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Silvio de Plástico: El peluquero que recicla cabezas

Por Julia Barrandeguy

Fotos de Casa de Buenos Aires

Como comentamos en una nota anterior, la dwayne johnson weight basura también puede ser una can companies buy facebook likes obra de arte. Si bien, no sabemos si se trata una postura consciente de los artistas en una intención concreta por respetar el medioambiente, o más bien una práctica que nace de buscar materiales más económicos para hacer arte; sí consideramos que sus creaciones logran transmitir valores como los de fomentar las safe buy facebook likes prácticas de reciclaje y un ct fletcher quotes máximo aprovechamiento de los recursos disponibles.

Esta vez les presentamos la historia de buy instagram followers 2.99 Silvio Bondolich que, además de crear con juguetes de plástico, se dedica a transformar cabezas. Más precisamente a darle forma, movimiento, volumen, estilo y quizá un poco de color a lo que la mayoría tenemos arriba: ¡pelo! Sí, Silvio es el peluquero dueño de clenbuterol before and after MADE y, paralelamente, hace tiempo que comenzó a expresarse con plástico, principalmente muñecos. Silvio ensambla figuras o partes de ellas y las presenta de forma tal que crea un nuevo dispositivo estético.

Si observan su obra detenidamente —doy fe que pueden estar un rato mirando— vas a encontrar autitos, aviones, camiones y todo tipo de rodados; sorpresitas de cumpleaños infantiles o las que trae La Cajita Feliz, personajes de dibujitos animados, superhéroes de comics, algunos Pequeño Pony, hadas madrinas, Barbies y hasta Ken. Los números de la lotería, las fichas del memotest, moldes para jugar con plastilina, rastis y otros artilugios para los juegos de mesa. Animales del pesebre, pelotas de ping pong, pistolas de agua, soldaditos, calaveras y más, ¡mucho más!

Todos esos tesoros que se guardan cuando sos chico, aquellos pequeños “bienes” de plástico aparecen en las obras de Bondolich. Combinando colores, texturas y mucha creatividad; Silvio transforma tu capital de PVC en piezas de museo. Justamente, Silvio nos cuenta que al principio su inquietud nace con la intención de “reivindicar el objeto, un objeto que ha tenido algún valor para una persona común”. Principalmente al valor sentimental que le otorgamos a nuestros juguetes, cuando somos chicos, y después la faceta del reciclaje.

Por ejemplo, en sus obras encontramos celulares viejos y Silvio acota: “Es basura tecnológica”. En una risa casi con vergüenza nos comenta que va poniendo nombre a los desechos y nos muestra una pieza llena de tachos donde la basura está dividida por colores. Nos explica que es el sistema que encontró para poder sacarle el mejor provecho: “Decidí unirlos por color y por tamaño y usarlos como pintura”. Pero hay más: todo lo que Silvio construye lo hace con lo que junta, encuentra, recoge, toma sin pedir permiso e incluso le llevan de regalo. Porque Silvio no sólo busca, sino que desde hace un tiempo, pide y recibe donaciones.

Silvio cree que “la expresión más fiel de un artista se consigue si participa de alguna manera en lo social, en el sistema”. Llevado ese concepto al plano de la acción, Silvio recibe desde cotillón en adelante, a excepción de todo lo que es descartable, de uso diario. Nos cuenta que hizo algunos acuerdos con empresas que trabajan con plástico para que le donen cosas que desechan.Asimismo, recibe de particulares.

Así que ya saben, si tienen un muñeco de su infancia o al menos conservan una parte de él, o encontraron alguno al que le falta una rueda, una pierna, una oreja, quizá una espada; en palabras de Silvio “Cosas poperas” —es decir, aquellos objetos con cierta contundencia, con muchos colores y algo de estridencia—, se los pueden llevar contactándolo a través de facebook, que él lo va a incorporar en su próxima creación.

Julia Barrandeguy

Se define como #agitadoracultural y tanto en su cuenta de Twitter como en su blog www.laeventera.tumblr.com, entrega una sugerencia por día. Vale la pena seguirla -y leerla-.