Moda

Tendencia “genderless”, ¿Moda pasajera o cambio cultural?

Por Florencia Actis Alesina

Pensar en una moda sin género ni talle resultaría, para algunos, un tanto irreal. Entrar a una tienda y sólo elegir lo que nos gusta casi de forma intuitiva parecería ser un poco utópico. Sin embargo, es una tendencia en que, algunas firmas como Comme des Garçons o Ann Demeulemeester, hace años vienen invirtiendo toda su creatividad. Aunque se manera lenta, pero precisa, la moda “genderless” empieza a ocupar el street style en nuestro país. Creo que todos recordamos el momento en que Mike Amigorena apareció con falda al grito de ¿y por qué no?

En la actualidad, en medio del escándalo en donde todo se reduce a una cuestión de genitalidad como forma (prehistórica) para diferenciar nociones de femenino y masculino, la moda parece estar un poco atrasada. La búsqueda de la libertad como denominador común es lo que nos lleva a pensar entonces en nuevos conceptos y nuevas formas de diseñar, simplemente ropa, dejando de lado si es para hombre o para mujer. Tiene que ver no solo con un cambio cultural desde el lado del consumidor sino también desde el lado del diseñador.

Dentro de esta tendencia que para muchos no es novedad, entran en juego cuestiones que tienen que ver con la política, la sociedad y la cultura. Comprar con consciencia lo que nos hace sentir cómodos y libres. Porque al final de cuentas, todo se reduce a sentimientos y sensaciones que una prenda nos brinda para poder trasmitir y expresar eso que en definitiva sentimos. Si un hombre se siente libre y sexy con una falda, es lo que trasmitirá al resto.

Un ejemplo de ello lo vemos en Selfridges, la famosa cadena de tiendas británica fundada en 1909, que lanzó en marzo de este año una campaña llamada “Agender”, moda sin definición. De esta forma, inauguraba tres pisos dedicados completamente a esta moda que no diferencia género en sus diseños. Con la colaboración de Scott Schuman, creador de The Sartorialist se encargaron de difundir su slogan de campaña en donde lo que importa es el YO para construir una identidad propia dejando de lado patrones de consumo tradicionales como la edad, el sexo o la situación económica.

Otra propuesta similar y que mantiene el mismo objetivo es la de 44Store en Madrid, donde en un espacio inmaculadamente blanco, las piezas unisex toman total protagonismo. Rad Hourani, Rick Owens, Davidelfin, Joe Chia, etc son algunas de las firmas que expone el salón dándole un lugar privilegiado a sus piezas y sumamente privado a los cambiadores para que los usuarios puedan hacer su elección de manera libre sin reglas ni estereotipos.

Precisamente Rad Hourani fue el primer diseñador que se animó a romper con los códigos indumentarios tradicionales creando alta costura unisex que logró presentar en la semana de Paris en el 2013. Superando la complejidad que tiene crear prendas que sean válidas desde el punto de vista estético para hombres y mujeres, bajo una paleta de colores blanca y negra, se atrevió además a darle funcionalidad a abrigos que se convierten en mochilas.

Si observamos el espectro nacional de esta moda unisex, la visual se reduce casi a cero. Si bien marcas como Kostüme o Lena Martorello siguen marcando la tradicional diferenciación entre hombre y mujer en sus percheros, se atreven, a diferencia de otras, a exponer en sus colecciones esta tendencia del “no género”, jugando con las morfologías, los textiles y las siluetas.

Esta reducida adhesión en nuestro a país a la tendencia genderless también se refleja en las calles. Son pocos los hombres que se atreven a llevar carteras, uñas pintadas o plataformas y son más las mujeres que se animan al smoking. Esto nos da la pauta de que claramente es una cuestión cultural que obliga a todos a vestir según lo que está de moda olvidando quienes somos y que queremos en verdad.

El temor al qué dirán, al prejuicio, a no encajar en cierto grupo es en la mayoría de las veces lo que hace que uno se camufle siguiendo las modas pasajeras luciendo casi uniformados y dejando de lado el gusto por el diseño, una silueta o determinada estética que nos ayuden a expresar quienes somos en esencia. Son los prejuicios relacionados con características biológicas y construcciones sociales los que terminan de acribillar la expresión de nuestra identidad.

Esta tendencia genderless, forma parte no solo de una tendencia referida a la moda, sino a un cambio cultural que se viene gestando hace años y que tiene como principal objetivo la búsqueda interna de nuestra identidad, de poder elegir ser quienes somos y expresarlo de la forma más libre posible dejando de lado los parámetros tradicionales donde todo se reduce a una diferenciación de genero por una cuestión de genitalidad. Nos queda simplemente saber observar si es sólo una moda pasajera o es el comienzo de un gran cambio en donde evolucionar como sociedad es la meta principal.

Florencia Actis Alesina

Entusiasta de la Moda. Periodista y Diseñadora de Indumentaria. Amante de los detalles y fiel a los clásicos.