Música

#PersonalFest, diez años bien llevados

Por Matías Montoya

rocky johnson and dwayne johnson Fotos Fenix Entertaiment y Personal Fest

Se cumplieron diez años y el best site to buy instagram likes Personal Fest lo festejó a lo grande. Se celebró en GEBA San Martín, como en las últimas tres ediciones, y de la mano de figuras estelares como Arctic Monkeys, The Hives, Echo & The Bunnymen, James McCartney, MGMT, Calle 13, Morcheeba, Molotov, S.O.J.A., entre muchas otras, animaron el cumpleaños haciendo vibrar a más de 50 mil personas.

Día 1. Ensalada de géneros bien condimentada

Si uno leía el line up de la primera jornada del Personal Fest podía llegar a la conclusión que, si bien, era interesante en cuanto a géneros arriba del escenario, también escucharía música totalmente distinta una de otras. Así fue la reunión o la mezcla entre rock, funk, indie, electro-pop, punk (psicodélico), new wave y rock alternativo; que marcó el ritmo durante todo el día. Detonantes y Tenn abrieron los escenarios principales. El primero con su música indie supieron ganarse al público con estilo propio, basado en el rock Nacional de los ’70. Presentando su primer LP (Detonantes), lograron eclipsar a la gente que iba copando el escenario Personal. Un rato antes, Tenn copó el stage Samsung. Allí la banda supo bancar la parada con una presentación sólida y a la altura de las circunstancias.

El funk llegó de la mano de Nico Cota. Su participación fue contundente. Su set list estuvo basado netamente en su primer disco The Solo. Temas como ‘Flash’, ‘Dinamita’, ‘Estado Encantador’ y ‘Adentro Tuyo’ hicieron bailar y aplaudir a los fans de la banda. Maxi Trusso, quien colaboró con Poncho con el afamado tema ‘Please Me‘, subió al escenario principal sabiendo donde se metía. Entre sintetizadores, guitarras, violines y batería electroacústica hizo delirar a sus fanáticos con temas como ‘Nothing At All’, ‘John, Upset’ y ‘Same Old Story‘; también tuvo tiempo para hacer un cover del tema ‘Victoria‘ de los The Kinks.

El turno de James McCartney fue por momentos caótico. No por lo bien o mal que sonaba su banda (que al decir verdad sonaron impecables), sino porque la gente quedó boquiabierta al escuchar algo totalmente distinto a lo que realiza su padre Paul. Temas como ‘Friend’, ‘Fix’, ‘Wisteria’, poseían una sonoridad tan punzante y definida que dejaba atónito a cualquiera que lo escuchara. Intercambiando guitarra por bajo en ‘Take It Easy‘, es inevitable llevarnos a la comparación con su padre. Pero James hace lo imposible para que así no sea y lo logra con temas como ‘Home‘ y ‘Paralysis‘, donde los acordes de su viola son simples pero a la vez con sentido setentista, lo que le da una gran impronta y buen manejo de su registro vocal. A James le falta pulir y descubrir que género le interesa realizar y a la gente no especular con que el muchacho roquea gracias al apellido que porta. Las intenciones están, sólo falta pulirlas un poco.

Hablar de Echo & The Bunnymen es viajar al pasado. Su presentación en el Personal fue directa y sin escalas. Luz tenue (casi a oscuras), el cantante Ian McCulloch evocó con su cavernosa voz a todos los fanáticos de la banda a disfrutar de su música. Sin meterse de lleno en su última placa Meteorites, los Echo repasan sus grandes canciones (entre punk y pop) como ‘All My Colours’, ‘Rescue’, ‘The Cutter’, ‘Bring On The Dancing Horses’ y ‘Sergeant‘ entregándole al publico el éxtasis que necesitaban. El show llegaba a su fin pero sin antes dejar una catarata de interpretaciones increíblemente guturales. La famosa de ‘The Killing Moon‘, abre la “segunda sesión” (como una especie de bis) y deja entrever que aún las cosas no estaban terminadas. Los homenajes llegan con ‘Viliers Terrance‘ que los lleva a un jam terminando en ‘Roadhouse Blues de The Doors’ y ‘Nothing Lasts Forever’, que se convirtió en una expresión de libertinaje donde concluye con los acordes de ‘Walk On The Wild Side‘ de Lou Reed (sentido homenaje a dos artistas predilectos de la banda) Con una performance increíblemente suprema, los Bunnymen culminan su presentación con otro hitazo: ‘Lips Like Sugar‘. Con el estribillo pegadizo se despidieron de su cuarta presentación en Buenos Aires y dejando a sus fanáticos y a los chicos que no lo conocían con los oídos llenos de buena música.

