Música

Sobre archiduques, demagogia y rock con Franz Ferdinand

Por Mauri Llaver

Fotos de buy 300 likes on facebook Majo Ruiz

¿Qué mejor excusa nos podía dar anavar only cycle Franz Ferdinand para revivir how to buy 50 likes on instagram Right Thoughts, Right Words, Right Action que una visita a la Argentina para presentarlo de forma oficial? Ya en abril del 2013, en el marco del how tall is sylvester stallone Movistar Free Music, habían sacado a la luz varias canciones que formaban parte del aun no editado disco, pero el pasado viernes 26 de septiembre, en el microestadio buy instagram followers apple id Malvinas Argentinas, vivimos nuestra porción de la gira mundial de presentación.

El disco, lanzado en Agosto del 2013, cuarto de la banda liderada por el excepcional kali muscle wife Alex Kapranos, se empezó a gestar allá por 2010, una vez finalizada la gira de presentación de Tonight: Franz Ferdinand. Con un approach un poco más alejado del estilo dance del disco previo, nos volvemos a encontrar con ritmos y guitarras que recuerdan a la atmósfera indie de su disco homónimo debut. Con colaboraciones de Joe Goddard y Alexis Taylor (Hot Chip) y el DJ noruego Todd Terje, entre otros, en la producción, Right Thoughts… es un disco fresco, y entretenido, con esa sensación de atemporalidad que ya caracteriza a los escoceses.

El disco abre con Right Action, una canción de bienvenida al mejor estilo del Sgt. Pepper. A continuación, la fantástica Evil Eye, con reminiscencias de película de terror de antaño (ver Video 1) y algo que recuerda a los Backstreet Boys (¡!), invita a mover como mínimo los pies al ritmo del papapararara, not me! Love Illumination y Bullet son maquetas del más puro rock británico –mote que tal vez no haría del todo feliz a la banda, que se proclamó fuertemente a favor de la secesión de Escocia del Reino Unido en el último referéndum–, mientras que Stand On The Horizon y Fresh Strawberries son productos de una faceta más bien melódica del cuarteto. Cerca del final Brief Encounters, una pieza hipnótica sobre relaciones rutinarias (¿pasada de factura, Alex?), da lugar a Goodbye Lovers & Friends, una despedida de tintes amargos y líneas.

En vivo, Franz Ferdinand es una experiencia en varios niveles. La puesta en escena es simple pero es el acompañamiento ideal. Una pantalla con animaciones no distrae a la gente de los verdaderos protagonistas de la noche, que, vestidos en composé con trajes en escala de grises, personifican el estilo artístico del disco. Sobre la solidez de Paul Thomson en la batería y la constancia y aparente timidez (demasiada, en mi opinión) de Bob Hardy en el bajo, Nick McCarthy y Alex Kapranos son los focos de atención del show. El primero, con su técnica beatlesca de guitarra al pecho y mucho swing, parece sacado de un video musical de los 70s. El segundo, el indiscutido líder y showman, no se esconde detrás de la tan abusada demagogia, no nos hace creer que somos el mejor público del mundo, y hace lo que más sabe: rockear.

La lista de 23 temas, compuesta en su mayoría por canciones del primer y último disco de la banda, hizo del show una especie de ping-pong temporal disfrutado, bailado y transpirado por las más de 6000 personas que se dieron cita en el Malvinas. La marea humana oscilando con el archihitazo Take Me Out, el ya clásico cierre con los cuatro integrantes de la banda en la batería haciendo vibrar hasta el último de los huesos de cada uno de los presentes y la versión extendida de This Fire fueron algunos de los puntos altos de una noche para recordar.

Con los rumores de separación después de Tonight –confirmados luego por el mismo Kapranos–disipados, Right Thoughts… es la prueba fehaciente de que el cuarteto de Glasgow todavía tiene lo que se necesita. Sumado a esto, al verlos en vivo queda claro que la banda está lejos de poder considerarse muerta, cosa que probablemente no hubiera desatado una guerra mundial, pero que hubiera significado, sin duda alguna, una pérdida dura de asimilar. No sabemos que nos deparará el futuro de la banda, pero por ahora nos quedamos más que satisfechos, saciados, de rock.

Mauri Llaver

Estudiante de Doctorado en Química pero amante de la escritura. Lleva el periodismo en la sangre y los pelos al ritmo de su playlist rockero.