Febrero y marzo son los meses de la moda. Alrededor del mundo se lanzan colecciones, se suceden las fashion weeks y los desfiles están a la orden del día. Como en Negro&White somos unos adelantados (?), te repasamos las tendencias para la temporada otoño-invierno 2013/2014 que se mostraron en las últimas semanas de Milán y París.

Tendencias irresistibles

Blanco y negro. Este clásico binomio nunca se va del todo, pero para el próximo invierno viene con todo. Principalmente, el blanco está destinado para las partes superiores. En la ciudad italiana hubo estilismos de este tipo en los desfiles de Gianfranco Ferré y Dolce & Gabbana. En Paris, estos colores opuestos cubrieron varias colecciones, como la de Gareth Pugh, Dior y Mugler, por nombrar algunas.


Abrigos oversize. Parece que el frío implacable que Europa vivió en este último invierno hizo que los diseñadores se esmeraran por ofrecer abrigos enormes y con mangas anchas. Si bien en todas las colecciones hay, por lo menos, uno o dos modelos, en el caso de Milán son MaxMara y Fendi quienes lo llevan al extremo. También se destacaron los tapados con corte masculino, sobre todo en Gucci y Jill Sander. Los “cocoon coats” resaltaron en casi todas las pasarelas parisinas, con siluesta, mangas, y hombros redondeados. Chanel, Carven, Céline, Balenciaga, Kenzo, Balmain y Giambattista Valli abrazaron las curvas.

Pieles. No sólo el pelo es una de las new trends más fuertes, sino también el reptil. El primero apareció en abrigos grandes, vestidos hasta la rodilla, en cuellos, estolas, puños, gorros, chaquetas cortas y hasta zapatos. Este fue el caso de Fendi, donde lo puso en todo. Versace ofreció remeras y hasta sandalias con pelo. MaxMara, Roberto Cavalli, Emilio Pucci, Just Cavalli y Gucci se unieron a la tendencia. Por su parte, Prada incluyó a la piel de cocodrilo en maxi abrigos, chaquetas y hasta looks enteros. En Paris, Alexander McQueen se decantó por las pieles de pelo como parte de imponentes conjuntos. Hasta Dries van Noten propuso una falda larga de pelo. Givenchy y Saint Laurent ofrecieron tapados cortos de pelo en distintos colores. Giambattista Valli las agregó en los complementos, al igual que lo hizo Chanel con sombreros de piel en colores vibrantes. Valentino y Jean Paul Gaultier también las incluyeron.

Estampados clásicos. El Príncipe de Gales y el tartán retornan con una fuerza increíble. Milán los mostró reinterpretados en el estilo punk en Gucci, Alberta Ferreti y Moschino. En Prada se vieron looks bastantes ladylike. El tweed y el print de leopardo también estarán a la orden del día, como en Emilio Pucci. En cambio, en Paris el tartán reinó con absoluto poderío. Céline combinó distintos tipos del mismo, Stella McCartney los impuso en maxi abrigos, Givenchy en camisas, asi como también Saint Laurent, dándoles un toque grunge a los looks. Louis Vuitton les agregó lentejuelas.

Azules. Sin lugar a dudas, las tonalidades del azul, desde el celeste hasta el más oscuro, ocuparon las pasarelas milanesa y parisina. En la primera, predominaron en las colecciones de Jil Sander, Gianfranco Ferré, Sportmax, Gucci, Prada, Alberta Ferreti, Fendi y Roberto Cavalli. En la francesa, en cambio, lo hicieron en Valentino, Kenzo, Chloé, Louis Vuitton, Carven, Céline y Chanel. Cobalto, eléctrico, marino, todos brillarán en el invierno próximo.

Milán, cucina de tendencias

Blanco. El blanco no se quedó sólo como una propuesta de New York Fashion Week Fall 2013, sino que también los maestros italianos de la costura también lo adoptaron. Para el día o la noche, Salvatore Ferragamo, Gianfranco Ferré, Versace, Missoni y Blumarine fueron algunos que lo mostraron en total looks en Milán.


Trajes. Tanto con aires masculinos como extremadamente femeninos, los trajes se vieron en casi todos los shows. Prada les marcó la cintura con grandes cinturones, Moschino los presentó en brocado para la noche, Missoni les aplicó ombré (degradé) y Emporio Armani los ofreció con su sello.

Detalles aquitectónicos. A través de los cortes geométricos de Missoni, los hombros prominentes de Blumarine y las líneas desiguales de Prada, la arquitectura moderna estuvo traducida en los desfiles. Botega Venetta, Fendi y Etro también presentaron algunos outfits con esta impronta.

Looks de impacto. Just Cavalli propuso estampados potentes, muchos de los cuales estaban inspirados en Oriente. Dolce & Gabbana creó estilismos ostentosos, con reminiscencias al arte sacro, las religiones y joyería imponente. Gucci se decantó por las plumas. Jill Sander mostró estampados de caléndulas y Versace optó por conjuntos provocadores, en vinilo o con cortes atrevidos.

Punk. En Milán se vivió un gran “revival” de la época dorada del punk rock, con accesorios con tachas, cadenas, cierres, vinilo y PVC. Versace, Etro, Just Cavalli y Fendi eligieron este estilo.