Como en el Pepsi Music del último año, The Hives volvió a traer su punk rock ultra pesado. Su frontman, Howlin Pelle Almqvist sabe cómo hacer vibrar a los porteños. Sus plomos vestidos de ninja y con la pantalla de fondo mostrando a un Howlin’ diabólico sosteniendo hilos como si los músicos fueran marionetas, la banda se mostró nuevamente en Argentina con sus set rodeado de hits. El show comenzó con la música de Tiburón como apertura del concierto, de ahí The Hives hizo cantar a sus fanáticos con temas como ‘Come On!’ y ‘Walk Idiot Walk’, intercalando con temas nuevos como ‘Two Kinds Of Trouble‘ y ‘I’m Alive‘. Entre charlas con el público y temas, la banda cerró con hits que hicieron bailar al público, como ‘Tick Tick Boom‘, ‘Go Right Ahead‘ y ‘Hate To Said I Told You So‘; de esta forma dejaron a sus fanáticos con ganas de más. La fórmula banda-fanáticos funcionó como un relojito y eso es lo que vinieron a demostrar los Hives.

El frenesí se sintió aún más cuando los Arctic Monkeys cerraron el primer día. La banda comandada por Alex Turner dejó su sello y siguió demostrando porque son músicos con estilo propio. Si bien su última presentación en 2012 en el estadio de River bajo un telón de agua que opacó su excelente momento, en esta oportunidad revalidaron la apuesta y se subieron al tren de la fama de la mano de su último disco AM. La música se hizo sentir con ‘Do I Wanna Know?’, ‘Snap Out If It’ y ‘Anabella‘ todos de su última placa. Luego le dieron el turno a los hitazos como ‘Fluorescent Adolscent‘ y ‘Brianstorm‘; el público se deleitó con riff stones con temas como ‘Don’t Sit Down Cause I’ve Moved Your Chair’, ‘Dancing Shoes’, ‘Teddy Picker’, ‘Library Pictures’ y ‘Mardy Burn‘. En el bis se lo dejaron a otros grandes éxitos como ‘One For The Road’, ‘I Wanna Be Yours’ y ‘R U Mine?‘ Los monos del ártico sonaron por tercera vez en Argentina para el deleite de sus espectadores, quienes esperaban a la banda después de dos años de ausencia. Los chicos de Sheffield terminaron de cerrar su platónico amor con los argentinos. La banda supo sostener y consolidar el suceso que generan cada vez que pisan Buenos Aires.

Día 2. La armonía como bandera

La segunda jornada mostró a bandas que navegaron entre el rock, el dub, el pop, el puro reggae, las canciones de protesta y el rock indie folk.

Lucas Martí, ex A-Tirador Láser, se presentó en el escenario Samsung desplegando un buen set para los presentes. El listado mostró temas de sus nueve discos. Con su banda de fondo y bancando la parada, Lucas apostó en grande y ganó. Sonido impecable y calidez en sus temas fueron la base de un gran show. Por otro lado, Nairobi llegó para quedarse y plasmar su dub de manera definitiva. Sus roots, loops y scratch de bandejas dejaron al público extasiado y con ganas de más. La presentación en el escenario Personal estuvo a la altura de una banda que de a poco se va ganando espacio en tierras del género rastafari. Su sonido cosmopolita deja en claro que no representan un estilo definido.

Molotov sonó a lo Molotov. Con temas festivos, el grupo mexicano mostró su mejor repertorio lleno de canciones apolíticas y contestatarias. “La música se hizo para decir lo que se piensa” declaró Tito Fuentes a los periodistas hace días atrás. ‘Chinga Tu Madre’, ‘Puto’, ‘Gimme Tha Power’, ‘Amateur (Rock Me Amadeus)’, ‘Frijolero’ fueron de la partida para hacer vibrar al público argentino en el escenario Personal.

