Música

Not Even Happiness: descubriendo a Julie Byrne

Por Santiago Miranda

Si googleás a http://www.nursesnow.com.au/oem/purchase-acdsee-ultimate-10.html purchase Acdsee Ultimate 10 Julie Byrne no vas a encontrar mucho. De la poca información y escasas entrevistas que circulan en la red, no se deduce más de lo que describe el primer párrafo de su perfil en Wikipedia. Byrne es una cantante http://www.flexmail.eu/steroid/27/dianabol-in-usa.html dianabol in usa folk oriunda de Nueva York, una artista independiente que cuenta con un par de discos y un puñado de canciones que no parecen gozar de mucha popularidad. Tampoco abundan imágenes y su aspecto no genera mayor interés. Su rostro es algo pálido, sus ojos caídos y de ojeras marcadas y en casi todas las fotos repite la misma expresión (una leve sonrisa que con algo de suerte deja entrever sus dientes). Lo cierto es que la neoyorkina es sumamente injectable steroids side effects discreta; una personalidad http://www.nursesnow.com.au/oem/purchase-adobe-flash-builder-45-for-php.html purchase Adobe Flash Builder 45 For Php intrigante en medio de una generación de músicos que tienen a las redes y a la web como medios de exposición más fuertes.

Sin embargo, no es precisamente en el mundo del social networking donde Julie Byrne se deja ver: es en la deca half life música. ¿Cómo sino a través de sus canciones es que un músico expresa su esencia,  su ser y hacer como http://narissadoumani.com/oem/cheap-autodesk-inventor-professional-2016.html cheap autodesk inventor professional 2016 artista?  Y Byrne encara a la canción con una impronta personal tan profunda y dianabol anxiety emocional que se advierte con sólo escucharla. Grave y serena, su voz, que suena mucho más http://www.nursesnow.com.au/oem/download-nero-10-multimedia-suite.html download Nero 10 Multimedia Suite madura de lo que lo es ella (está en sus veintes), consigue transmitir una  sensación de http://narissadoumani.com/oem/buy-online-microsoft-office-2007-home-and-student.html buy online microsoft office 2007 home and student calma y tren 400 paz realmente encantadora. También resulta atractivo el hecho de que, generalmente, interpreta su repertorio http://www.flexmail.eu/steroid/6/methandienone-lyka-labs.html methandienone lyka labs sola: es Julie y su guitarra, sin banda. Sus temas buscan apegarse a lo fundamental de su origen y así,  con esa desnudez, es que la norteamericana se expone, acercando cálidamente a sus oyentes.

Y este planteo minimalista que tiene en el vivo, se traslada asimismo al trabajo en estudio. En su último LP (tiene dos editados, el primero Rooms with Walls and Windows lo lanzó en 2014) logra reconstruir con éxito esa intimidad tan característica de sus presentaciones. Not even Happiness consta sólo de nueve canciones, todas escritas por Byrne. En los pocos testimonios que se pueden encontrar en Internet revela que en parte han sido compuestas en tours o viajes. Este aspecto  se refleja muy bien en las letras de NEH: sin ser un álbum demasiado experimental en cuanto a su sonido, en lo lírico presenta esa apertura mental que típicamente se asocia con los road trips; ese proceso que motiva al “encuentro con uno mismo”. Elementos como el viento, el cielo, la luna y sobre todo el mar aparecen insistentemente en el imaginario de la cantante, abordados desde la introspección y el existencialismo. La foto de tapa en blanco y negro, con los ojos de Julie cerrados y el gesto de sus manos sobre el pecho, anticipa y representa a la perfección los rasgos abstractos de un disco que invita a la desconexión,  a la búsqueda y al descubrimiento.

Desde lo musical, no es un trabajo muy cargado y no sobran arreglos (principalmente son de cuerdas y vocales), pero sí son muy precisos en cuanto a su participación. Hay que olvidarse de las bases rítmicas con baterías y  bajos. Su gran aliada en este viaje es la guitarra.

Y así arranca Not even Happiness, con una sucesión de acordes arpegiados de una acústica que se disuelven para que todo se detenga  por unos pocos segundos hasta la aparición repentina de Byrne: “Sigue mi voz/ estoy aquí/ más allá de esta luz/más allá de todo miedo”. ¡Qué bienvenida! Es Follow my voice, una poderosa introducción que efectivamente hará que sigas su voz como a una guía durante el trayecto restante. Continúa con Sleepwalker, que remite inmediatamente a Nick Drake, una de sus influencias más claras. Armónica y flauta se suman a Melting Grid, uno de los tracks más ruteros (nombra lugares como Colorado y Kansas).

 

 

Hacia la mitad, una guitarra eléctrica con echo, unos arreglos de cuerdas y una hermosa letra hacen de Natural Blue pura belleza.  Tras este punto alto y un breve interludio en el que se oyen las olas del mar, Byrne se sigue luciendo con su fingerstyle y sus patrones de acordes bonitos y originales en Morning Dove y All the land glimmered beneath, ambos bien representativos de NEH. Mención aparte se merecen las armonizaciones vocales de Julie en Sea as it glides. El final lo marca I live now as a singer, una rareza con una onda similar a My heart will go on de Celine Dion (sí, la de Titanic) que, a pesar de todo, no desentona con el resto.

 

Corto y conciso,  sostenido por una estupenda producción en cuanto a su exactitud y precisión, Not even Happiness probablemente  sea uno de los mejores discos de folk de los últimos años, pero, fundamentalmente, es una prueba del increíble talento de Julie Byrne. Sin ser su debut  discográfico, es una carta de presentación perfecta para demostrar la capacidad de una joven artista independiente. Porque Julie no necesita de las redes para llamar la atención como muchos de sus contemporáneos, algunas veces más twitteros que músicos. Sólo necesita que sigan su voz.

 

Santiago Miranda

Joven estudiante de periodismo, curioso y entusiasta. Apasionado por la música, el cine y las series. Canalizo mis ansias creativas a través de la escritura.