Música

Chances y la gloria de Illya Kuryaki, We Want The Funk!

Por Ale Yunes

Ya hace más de un año que venimos atentos, vibrando, con la vuelta de Illya Kuryaki And The Valderramas. Su recital en el Movistar Music rubricó el punto de partida de su regreso, entre éxitos demostraron haber sentenciado la reunión en un excelente momento para ambos. De ese momento en adelante fue un derrotero de noticias que involucraban su ingreso a estudios para grabar su noveno disco, Chances. Hoy, con LP en la mano, no hago más que justificar la sentencia de que se ha llenado con creces el vacío inmenso que dejó la banda en su separación.

Ula Ula fue lo primero que conocimos formalmente por parte de IKV, el tema dejó en claro que su oído se potenció con el paso de los años y la amplitud y diversificación sonora es excelente. Su mezcla funk, hip-hop, rock y ritmos latinos está a pleno con una mixtura incomparable, a la que le suman mucho synth pop con tintes ochentosos y R&B.

Sucede algo curioso, recurrente en la mayoría de las bandas que se reúnen, se puede notar quien es el compositor de cada uno de los temas y cuales lo hicieron en colaboración plena. Esto, lejos de ser malo en el disco, aporta la madurez de cada una de las partes y los retoques en al unirse suma a cada uno de los temas.

Letras más bien livianas y un sonido verdaderamente envolvente son las puertas de entrada al mundo Chances. Helicoptero y Ula Ula, llenan del funk rapeado al que nos tienen acostumbrado los IKV, aunque indican que los sintetizadores van a jugar un rol importante en el disco. Igualmente lo interesante viene después.

Haciendo casi un repaso de sus inicios rompe Chica -con Chica chicle y un riff repetitivo retumbando-, rememoran a Jennifer del Estero, con muchos vientos y bien latino. Y termina con exquisito funk digno de Sly & The Family Stone.

Retomando los sintetizadores llega Adelante y Safari con R&B, synth pop y pop ochentoso a la cabeza. En Adelante el cuarteto de cuerdas de fondo y un fantástico solo de Dante -sostengo que es uno de los mejores guitarristas argentinos- coronan una canción con ciertas reminiscencias a Expedición al Klama Hama.

A mitad del disco nos encontramos Celebración y Amor, en el primero se nota la mano de Emanuel Horvilleur con un funk súper suave que se codea con el Soul, continuación de la carrera solista del argentino. El segundo es uno de los puntos bajos del disco, como lo dice el título, canción muy melosa -Tratando de llegar a un Hermosa From Heaven o bien a The Isley Brothers- donde juega más la letra que la música, desentona con el disco.

Párrafo aparte para Águila Amarilla, himno al Flaco Spinetta, donde “Padre mío que estas en el cielo, llegado el momento te abrazaré de nuevo” emprende una fuerte y emotiva confesión, por parte de ambos, hacia el padre del rock en español. Tan emotiva como la letra es el solo con el que termina el tema, que recuerda a aquel que entre lágrimas esbozó Dante durante el festival Cosquin Rock a pocos días de la muerte del Flaco.

Siguiendo con los himnos llega Soy Música, justamente una oda a la música. Esta vez jugando con el reggae y con un riff pegadizo de guitarra, que prácticamente tararea, sientan la música para un derrotero de oraciones melómanas. Como si fuera poco y para alentar el sonido latino explota Madafaka, de la mano del hip hop de Dante y la impronta punk rock de Molotov. Esta última es una de las joyas del disco.

Ya casi terminando dejan de lado el funk y toman los sintetizadores para -a lo Daft Punk- rappear sobre bits electrónicos con Yacaré y Funky Futurista. Probablemente acá es donde cae un poco -tan solo un poco- el nivel del disco. El primero es súper liviano y el segundo, primer tema que se dio a conocer desde su regreso, tiene muy poco funk y demasiado futurísmo.

Para terminar vuelven a las bases y con un funk salido de las entrañas de los años 70 honrando a Parliament Funkadelic o Mother’s Finest, que pondría a bailar sobre patines a Diana Ross, coronan un excelente disco. Por un lado nos encontramos con El Encuentro, donde la percusión se lleva los aplausos al llenar de ritmos brasileros la riqueza del funk. Por otro, Monta el Trueno demuestra la vitalidad y magnificencia de IKV que lleva este ritmo afroamericano a su máxima expresión, tanto que pondría celoso a Stevie Wonder.

Probablemente la opulencia sonora se deba a que fue mezclado por Rafael Sardina, productor del propio Wonder, otro acierto por parte de los Kuryaki. Lo que si no deja dudas es la calidad que ha alcanzado el grupo argentino, que llena cada uno de los espacios con lo justo, por justo no hago referencia a lo escaso sino a lo que exacto, lo que debe ir.

Para hacer una analogía apropiada, Chances es una casa que le dieron a IKV vacía y estos se encargaron de decorarla, llenándola de colores y objetos de muchísimo valor estético y emocional. Estamos, señores, en presencia del mejor disco del año en español.

Yo opino

Por Mariana Oyarbide

Fue larga la espera pero valió la pena. Illya Kuryaki volvió con un disco que nos lleva a viajar por su mejor funk y rock psicodélico. Chances es una larga lista de hits. El primero es Ula Ula, que comienza con una gran intro de vientos y el rapeo de Dante nos transporta a lo mejor del jazz y el rap. Funky Futurista tiene la capacidad de que automáticamente nuestro cuerpo se mueva con su estilo más psicodélico. En el tema Adelante, se destaca un impecable solo de guitarras de Dante Spinetta.

Un párrafo aparte merece Águila Amarilla que se puede catalogar como lo mejor del disco. Es el mejor homenaje realizado a Luis Alberto Spinetta. Se transmite de manera exquisita el sentimiento de Dante hacia su padre. Se lo puede imaginar a él arrodillado mirando al cielo hablándole al Flaco.

Amor, tiene aires de bolero, con el sesgo de dulzura que le dan los violines. En Celebración muestran su mejor funk para festejar una chance más de la vida. El Encuentro, te transmite libertad y optimismo. Helicópteros, tiene más presencia de guitarras y beats metálicos de Dante. Es el tema que más lleva grabada a fuego la esencia Kuryaki. En Madafaka hay un gran aporte de Molotov en un rap con la fuerza del metal. Con Yacaré te invita a viajar en plena selva y Safari Espiritual está lleno de frescura y te lleva a bailar en la jungla verde y profunda. Como broche de oro, Monta el trueno es un funk con aires cariocas a tal punto que al cierre del disco lo podemos zambar. Así, Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur, producidos por Rafael Arcaute, nos invitan a viajar por distintas sensaciones y sentimientos. Así se puede disfrutar concretamente de su crecimiento desde otra postura distinta y con la misma escencia de siempre, la que adquirieron desde chicos cuando unidos empezaron a recorrer esta ruta del funk.

Ale Yunes

"Una vida dedicada al cine y la música". No vamos a indagar cuantos años, pero damos fé de que el muchacho sabe y hace cosas de puta madre. Hace poco descubrió su nueva pasión: la escritura. Realizador audiovisual.