causas alrededor del mundo. ¿Quién dijo que no se podía hacer ambas cosas? Michelle ya no nos asombra, sólo la disfrutamos.

Soledad Avila

Experta en celebrities, Red Carpet e It Girls. Apasionada por la moda y amante furiosa del deporte. Adicta al indie rock. Es una caja de sorpresas -geniales-.