La presentación de Morcheeba fue contundente. La voz cósmica de Skye Edwards le da al grupo un estilo único. Con idas y vueltas dentro de Morcheeba, la cantante dejó a la muchedumbre bailando y aplaudiendo un setlist único. Repasaron temas de su primera placa Who Can You Trust?, Trigger Hippie y Moog Island hasta finalizar con Rome y Let Me See. Entre medio, deleitaron a sus fanáticos con ‘Otherwise’, ‘Blood Like Lemonade’ y ‘Slow Down’. La onda funcionó muy bien y entregó una música acorde al atardecer que se vivía.

Si Morcheeba nos dejó en estado de relax, S.O.J.A. nos llevó de viaje a los mundos jamaiquinos con su reggae de paz y amor. Jacob Hemphill supo bancar la parada y el octeto desplegó su artillería pesada para dejarnos temas como ‘Shadow’, ‘Your Song’, ‘I Believe Easier’ y para el cierre un gran instrumental a ritmo de batucada. S.O.J.A. se deja escuchar, como todo ritmo basado en guitarras suaves marcados por una base de bajo y batería. Groove acordes para esperar lo mejor de la noche.

Todos sabemos que Calle 13 es una banda de forajidos. Sus letras se basan en el amor, el odio, los gobiernos de turno, el capitalismo y el sentido común a la vida que se vive por estos tiempos. Con todo ese abanico René Pérez y Eduardo Cabra se dieron una vuelta por Buenos Aires y plantaron base en el escenario Samsung. ‘Fiesta de Locos‘ abrió la movida e hizo delirar a las más de 20 mil almas. Si bien los boricuas venían a presentar su último álbum MultiViral, la puesta fue sencilla. Enseguida se sumo el ‘Baile de los Pobres’, ‘El Aguante’, ‘No Hay Nadie Como Tú’ y ‘Cumbia de los Aburridos’ para darle paso a ‘MultiViral’, ‘Ojos Color Sol’ y ‘Tango del Pecado’. René hizo un alto al fuego y pidió por los 43 estudiantes desaparecidos en México y por Luciano Arruga, el chico encontrado sin vida luego de una extensa búsqueda. Latinoamérica y Calma Pueblo le daban la despedida a la banda que cerró un magistral show con buen material.

La dura tarea de una banda de cerrar un festival ya se está haciendo algo sencillo, y MGMT lo demostró con altura. Todo estaba dado para un cierre estelar. La culminación de dos días intensos y festejar diez años de un espectáculo que crece día a día. La banda liderada por Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser hizo saltar, gritar y vitorear a acérrimos fanáticos. También vinieron a cerrar su gira por Sudamérica. El grupo comenzó bien arriba con dos temas de su último disco ‘Alien Days’ y ‘Cool Song No. 2’. Así nomás, sencillo, con sólo dos interpretaciones se ganaron al público presente que no conocía tanto a la banda. Luego llegaron sus hits que recorrieron el mundo: ‘Time To Pretend’ y ‘Kids’, que funcionaron a la perfección para seguir aún más con el clima festivo. Entre estos temas se interpusieron con otros como ‘Electric Feel’, ‘Flash Delirium’ y ‘Siberian Breaks‘. El show lo cerraron con ‘Brian Eno’ y ‘Weekends Wars’. Si bien no fue una actuación que sorprendió a todos, no defraudó. En su tercera presentación los neoyorquinos hicieron fama de su buena música.

El Personal Fest de este año culminó con fuegos artificiales, bandas de todo tipo y géneros musicales de los más variados. Porque así es la música que expresa este tipo de espectáculos: beats y rimas (Lo´ Pibito), bizarras (Kumbia Queers), aguerridas y contestatarias (Utopians), fantasmagóricas (Sig Ragga), indie y rocanroleras (Eric Mandarina, Jean Juárez, Rocco Posca, L.E.M.A.N.S. y Walter Domínguez) e independientes (Yataians, Intrépidos Navegantes, La Armada Cósmica y Armant). Todo este cóctel para que tus oídos exploten de felicidad, tu alma se regodee de buenas interpretaciones y tus ojos y corazón estallen de felicidad. Gracias que tenemos al Personal Fest como último mega festival en el tramo final del año. Los escenarios, el sonido y el clima acompañaron para dos jornadas intensas para que tu cuerpo se vaya cansado pero exultante de tanto género musical repartido por GEBA.

 

Matías Montoya

Periodista Deportivo. Secretario en @AACurling. Melómano. Fanático del Deporte. Colaborador en @AARevista. Redactor en @agrupaciondepor