Система микрокредитования физических лиц сформировалась и получила широкое распространение всего каких-то 5-6 лет назад. Что это дало обывателю? Например, на данный момент вы легко можете получить займ на карту мгновенно круглосуточно без отказа 50000, а это, согласитесь, является очень серьёзным показателем успешности работы системы микрозаймов. Никогда раньше деньги в долг нельзя было получить настолько просто.
Espectaculos

Radiohead en Glastonbury: Ayer y hoy

Por Mily Yorke

Por Milagros Amondaray @milyyorke

“Just exactly as I remember, every word, every gesture, have my heart in my mouth” Radiohead – “Separator”

Es como si hubiese despertado de un sueño pensando en el concepto de paramnesia, en si efectivamente alguna vez había atravesado por esa experiencia extra sensorial. Pensé en la paramnesia porque el viernes, a las 20hs, en Glastonbury, Radiohead dio un show “sorpresa” en el minúsculo Park Stage del festival, hecho que tuvo dos significados, a distintos niveles.

Radiohead, en 2011 – Foto radioheadperu.org

A nivel fáctico, la primera presentación en vivo de su octavo disco The King of Limbs. A nivel subjetivo y para quien les escribe, un deja vú entre doloroso y nostálgico porque, exactamente un año atrás,  yo estuve en ese mismo escenario presenciando otro recital sorpresa, ejecutado por Thom Yorke, con su vincha Richie Tenenbaum y con la compañía de Jonny. Ese día, miraba el cielo y no veía otra cosa que el atardecer, mientras el señor de Oxford se sentaba al piano para hacer “The Eraser”.

Atónita, saltaba de un pensamiento al otro con un grado de excitación que no resiste la escritura. Fue y sigue siendo una experiencia multisensorial (la banda que disparó curiosidad metafísica, hoy despierta curiosidad paramnésica). Las razones de por qué lo disfruté de ese modo son muchas.

Hay gente que cree en la magia. Hay gente que no. Hay gente abierta a las señales. Hay gente que ve en ellas meras casualidades. Yo pertenezco al primer grupo.

En primer lugar, lo que implica vivir Glastonbury. Porque se lo (sobre)vive. El sol te expulsa de tu carpa a las siete de la mañana y el frío te hace entrar en ella a la noche. No dormís y no querés dormir. Las voces de quienes están en las carpas cercanas relatan desde viajes alucinógenos hasta el itinerario de lo que harán la jornada siguiente. Y en eso reside la magia de este carnaval de almas: no podés hacer todo. Es inabarcable. Todo lo que sucede – desde los shows mismos hasta las fiestas posteriores – sucede en simultáneo y uno está siempre obligado a elegir.

Radiohead, en el show sorpresa de 2010 - Foto Mily Yorke

Uno decide qué ver, qué hacer y dónde recostarse en el campo para mirar ese cielo…un cielo que no lloró nunca en ese 2010 y que me impidió usar las botas y chapotear como hubiese querido. Nadie te mira. A nadie le importa que uses una remera de Nirvana con un gorro de lana con la cara de un mono y una bandera de Kate Nash en la mano (sí, todo eso junto). A nadie le importa que llores viendo Editors mientras el sol cae y Tom Smith hace “No Sound But the Wind” para que todo empiece a oscurecer y uno sepa que ese momento va a ser único (por lógica y por no-lógica).

A nadie le importa que saltes en semicírculos con Pet Shop Boys. Hay una sensación de libertad que nace en la paradoja de compartir esos instantes con vos misma pero con todo el mundo al mismo tiempo. El saber que un día podés ver Willie Nielson con un profesor de arte irlandés y a Imogen Heap con Emma Watson al siguiente.

Esa cuota de imprevisibilidad fue lo que me condujo al Park Stage y que me hizo ver a Radiohead en el marco ideal, por lo que implica Glasto, por lo que implica verlos en su país y por lo que implicó el festival para ellos como grupo (pasaron de padecerlo a disfrutarlo). Los vi sin tener que hacer fila para entrar, sin tener que codear a nadie. Simplemente llegando al escenario, aferrándome a la valla para, al distinguir el piano, corroborar que unos segundos después Thom estaría a pocos metros míos para hacerme corear con “Weird Fishes/Arpeggi”.

Por eso el viernes, sentada en la redacción cerrando los ojos para pensar que un año después, pero el mismo día, a la misma hora, Thom iba a volver a pisar a ese mismo escenario – sale vincha Richie Tenenbaum, entra sombrero bombín Alex De Large -, atravesé ese estado de paramnesia, desee obviamente estar ahí, pero de todos modos fui feliz al recordar lo que se sintió en Somerset entonces.

Radiohead, 2011 - Foto radioheadperu.org

Y el pasar por esos estados – ya corriéndome de la experiencia de Glastonbury y focalizando en la banda, mi banda – no hace más que reconfirmar lo que Radiohead provoca: esas reacciones físicas, emocionales, hondas. Nadie tiene que venir a contármelo. Yo veo ahora un video del momento en que tocaron “The Daily Mail” mientras la lluvia caía (“rain down on me from a great height”) y puedo realmente entender lo que se siente, aun no habiendo podido estar ahí por segunda vez consecutiva.

No sé cómo lo hacen, pero lo hacen, y no me dejan otra opción que suspender la lógica. Sí, porque ellos cierran nuevamente un show sorpresa en Glastonbury con “Street Spirit” y esas cinco palabras conclusivas terminan convirtiéndose en las más esperanzadoras. Immerse Your Soul in Love. Sí, Thom, vos podés cantarlo mil veces y yo puedo escucharte mil veces más, pero es como si ese final de esa gloriosa canción renaciera cada vez. La promesa de algo nuevo bajo un arcoris, bajo un rey árbol. Eso es Glastonbury. Y eso, claro, es Radiohead.

Mily Yorke

Escribe sobre Cine en La Nación pero su creatividad a la hora de volar no tiene limites. Por eso amamos tenerla en Negro&White. Diferente, ama el brit pop y en especial a Thom Yorke. Hoy sueña desde Londres.