Música

System of a Down, hoy y siempre

Por Mauri Llaver

¿Cómo hace una banda para seguir vigente después de 10 años sin material nuevo y una separación temporal? the rock steroids System Of A Down tiene la respuesta. El cuarteto de ascendencia armenia made in California pasa por la what site can you buy instagram followers Argentina por segunda vez (el miércoles 30 de septiembre en GEBA, Buenos Aires), y… ¿Qué mejor que empezar la entrada en calor para el que seguramente será uno de los shows del año?

La historia que nos atañe arranca en 1994, pero no se plasmó en policarbonato hasta 1998, con el lanzamiento del disco homónimo debut. “El disco de la mano” lleva adentro al caralluma fimbriata System más primitivo y visceral, con letras crípticas y hasta delirantes, sentando las bases de lo que es una personalidad musical muy distintiva. En 2001 vino lo que fue el big break de la banda con el disco buy 50 instagram likes Toxicity, trabajo que, estoy bastante seguro, cualquier persona de entre 20 y 30 años conoce sí o sí. ¿Cómo olvidarse del video de ct fletcher quotes Chop Suey! en aquel buy instagram followers cheap fast MTV que pasaba música?

En Toxicity la lírica se torna menos simbólica y pasa a ser más directa. Política, drogas y ecología lideran el temario de un disco que se puede considerar, sin miedo a equivocarse, un punto de inflexión para la música heavy contemporánea. Musicalmente empiezan a notarse las raíces armenias -el puente de Deer Dance, prueba del tema en cuestión- sin dejar de lado nunca la agresividad, la fuerza o el golpe.

En 2012 salió a la luz Steal This Album!, un disco compuesto principalmente por canciones que no entraron en el corte final de Toxicity que, tras filtrarse en internet incompletas, fueron terminadas y publicadas con ese sugestivo título. Destacable y recordable es el video de la canción Boom! (System usa muchos signos de exclamación), como protesta contra la guerra de Irak, dirigido por el polémico Michael Moore, más recordado por su documental Bowling for Columbine. Joyas de locura como Chic ‘N’ Stu o Fuck The System hacen de este disco una ventana hacia un SOAD más… informal, por decirlo de alguna manera.

Acto seguido, sin pausas, la banda escribió y grabó la dupla Mezmerize/Hypnotize entre 2004 y 2005, publicándolos con 6 meses de diferencia. Esta especie de disco doble en cuotas es un must en la colección de cualquier ser que se considere fan del rock y merecería sin dudas un artículo completo. Desde la realidad y calidez del sonido, hasta detalles como la conexión entre canciones de ambos discos e incluso entre las cajas de los CDs físicos, esta etapa en la evolución de la banda es una experiencia ultra disfrutable para el receptor. La coparticipación de Serj Tankian y Daron Malakian en la parte vocal es de lo más sublime que escuché en mi vida y la combinación de power con el folk de medio oriente ya se encuentra perfectamente asentada (Radio/Video y U-Fig, entre varias). En síntesis: dos discazos.

Después vino la separación temporal, la serie de discos solistas de Serj Tankian (algunos realmente buenos), la corta aventura de Malakian con Scars On Broadway, y una serie de años de silencio absoluto por parte de la banda. Eso hasta el 2010, cuando el anuncio de la vuelta para shows en 2011 nos sacudió por partida doble, ya que una de las paradas del tour de retorno fue nuestra Argentina, en uno de los, mejores recitales que vi(ví) en mi vida, allá por octubre en el mismo GEBA.

Si bien la vuelta no incluyó hasta ahora nuevo material, hoy, 4 años después de la primera vez, nos agarra de nuevo esa sensación de que ya se viene, que ya falta poco. Y sabemos que, aunque pase el tiempo, este sistema no va a fallar. Nos vemos ahí.

Mauri Llaver

Estudiante de Doctorado en Química pero amante de la escritura. Lleva el periodismo en la sangre y los pelos al ritmo de su playlist rockero.