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Rompiendo mitos de la economía de la felicidad

Por Augusto Dericia

Martín Tetaz es un especialista http://lindasfinefoods.com/how-to-bring-up-testosterone-levels How to bring up testosterone levels  en Economía del Comportamiento, la combinación entre la http://www.azamericasat.net/winstrol-oral-liquid-dosage Winstrol oral liquid dosage Psicología y la http://festejossantairene.com/?top=dianabol-methandienone-nebenwirkungen Dianabol methandienone nebenwirkungen Economía. Él mismo se considera un profesional con suerte, ya que luego de rendir su último examen para graduarse, el psicólogo israelí Daniel Kanheman recibió el Premio Nobel de Economía por sus investigaciones en What does it mean when you have low testosterone Economía del Comportamiento.

Tetaz, inspirado por el galardón a Kanheman, se lanzó a la carrera de Psicología y a una Maestría en Psicología Cognitiva, para que en 2014 se anime a escribir su primer libro “Psychonomics, la economía está en tu mente”; en 2015 “Casual Mente” y en 2016 “Lo que el dinero no puede pagar”, donde busca romper los mitos sobre la unión de la felicidad con el dinero.

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High testosterone in males ¿Con qué ingreso se puede ser feliz?

Con un ingreso de clase media. Los estudios muestran que los salarios importan hasta que llegas a cubrir esas http://peralees.com/side-effects-of-low-testosterone-in-women Side effects of low testosterone in women necesidades básicas, pero no es verdad que teniendo un Nandrolone decanoate therapy ingreso mayor vas a ser más feliz.

Una razón es que nos habituamos rápidamente a las nuevas condiciones (por ejemplo, el aumento de sueldo) y la otra razón es que estamos más preparados, por la evolución de nuestra especie, a mirar más el ingreso relativo que el absoluto. El ingreso relativo determina tu posicionamiento social, importa más la posición social relativa, Sustanon 250 kullanimi ganar más de lo que ganan mis compañeros de oficina, ganar más que mis colegas. Esto puede mover positivamente la aguja de la felicidad, pero si nos duplican a mí y a mi compañero, no es verdad que somos más felices.

Boldenone benefits ¿Y se puede ser feliz en una economía tan cambiante como la de Argentina?

Lo que afecta mucho los niveles de felicidad es el http://www.giftcards.sugarlandmall.com/trenbolone-tablets-uk Trenbolone tablets uk desempleo, entonces en la medida que esas crisis argentinas generan problemas en el trabajo, como la del 2001, hunde los niveles de felicidad.

Sin embargo, los altos niveles de inflación que tuvimos hasta el año 2011 no afectaron negativamente la felicidad. Sino al contrario, se vivió uno de los mayores momentos de felicidad en la Argentina. Y si bien ahora tenemos una crisis económica, no es con un desempleo tan alto, entonces tampoco  afecta mucho los niveles de felicidad. Además, en Argentina ya estamos habituados a las crisis.
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En su charla TEDx, Tetaz presenta al público “la paradoja de Easterlin”, donde un estadounidense que gana 60 mil dólares al año y un cubano que gana 180 dólares al año son igual de felices: no existe relación entre ingreso y felicidad. Para explicar el caso cita el Umbral de Satisfacción de Graham, que demuestra que la felicidad basta con satisfacer las necesidades básicas. Es que más allá de eso, es la sola intención de querer pertenecer a una clase de referencia o social, y para eso necesitamos trabajar más, tenemos menos tiempo y nos hace menos felices.

“Cuando compras algo no lo compras con plata, lo compras con el tiempo de vida que tuviste que gastar  para tener esa plata”, dice el ex presidente uruguayo Pepe Mujica. Para Tetaz, este señor tiene la clara.

¿Dónde está la clave de la felicidad?

Depende de cómo gastes ese dinero. El dinero potencialmente te hace más feliz si lo gastas en experiencias. Los gastos en cosas materiales no mueven la aguja de la felicidad. Compras un celular y en dos o tres años va a terminar guardado en un cajón.

En cambio los consumos de experiencias quedan en tu memoria para siempre. Por ejemplo, mi mujer me regaló para mi cumpleaños del año pasado tirarme en paracaídas.  Es una experiencia alucinante que no te la olvidas nunca más. Yo voy a tener 80 años y le voy a contar a mis nietos la anécdota que me tiré de paracaídas.

Desde tu libro ¿Qué le recomendarías a las personas que están satisfechas económicamente y las que no están satisfechas?

La lección principal es que lo escaso no es el dinero sino el tiempo y que lo más difícil para todos es saber cómo utilizar el tiempo porque un día te morís y se acaba todo. Steve Jobs era multimillonario, el inventor número uno pero se le acabo el tiempo y se le acabó.

Lo que yo recomiendo es que las personas paren un poco la pelota y se bajen de la carrera consumista, dejen de pensar que si trabajo más voy poder obtener tal cosa. Decir “Voy a tratar de trabajar menos para dedicarle más tiempo con mi familia, amigos y salir más”, que según los estudios que hicimos, es lo que mueve más las agujas de la felicidad. Es recuperar esto, recuperar el espacio para cada uno, pasar menos tiempo en la oficina y más tiempo disfrutando en lo que uno quiere.

La felicidad depende de los recuerdos y los sueños, y para eso se necesita tiempo. Recordamos el gol de Maradona a los ingleses y no en qué televisor lo vimos. Compramos un número de la quiniela y ese ratito nos animamos a  soñar qué haríamos si ganáramos. La clave está en consumir experiencias, en plantearse metas, parar y preguntarse: ¿Cómo quiero recordar la vida?

Augusto Dericia

Periodista profesional y por vocación. Divertido, curioso, inconformista y de espíritu crítico. La música, su cable a tierra. Sueña por un mundo más justo.