Música

Siempre es más: Damon Albarn

Por Gracia Zamblera

Pocas veces, por no decir muy pocas, sucede que el “lead singer” de una banda en su faceta solista o con otro proyecto paralelo, triunfe y sea exitoso de igual medida que con su conjunto de origen.

Pero esas excepciones cuando ocurren son fascinantes y dignas de ser tenidas en cuenta y resaltarlas. Por eso, este post va dedicado a Damon Albarn, quien al nombrarlo es imposible no relacionamos con Blur, pero los que gozan de menos años, los cuales no vivieron contemporáneamente los ‘90 como quien escribe, lo asocian y en todo su derecho a Gorillaz, entre otras bandas.

El rubiecito de ojos celestes que no salía de la media estética inglesa, siempre supo muy bien lo que quería, prueba de ello, es la narración y la admiración que en ella se vuelca por parte de Alex James (bajista de la banda) en su libro “A bit of Blur”. Ya en el colegio era de llamar la atención y hoy a sus 46 años, lo sigue haciendo y cada vez mejor.

Probablemente cuando uno ve a Damon Albarn en un vídeo o en un recital, tengamos como cierta seguridad de que este hombre todo lo puede y por ende, todo lo pudo. Pero no fue tan fácil su vida, por sus creencias, enseñanza, descontrol y adicciones. Cuando se conoció con Graham Coxon, a los 13 años, rápidamente se hicieron amigos y esa amistad duró hasta 1999, donde precisamente en nuestro país y antes de un show, la relación explotó, hubo golpes y decidieron no seguir con Blur.

La personalidad arrasante de Albarn no solo se puede ver ahora sino que cuando comenzó con Blur y a poco de sacar su primer disco, no midió consecuencias y por causa de sus constantes borracheras y estados narcóticos, casi le anulan el contrato con la discográfica. Una vez hecha la promesa de no emborracharse más ni cometer excesos, recuperaron la confianza y sacan el segundo disco donde los pone en la cresta de la ola del Brit Pop, creando el movimiento contra grunge que se venía de Estados Unidos. Surge la pelea con los hermanos Gallagher y todo lo demás con respecto a Blur es historia.

Damon Albarn tuvo la capacidad de ponernos la piel de gallina con canciones como This is a low, canción creada a raíz de su ruptura con Justine Frischman (cantante de Elastica) o llevarnos a querer patear todo con la hiper pegadiza y subidisíma Song 2. En el año 2001, reconocíamos una particular forma de pronunciar las S, pero veíamos un dibujo animado cantando “Tomorrow Comes Today” y al poco tiempo nos enterábamos que detrás de esta banda que no sabíamos hasta dónde era real, era capitaneada por el mismísimo Damon y Jamie Hewlet, quien estuvo a cargo básicamente de la identidad visual de la banda, al ser el reconocido co-autor de Tank Girl.

En esta etapa vemos la ductilidad de Albarn de poder ir del pop, que tan bien maneja, a adentrarse a otros estilos musicales como el dub o el hip hop y aún así salir airoso. Otro punto a favor de esta formación, son las diversas colaboraciones que dieron lugar a increíbles canciones con  De La Soul, Bobby Womack, Barry Gibb, Snoop Dogg, la Orquesta Nacional Siria, The Horrors y a mí humilde entender, la mejor de todas con Lou Reed y su “Some Kind Of Nature”. Justamente fue en Buenos Aires, en noviembre del año pasado, que Damon Albarn en medio del recital que estaba dando junto a Blur, le dedicó unas dulces palabras y tarareo una canción de su ídolo.

Podemos seguir hablando del multifacético inglés nombrando otras de sus bandas, con menos éxito que las anteriores como The Good, the Bad and the Queen, Rocket Juice & The Moon (formada conjuntamente con Flea de los Red Hot Chilli Peppers) y Doctor Dee.

Con la cabeza ya puesta en cometer excesos creativos y no en las drogas, el fanático del Chelsea, demuestra su costado sensible (con dejos de su sonada depresión en los 90) cuando dice que sus canciones preferidas de Blur son Beetlebum y Tender, pero también demuestra en sus actos la convicción con los que lo realiza, por ejemplo, al ponerse al frente del proyecto African Express debido a su gran pasión por la música africana, y a través del cual pretende difundir y crear interés en la misma.

Estamos a días de que se presente su nuevo trabajo solista, que se llama “Everyday robots” y ya conocemos canciones como “Mr. Tembo”, “Heavy seas of love”, “Lonely press play” y la canción de nombre homónimo al título del disco. Con colaboraciones de Brian Eno y Natasha Khan de Bat for Lashes, donde seguramente la mente sin paz de Albarn debió haber maniobrado de formas misteriosas y grandes canciones están listas para encantar. Este disco se trata sobre la relación entre la naturaleza y la tecnología con dejos netamente autobiográficos, ya ha dejado claros indicios de que se viene un gran trabajo y otra grata sorpresa para aquellos que admiramos su carrera. Al poder verlo en vivo sabemos que detrás de esos 46 años, sigue llevando el london boy a flor de piel y con muchos años más de creatividad puesta al servicio de nuestros oídos.

Gracia Zamblera

Su planeta es musical. Melómana que colecciona recitales y creadora de playlist únicos como su risa. Gossip Rock y producción artística en Cualquiera Radio.