Sociedad

Rumbo a la esperanza de Gaza

Por Augusto Dericia

Fotos de Dolors Pena Boxó

En Europa todos los años nace una pequeña luz de esperanza para los palestinos. Una flotilla con un grupo de voluntarios parte desde alguna ciudad europea para romper, de manera pacífica, el bloqueo israelí; que perjudica las condiciones de vida de los habitantes de la Franja de Gaza.

¿Acaso alguna vez te impidieron desplazarte por donde querías? ¿Te imaginás no poder salir de tu ciudad?

La Franja de Gaza es conocida como la cárcel más grande del mundo. Desde 2006, Israel mantiene bloqueado por aire, tierra y mar el ingreso y egreso de personas y productos de abastecimiento básico. La razón, “preservar la seguridad de Israel y su derecho a defenderse a sí mismo”, señala el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.

 

"Si nos lavamos las manos en el conflicto entre los poderosos y los que no tienen poder, nos ponemos del lado de los poderosos -no nos mantenemos neutrales" Banksy en Gaza

“Si nos lavamos las manos en el conflicto entre los poderosos y los que no tienen poder, nos ponemos del lado de los poderosos -no nos mantenemos neutrales”. Banksy en Gaza.

Para hacer una comparación, la ciudad de Córdoba tiene alrededor de 500 km² y habitan aproximadamente 1.400.000 personas. Gaza con un territorio de 365 km², conviven 1.800.000 de personas, convirtiéndola en una de las zonas con más densidad de población en el mundo. Y además del bloqueo y el limitado territorio, los habitantes sufrieron tres operaciones de bombardeos entre 2008 y 2014. ¿Es posible hablar de vida y esperanza en esas condiciones?

Lejos de ignorar la situación que se vive en Medio Oriente, en el año 2009 se formó la Coalición de la Flotilla de la Libertad, con el principal objetivo de romper el bloqueo a Gaza por mar. Los fundadores son un conjunto de ONGs denunciantes de la situación en la que viven cada día los ciudadanos palestinos de la Franja.

Turkey Gaza Ship

En 2010, seis buques con más de diez mil toneladas de ayuda humanitaria y cargado de 663 voluntarios, partieron a aguas internacionales para navegar de manera conjunta hacia Gaza. Pero en la madrugada del 31 de mayo la Flotilla de la Libertad fue atacada por ejército de Israel con el saldo de 10 muertos (uno de ellos en estado de coma, que fallecería a los 4 años) y más de 50 heridos.

La flotilla y la ayuda humanitaria nunca llegaron a puerto palestino. Y a pesar del suceso, la impunidad israelí continúa: en 2011, el gobierno de Grecia habilitó solamente a un barco, que luego fue interceptado por comandos israelíes. En 2012, navegaron desde aguas nórdicas hasta Gaza, a través de puertos del Báltico, Atlántico, Cantábrico y Mediterráneo pero el velero Estelle fue atacado en aguas internacionales por comandos israelíes. El barco fue confiscado y sus tripulantes estuvieron en prisión unos días.

Por los antecedentes de los anteriores años, la estrategia cambió en 2014 para desafiar el bloqueo desde dentro, partiendo desde Gaza en un barco con productos autóctonos con el fin de comerciar con otros puertos. Pero El Arca de Gaza fue bombardeada por Israel en la operación militar Margen Protector.

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En 2015, Las Fuerzas de Defensa de Israel interceptaron el buque Marianne, embarcación que formaba parte de la III Flotilla de la Libertad, intentando nuevamente romper con el bloqueo de Israel a Palestina y con el objetivo de facilitar material humanitario.

Para 2016, la Coalición de la Flotilla de la Libertad organizó la campaña en honor a las mujeres palestinas con el lanzamiento de un barco formado exclusivamente por mujeres de todo el mundo.

“Este tipo de expediciones tiene su riesgo, pero más riesgo y miedo pasan las mujeres palestinas de Gaza”, señala Paulina de los Reyes, una chilena que forma parte de la tripulación.

No es cuestión de territorio, religión ni el contenido de un libro escrito hace miles de años. Es tan simple como ponerse en la piel y en la vida del Otro. Sí, así con mayúscula como los sustantivos propios, porque el Otro tiene nombre y apellido, porque no son sólo un par de cifras, son seres humanos.

Y una de las peores desgracias del ser humano es que le roben las ganas de vivir y la capacidad de soñar. Pero en algunos rincones del mundo se pueden encontrar ONGs respaldadas por voluntarios y ciudadanos comprometidos, que realizan campañas con el objetivo de que el pueblo palestino recupere sus derechos, pero principalmente con la intención de encender  una llama de esperanza entre tanta miseria.

 

Augusto Dericia

Periodista profesional y por vocación. Divertido, curioso, inconformista y de espíritu crítico. La música, su cable a tierra. Sueña por un mundo más justo.