Música

Red Hot Chili Peppers: En sintonía con el mundo

Por Matías Montoya

Las esperas son insoportables, y más con bandas que queremos tanto. Los Red Hot Chili Peppers estuvieron http://jedaware.com/anavar-female-results Anavar female results cinco años para culminar uno de sus mejores trabajos discográficos: Testosterona 2 The Getaway.

El sucesor de I’m With You, cosechó elogios y críticas de las más variadas. Si bien continúa la métrica de su antecesor, la banda californiana incursiona con sonidos más rítmicos como el piano (el gran Nandrolone decanoate reviews Elton John está detrás de él) y un cuarteto de cuerdas que le dan frescura al disco.


Grabado íntegramente en http://steroidsbesthgh.com/growth-of-follicles-and-ovulation_4i/ Growth of follicles and ovulation Los Ángeles, Chad, Anthony, Josh y Flea invitan a una aventura particularmente agradable a los oídos. Si bien su comienzo no es tan rockero como otros discos: nada igualará a One Hot Minute (sé que ganaré odios entre las masas admiradoras de Frusciante) pero éste es el más rocker que he escuchado y muy poco valorado.

Pero volviendo a estos días, The Getaway es un gran álbum que comienza con un excelente tema que arrastra al resto a conjugar una visión distinta de la nueva música que estamos transitando. The Getaway es un sinfín de buenas cosas que tiene la música de los Red Hot. El http://royalmaderavineyards.com/proviron-in-uae Proviron in uae feeling entre las bases de Flea y Chad es extraordinario. El sonido del bajo es intensamente motivador y la belleza en los coros de la mano de Dbol oxy stack Anna Waronker le da dulzura y un toque de sutileza pocas veces visto.

Si apreciamos los primeros acordes de Dark Necessities estamos ante una guitarra que no necesita presentación. Antes Low t treatment side effects Josh Klinghoffer tenía que romperse el alma para suplantar al virtuosismo de Frusciante. Sin embargo, aquí muestra su http://royalmaderavineyards.com/trenbolone-nightmares Trenbolone nightmares potencial y deja en claro lo que puede hacer con la viola colgada. El tema tiene su particularidad: comienza muy abajo y de a poco va subiendo acorde a la situación planteada. El bajo aporta su calidad como nunca. No hace falta exigirle demasiado a Flea, él de por sí sabe lo que tiene que hacer en un estudio de grabación. El piano, los coros y el cuarteto de cuerdas cierran el tema a la perfección, dándole una sonoridad poco antes vista en los Red Hot.

We Turn Red es uno de esos temas que no podés parar de mover la cabecita al ritmo de la Tren npp cycle batería. Si bien la voz de Anthony no dice demasiado ya que no está forzada ni necesita un registro tan alto, la canción es toda de Chad. El batero posee recursos rítmicos en cuanto a base y fills que te dejan con la boca abierta. Sabe marcar el tempo como pocos y hace de un tema “ni” un temón.

La guitarra de Josh tiene su no sé qué. Por momentos está muy arriba y por momentos muy abajo. Nunca distorsiona con lo que pide la canción. Esto sucede en The Longest Wave, quizá el tema lento del disco o el que posee una Best test booster at gnc atmósfera singular a la que nos tiene acostumbrados la banda. El estribillo bien arriba y el resto tiene mucha suavidad, esto lo hace y lo puede lograr la voz de Anthony. Un lindo hallazgo.

Otro tema que comienza muy Chili Peppers es Goodbye Angels. La viola hace de las suyas mediante un punteo tranquilo y al compás del bajo y la bata. Los sintetizadores de la mano de http://steroidsbesthgh.com/side-effects-of-ability_0u/ Side effects of ability Brian Burton juegan un papel apocalíptico que hace el tema mucho más lúgubre de lo que transmite. El momento sublime es el corte que da paso al sonido del bajo gracias a los dedos voladores de Flea, sumado a esto los punteos y los fills de Josh y Chad. Una http://muscle-building-steroids.com/hcg-for-men_1v/ Hcg for men hermosura.

Goodbye angels true debut #scotland

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Sick Love quizá se parezca un poco a lo que venían haciendo en Is masteron a testosterone Stadium Arcadium. Donde el http://steroider-kobe.com/dianabol-estrogen_w5/ Dianabol estrogen funk juega su papel vital y traspasa las barreras de los sonidos rockeros que la banda mostró en By The Way. Lo lindo del tema es que está el gran sir Elton John al mando del piano. Sus dedos son mágicos y le dan vitalidad al tema (y personalidad, por qué no)

Go Robot tiene un ritmo particular. Si bien va a tempo todo el tema con la voz y el bajo, el resto de los instrumentos tienen particularidad de proceder de la mejor manera posible. Sin mucha ciencia a la hora de componer, el tema representa el espíritu californiano y es digno de ser escuchado en el verano que se aproxima.

Feasting On The Flowers continúa con la métrica de la anterior canción. Cortes, base sólida, grooves sencillos y punteos que marcan el sentido del tema. Acompañado por razonables coros que saben cuando acoplarse. Lindo tema con buenas métricas.

Con Detroit se va todo al demonio. El sonido es más pesado y el bajo está tan grave que te hipnotiza. Cantar sin ganas es la clave para que el tema tenga su consistencia. La batería sigue siendo otro de los códigos que posee el tema. No arenga al pogo, pero se le acerca bastante.

Siguiendo con esta postura, otro tema bien arriba es This Ticonderoga. Pero no resulta como tal. Lo rockero se va al tacho cuando comienza la parte más lenta del tema, esto hace que la canción no tenga vuelo propio. De lo más flojo del disco. Siempre hay un tema que te moja la oreja.

Con Encore la cosa cambia. Vuelven a sus raíces de banda funk y media soulera que los catapultó a la fama. El bombo marca el pulso y es perfectamente bien acompañado por el bajo. Los punteos de la viola hacen lo suyo y la voz es increíble. Todos mantienen una perfecta armonía.

The Hunter no tiene la mejor voz, pero sí una gran guitarra. Marcada con un sonido acorde a lo que se viene apreciando en el disco, Josh hace un estricto trabajo y le saca un lindo acorde a la viola. Una linda oda apocalíptica.

El disco cierra con Dreams Of A Samurai. Otro tema que va de la mano con el anterior. Más de lo mismo, pero con buenos retazos en la batería, y un esencial coro que da fin a la placa de la banda californiana producidos por Danger Mouse (Gorillaz, Gnarls Barkley)

Por suerte la parte final del disco también es buena. Siempre tenés esa canción que hace el corte entre lo bueno y lo malo. Con The Getaway no sucede. Es todo bueno. Y eso que te lo tocan un oso, una nena, un mapache y un cuervo.

Matías Montoya

Periodista Deportivo. Secretario en @AACurling. Melómano. Fanático del Deporte. Colaborador en @AARevista. Redactor en @agrupaciondepor