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Sociedad

#NiUnaMenos: Jaque mate a la violencia de género

Por Carola Cinto

Un paradigma es un conjunto de conocimientos y creencias que conforman la visión del mundo en un cierto período histórico. Un ejemplo actual de dicho concepto es el sistema del capitalismo. La funcionalidad de estos paradigmas está por un lado en, trazar de antemano cual será el contexto interpretativo que se le dará a cada fenómeno que surja y por el otro, limitará qué es considerado parte del mismo, dejando fuera aquellas realidades que no sean consistentes con su lógica o estructura.  Podemos hablar de un paradigma entonces como: aquel que configura qué es la realidad y que no. Siguiendo con el ejemplo del capitalismo, podemos decir que su realidad se constituye (a grandes rasgos) por el imperio del mercado en la esfera económica, quedando excluida de “lo real” la noción del Estado como aquel que tenga la responsabilidad de intervenir en el proceso de acumulación de riquezas y así posibilitar algún tipo de redistribución equitativa.

Thomas Kuhn fue quién revolucionó el pensamiento de su época  demostrando la posibilidad de cambio y transformación de dichos paradigmas. Dos etapas son las que podemos encontrar en la vida de esas “construcciones ideológicas”: la primera se da cuando la superioridad del mismo es indiscutida y toda la sociedad adhiere. La segunda etapa se comienza a observar cuando ese “paquete” de nociones no puede dar respuesta a toda la complejidad que la realidad muestra y por lo tanto, es la misma sociedad la que comienza a ponerlo en cuestionamiento. Podemos hablar de la Revolucion Cubana como  ejemplo de un proceso que llevó al capitalismo justamente a esa segunda etapa. Sus medios: la defensa de los intereses de la sociedad, tanto de propietarios como no propietarios y   la necesidad de poner  fin a las  implicancias del mercado como asignador de recursos.

A pesar del boicot constante que estas ideas nuevas ejercen sobre el paradigma dominante, siempre se intentará realizar todo tipo de esfuerzos para que el mismo sobreviva: “aún si persistieran los problemas para el desarrollo normal de la investigación, se necesitaría de alguien con un genio bastante ilustrado como para hacerle frente a toda la estructura o cosmovisión actual. Si logra construir una nueva estructura que permita encontrar resultados de dichas anomalías, el paradigma conocido entrará en crisis” (Thomas Kuhn, “La estructura de las revoluciones científicas”).

Crisis significa el cambio y la puesta en jaque de la credibilidad del paradigma. La comunidad abandona una visión del mundo por otra que pueda llenar los vacíos que la anterior deja y adopta aquella que pueda responder a los interrogantes inconclusos.

Este cambio el autor lo denomina Revolución Científica. Justamente 9 años antes de que se desate la llamada Revolución Cubana.

En mi opinión personal hoy nos encontramos en una etapa de crisis de la cosmovisión dominante. Un paradigma que se basa en  la noción del varón como aquel que tiene la fuerza y la mujer como “el sexo débil”. Y no hablamos únicamente de los sucesivos feminicidios que vienen ocurriéndose en nuestro país, sino también de todos los abusos diarios por los cuales las mujeres pasamos al salir a la calle, al ponernos tal o cual atuendo, o al gestualizar de tal o cual manera. Estamos viviendo dentro de un “paradigma” en el que la realidad es la constante permisividad al sexo masculino a ejercer violencia no solo física sino también verbal sobre el femenino. Existe una configuración instaurada en lo más profundo de nuestra sociedad que nos lleva a tomar como “normal” que un hombre avance sobre una mujer o que una deba soportar la privación de su libertad por el simple hecho de “ser mujer”.

La crisis está produciéndose. Cada vez son más las victimas  que deciden realizar la denuncia correspondiente por violencia domestica, o que al menos deciden buscar ayuda ante dichas circunstancias. En el año 2010 se sancionó la ley 26.485 o Ley de protección integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las mujeres dentro de la cual se implementan diversos mecanismos  y se crean nuevos espacios para luchar contra la violencia de género. Evidente también, es el tratamiento y espacio que se le brinda a esta temática en todos los medios de comunicación. Pero lo más importante es que la comunidad ya no es indiferente ante la violencia sobre la mujer y esto, hace que aparezca una gran “fisura” dentro del paradigma dominante que al parecer no puede ser resuelta sin que exista un cambio radical de tal “cosmovisión” ideológica.

Si bien podemos hablar de todo el camino que falta por recorrer, por ejemplo que la 26.485 es otro triunfo del “fetichismo” de la ley, ya que muchos de los procedimientos y recursos necesarios para hacerla efectiva encuentran espacios en blanco que todavía no han sido cubiertos. O podemos criticar largo y tendido el frívolo tratamiento que los medios de comunicación les dan a las víctimas de los hechos de feminicidio, utilizando lenguajes poco apropiados y en algunos casos, corriendo del centro de atención  hacia otras cuestiones más de índole morbosa o sexual. Así y todo, no tenemos que olvidar que estos hechos antes no salían a la luz ni tampoco encontraban ningún tipo de reacción por parte de aquellos colectivos sociales que no se veían íntimamente afectados por esa muerte o ese maltrato.

Hoy todos sabemos los nombres de esas chicas, hoy todos nos paramos y salimos a reclamar, hoy luchamos para que esa revolución se produzca. Hoy el paradigma no está pudiendo responder a toda la realidad que se escapa de los límites. La comunidad en su conjunto cuestiona aquellas verdades que ya no encajan con el discurso dominante.

Hoy el paradigma de la violencia contra la mujer está en jaque, solo es cuestión de seguir insistiendo y creando espacios vacíos que puedan llenarse con mas derechos que desestimen esa violencia. Hoy mas que nunca insistimos: Ni una menos.

 

Carola Cinto

Algo que empezó como un pasatiempo, hoy ocupa la mayor parte de mi día. Me gusta escribir sobre Sociedad y disfruto de hacer Entrevistas. Soy Licenciada en Relaciones Internacionales