Transparencias. Desde los más sugerentes hasta los más audaces, los géneros transparentes se rehúsan a irse. Missoni, Emilio Pucci, Salvatore Ferragamo, Dolce & Gabbana, Alberta Ferreti y Gucci las propusieron en hombros, mangas, cuellos y faldas.

Colores vibrantes. Para los diseñadores italianos, los tonos estridentes no son exclusivos del verano. Rojos, amarillo y sobre todo el púrpura, dominaron los desfiles de Just Cavalli, Botega Venetta, Dolce & Gabbana, Moschino, Versace, Antonio Marras, Alberta Ferreti, Dsquared2, Gucci, Jil Sander y Emporio Armani. El púrpura y todos los de la gama de los violetas también se pudieron ver en Paris, con Stella McCartney
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y Balmain.


Dorado y metalizados. Antonio Marras, Dolce &Gabbana, Prada y Emilio Pucci dieron toques gold a sus propuestas en distintas texturas, como el encaje o el cuero.

Paris, usine de la moda

Pasteles. Vistos en abrigos, tejidos de punto, trajes, los colores pasteles iluminaron las pasarelas. Dulces, suaves y una opción distinta para el invierno. Raf Simons los viene eligiendo desde la colección pasada de Christian Dior, pero ahora se unieron Giambattista Valli, Chloé, Nina Ricci, Céline y Rochas, aunque este último los combina con tonos más oscuros.


Strapless. El efecto Raf en Dior, que está influenciando a los demás diseñadores desde que llegó a la maison. Para el invierno 2013/2014, el belga propuso bustiers de seda como las partes superiores de vestidos o como tops combinados con faldas. Alexander Wang, que debutó exitosamente en Balenciaga, mostró un conjunto en negro de bustier y pantalones cigarrette. Stella McCartney también presentó vestidos strapless de cocktail , Miu Miu ofreció minivestidos y Maison Martin Margiela convirtió una camisa muy varonil en strapless.

Rosados. A diferencia de Milán, donde los diseñadores se decantaron por colores más oscuros y otros vibrantes, en París se sintieron románticos. El rosa y todas sus variantes estuvieron presentes. Dries van Noten tiñó de este color a plumas y bordados, Dior lo puso en un vestido, Carven lo eligió para imponentes abrigos y Chanel en un traje de minifalda.

Lazos. En el cuello o en la cintura, los lazos llegaron para quedarse. Nina Ricci los puso en escotes barco, mientras que en Carven forman parte de trajes super femeninos. Céline los tiene en la cintura, en diseños de lineas arquitectónicas.

Referencias artísticas. Es común que los diseñadores busquen influencias en la pintura, especialmente. En esta edición de Paris Fashion Week, estas inspiraciones se hicieron muy notorias, sobre todo en estampados. Raf Simons homenajeó la labor de Christian Dior como galerista con dibujos bordados y accesorios de Andy Warhol. Phoebe Philo mostró un collage de pinturas flamencas en Céline, Riccardo Tisci de Givenchy puso toques de Walt Disney en sweaters.

Trajes masculinos. Definitivamente, para el próximo invierno la tendencia más fuerte son las reminiscencias masculinas. Stella McCartney fue quien más la aplicó a su colección, con chaquetas y abrigos de hombros redondeados. Dries van Noten, Givenchy, Maison Martin Margiela, Dior y Haider Ackermann incorporaron pantalones amplios, algunos combinándolos con maxi abrigos.

Minifaldas. Si bien las colecciones invitan a ponerse faldas de cualquier largo en la temporada, son las minis las que más se destacan. Isabel Marant, Saint Laurent y Giambabattista Valli mostraron vestidos cortos y minifaldas. Valentino, Stella McCartney, Kenzo y Chanel también.

Estampado floral. Casi toda la colección de Valentino consistía en vestidos de fiesta con prints de flores, así como también aparecieron a gran escala en la propuesta de Vivienne Westwood. Marc Jacobs las incorporó en bordados en la nueva colección de Louis

Vuitton y Karl Lagerfeld hizo lo propio en algunos conjuntos de Chanel.


Lunares. Miu Miu los impuso en abrigos femeninos y ajustados, combinándolos con pañuelos del mismo estampado pero con otros colores. Emmanuel Úngaro los eligió en blanco y negro, hasta mezclárlos con print de leopardo. Chloé los añadió a faldas ballerina.

Pijamas. La idea que Marc Jacobs presentó en su show de New York Fashion Week parece haberse extendido a otros diseñadores. Christophe Lemaire, Rochas y Louis Vuitton mostraron monos satinados con lazos en la cintura, de silueta amplia y ligera.

Texturas. Suaves, ásperos, majestuosos, los materiales se mezclaron para dar conjuntos de increíbles resultados, destinados a dotar de personalidad a los conjuntos. Aplicaciones de flores en Chanel, trabajos artesanales delicados en Balmain, motivos de pieles en Valentino, minivestidos de cuero en relieve en Saint Laurent y, por supuesto, detalles meticulosos (una característica de Riccardo Tisci) en Givenchy.